EDELMIRO MENCHACA BERNÁRDEZ

“Lo que ocurre con Mateo Banks es un fenómeno de nuestro teatro”

El director teatral dialogó con El Tiempo y contó sobre la actualidad del Equipo Delta – Trabajo Teatral y sobre el espacio llamado Vivero Cultural que a principios de este mes cumplió dos años de intenso trabajo y lo festejaron a puro teatro.

Mateo Banks es un suceso teatral llevado adelante por el grupo azuleño Equipo Delta.


A principios de este mes el Grupo Delta – Trabajo Teatral hizo la función número 20 de su obra sobre Mateo Banks y festejó los dos primeros años en el Espacio de Teatro Independiente Vivero Cultural.
Este espacio es el fruto de mucho trabajo de un grupo de personas y el director de ellos es Edelmiro Menchaca Bernárdez quien dialogó con El Tiempo sobre el proceso de estos años de trabajo. 
– ¿Qué balance hacés de estos dos años de trabajo en el espacio propio?
A veces para hacer un balance hay que detenerse, hacer una pausa y desde mucho antes de la apertura de la sede la actividad ha sido continua e intensa. El 6 de febrero de 2016 inauguramos el espacio en el que instalamos “La Salita” que desde el año 2000 funcionaba en Soles y Fogatas, dependencia de Acción Social Municipal. Disponer de un lugar propio llevó al Equipo Delta a pensar la posibilidad de extender la acción. Decidimos llamar al lugar Vivero Cultural al que agregamos la denominación de “Otoño Azul” recuperando el nombre que es parte de nuestra identidad y que aquilatamos a través del Encuentro Teatral Internacional que organizáramos por doce años y que lamentablemente se perdió en la gestión municipal anterior.
Revirtiendo ese final tan nefasto apuntamos a poner nuestra energía en otra acción también siempre soñada y postergada. Era un proyecto absolutamente independiente despegado absolutamente de las decisiones  de la política cultural de turno. La mala experiencia de haber alimentado Un proyecto Qué dependía de los criterios de los funcionarios de turno nos hizo ya me había costado muchas desagradables situaciones y la renuncia como docente a cargo del Taller Teatral Municipal.
Con este panorama llegar a disponer de un espacio autogestivo e independiente implicaba mayor compromiso pero luego de dos años de trabajo podemos decir que el desafío pudo llevarse a cabo y ya eso es más que suficiente.
– ¿Tuvo algún tipo de cambio creativo al estar en el espacio propio? ¿Cuáles fueron los más significativos?
Hubo muchos cambios porque las acciones se multiplicaron. Aumentaron los grupos del Taller de Teatro Imaginario Soldenoche, área formativa del grupo que ya tiene cuatro años de funcionamiento. Se implementaron los Programas Otoño Azul para las modalidades escénicas y otros relacionados con lo artístico (las Letras, la DAnza, la Música, Charlas, Cursos de perfeccionamiento, el Cine, la Fotografía…) tanto a nivel  local, nacional e internacional. Y también Programas de acción Comunitaria y solidaria. Algunos se gestaron en homenaje a personas cuya memoria nos enorgullece reivindicar como los casos de Ana Maria Nasello y Héctor Nebbia.
Respecto a los cambios creativos podría decir que la creatividad es de por si  un continuo cambio. En mi concepción ésta ha sido siempre una premisa de trabajo sin la cual todo se reduciría a una réplica de lo convencional. Queremos no sólo seguir este concepto sino profundizarlo.  Esto es una premisa de los trabajos de taller donde la práctica y experimentación no pueden ser concebidas de otro modo. Así, por ejemplo, surgieron trabajos como “Sueña, sueña Federico”, “En vías de extinción” o “Mateo Banks”. También con la elaboración de textos a partir de la propuesta del alumno (“Abrir la puerta…”) y otros de numerosa participación como “Espectacular 120” el cual giró en torno al aniversario del Teatro Español y nuestra pequeña historia como gente de teatro.
– ¿Cómo ha sido la repercusión con el público? 
No generamos una continua programación y cuidamos cada propuesta que ofrecemos al espectador. Generalmente su respuesta es excelente. Pero lo más hermoso es que vamos notando que aparte de un público fiel que nos sigue de años, ha empezado a venir gente conocida que no se acercaba y muchos desconocidos. Hay todavía un cierto prejuicio con lo local  con los espacios alternativos. Mucha gente ve teatro comercial tanto en Azul como en buenos Aires o Mar del Plata pero hay reticencia a concurrir a las salas independientes locales. Hay una especie de subestimación pero a fuerza de trabajo somos optimistas que esto se irá revirtiendo. Igual no hay que preocuparse, creo que Azul debe ofrecer diferentes posibilidades de acuerdo al gusto de la gente.
– Ya llevan 20 funciones con Mateo Banks ¿a qué se debe el gran acompañamiento del público? ¿Cómo lo sienten ustedes?
Aunque siempre nos sentimos acompañados, podría decir que lo que ocurre con este espectáculo es un fenómeno de nuestro teatro. Es difícil que lo analicemos nosotros que somos parte del hecho escénico, tal vez la prensa o el mismo público puede ser más objetivo. Personalmente, noto que las temáticas de profunda identidad o conexión con lo social despiertan una cierta emocionalidad y por supuesto curiosidad. Ya lo percibimos con la obra “En vías de extinción”, la temática del desguace se las redes ferroviarias en los noventa, provocaba la inmediata conexión con alguna situación personal del espectador. El crimen múltiple cometido por Mateo Banks está incorporado en la memoria colectiva y produce rechazo pero a la vez atracción. Comprobar que la puesta tiene un relato que se aleja de lo morboso y se asienta en lo emocional pero también en lo estético hace que la gente lo valore y disfrute e incluso que lo vean más de una vez. Otra maravilla es que se acerca un público que no es el frecuente y que se va con una opinión muy elogiosa después de verlo. Veinte funciones de una misma obra, probado incluso con gente que no es local, nos llena de satisfacción a todos, fundamentalmente porque es un teatro totalmente azuleño y son los azuleños los primeros en avalarlo. ¿Qué más podemos pedir?
– Inicia un nuevo año de trabajo ¿Cuáles son los proyectos  que se vienen para este 2018? 
En realidad el cambio de año poco afectó nuestra labor. Terminamos las clases del taller a fines de diciembre y proseguimos los ensayos de dos obras que se estrenarán lo antes posible. Hicimos el ciclo de cine “¡Luz, cámara… telón!”, hicimos teatro y seguimos mejorando paso a paso nuestra sede. Principalmente deseamos continuar con todos los programas iniciados, están previstos dos seminarios de perfeccionamiento a nivel internacional (uno de ellos con el regreso del italiano Stefano Panzeri) y muchas otras cosas que preferimos no adelantar y anunciarlas a medida que se vayan concretando.
No detenerse, buscar siempre algo nuevo, hace que la energía se regenere a pesar del cansancio. Siempre hay que estar luchando no sólo con las dificultades propias de la tarea sino contra un desánimo por momentos muy poderoso. Cuando creemos que se abren nuevos caminos las decepciones y la desesperanza nos merodean cíclicamente. Y nuevamente hay que bajarse del carro y tomar por delante el caballo para no quedarse empantanado. Parece ser nuestro sino. Pero no aceptar las derrotas y persistir en lo que creemos y amamos nos fortalece. De la mano del que esté al lado, a pesar de todo, juntar fuerzas y no renunciar a nuestros sueños.
 

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *