FALLECIMIENTO DE ARNALDO “TITO” SOLANO

“Lo tuyo era divertirte los domingos”

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Escribe Carlos Daniel Rodríguez*

Nuestra relación comenzó siendo periodista-jugador; con el tiempo se fue cimentando y se transformó en una especie de “amistad futbolera”.

Cada vez que nos encontrábamos, “Tito”, el tema recurrente era la pelota: yo preguntaba y vos te desinhibías y vomitabas todos los secretos que conocías, sobre todo los que conciernen a esa pequeña porción del rectángulo que es donde se definen los partidos. A los que, como yo, no jugamos más que un picado sabatino y nos dedicamos al periodismo por vocación y por la propia frustración de no tener las cualidades necesarias para ponernos los cortos, los domingos nos es imperioso nutrirnos de la sabiduría de tipos como vos, que conocen hasta el secreto más pequeño de este juego.

Desde mi lugar, la cabina de transmisión, te vi hacer cosas magistrales con la pelota en los pies; me viene a la memoria aquel par de goles –que no gritaste– al “Pelado” Barbieri en cancha de Piazza, vos jugando para San José, desde casi la mitad de la cancha, o los cinco de doce a Juventud Agraria de Rauch, defendiendo los colores de Azul Athletic en un Argentino C de 2005.

Brillaste en todos los clubes por los que pasaste; en el esplendor de tu carrera fue en Piazza y en Athletic, y en el ocaso con la azulgrana del Sanjo. Pero tu momento más sublime fue en aquel Piazza campeón de 2003, aquel conjunto que integraban el “Preso” Laggama, el “Keno” Brienzo, el “Colo” Moyano, “Chachi” Giobbi, Damián Panello y el compañero con el que mejor te entendiste dentro de la cancha, Ramón Sánchez, entre otros. Ese Piazza ganó el campeonato invicto y vos la rompiste en esa épica final frente a Cemento Armado que, por otra parte, tenía un equipazo en cancha de Alumni. A los 5 lo vacunaste a Galli por arriba, de puro pillo, y después del 2 a 2 final, en el alargue, te disfrazaste de D10S para habilitar de primera –con enorme sutileza– a Ramón Sánchez, que corrió como Burruchaga en el Azteca  y marcó el tercero.

“Tito”: tu desparpajo e “irresponsabilidad” te privaron de llegar más lejos. Gimnasia y Esgrima de La Plata te esperaba y llegaste un día después porque le pifiaste con la fecha. Tenías todo para triunfar en las grandes ligas, pero lo tuyo era otra cosa, lo tuyo era el potrero, la rebeldía. No te gustaban ni las exigencias ni los condicionamientos, lo tuyo era divertirte los domingos y desaparecer hasta el miércoles (el martes no existía en tu rutina de entrenamiento). Y era lógico, “Tito”, si te sobraba. Con un par de picados informales lo obligabas al técnico de turno a que te tirara la 10 el domingo.

“Tito”, me voy despidiendo, pero antes no puedo dejar de recordar algo que me dijo Germán Pérez cuando era PF de Athletic: “Tito entrena de alpargatas en pleno invierno, a las nueve de la noche, y no deja de sorprenderme, no hay absolutamente nada para remarcarle. En el área sabe todo”. Gracias por tu fútbol y por tu don de buena gente. Te fuiste muy temprano, ¡la puta madre! Y te vamos a extrañar.

*Relator de fútbol. Actualmente integra el programa “Ekkodeportes”, de Radio Ekko, FM 92.5.

 

 

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