ENTREVISTA

“Los avances científicos son abundantes e importantísimos”

Lo dijo Adriana Iuliano, titular de la Farmacia Diab. Lleva más de una década trabajando en el sector, donde desarrolló la mayor parte de su carrera profesional.

 

 “Siempre me gustó siempre estudiar las materias exactas”, por eso se inscribió en la Facultad de Ciencias Exactas, donde cursó hasta 1989, año que “me recibí de farmacéutica”, dijo Adriana Iuliano, titular de la Farmacia Diab. JOSÉ BERGER
Esta farmacia logró ganarse la fidelidad de sus clientes, quienes están muy conformes con la atención de Adriana y su personal. JOSÉ BERGER
<
>
“Siempre me gustó siempre estudiar las materias exactas”, por eso se inscribió en la Facultad de Ciencias Exactas, donde cursó hasta 1989, año que “me recibí de farmacéutica”, dijo Adriana Iuliano, titular de la Farmacia Diab. JOSÉ BERGER

EL DATO:

Su horario de atención: de lunes a viernes de 8.30 a 12 y 16 a 20; sábado de 9 a 12.30. Consultas al 431946-430920.

Adriana Iuliano lleva 27 años como farmacéutica. Nació en General Belgrano, Buenos Aires, pero se hizo azuleña cuando se vino a trabajar a Acofar Cooperativa Farmacéutica, donde trabajó doce años. De allí pasó de la idea a la realidad, es decir, que logró emprender su propia Farmacia.

En 2004, Farmacia Diab abrió por primera vez sus puertas. Se cumplía un viejo anhelo de Adriana, quien no viene de una familia tradicional de farmacia, si no que “siempre me gustó siempre estudiar las materias exactas”, por eso se inscribió en la Facultad de Ciencias Exactas, donde cursó hasta 1989, año que “me recibí de farmacéutica”, contó para después recordar su recorrido personal y profesional.

Tras la obtención del título su primer trabajo “fue en una farmacia privada en Ranchos -Buenos Aires-, donde estuve haciendo una suplencia durante un año y medio”. Luego de este trabajo “fui a trabajar al Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires; a la dirección de Farmacia por medio de una beca”.

En 1992 empieza escribir su historia en esta ciudad ya que la empresa Acofar la incorporaba a sus filas y lo hacía para ocupar el rol de directora técnica de unas de las áreas de esta entidad.

“Uno nunca está conforme, siempre pretende un poco más”

“Fueron 12 años trabajando en Acofar, hasta que renuncié” ya que había decido “trabajar en farmacia privada”, sostuvo. Desde entonces, esta actividad la desarrolla de lunes a sábado en el local que está ubicado en la calle Amado Diab 311.

Esta farmacia de barrio nunca está contra la cuerda económica ya que desde su apertura y a medida que pasaron los años, logró ganarse la fidelidad de sus clientes, quienes están muy conforme con la atención de Adriana y su personal.

Respecto de ciertos cambios que se han registrado en esta profesión, la farmacéutica dijo que “‘hoy en día’ el trabajo de la farmacia privada es muy absorbente y por ahí uno no puede hacer lo que es específicamente de la profesión, como es estar al lado del paciente y poder asesorarlo con respecto al medicamento; yo lo hago diariamente pero no en la forma que uno quisiera”.

“Uno nunca está conforme, siempre pretende un poco más”, destacó en referencia a metas y objetivos.

Ser farmacéutica implica estar constantemente actualizada sobre las distintas enfermedades, remedios, entre otras. Entonces se debe seguir estudiando ya que siempre van saliendo remedios nuevos, por eso, “a través del Colegio de Farmacéuticos de la provincia de Buenos Aires tenemos un sistema de actualización farmacéutica que es por intermedio de cursos presenciales o a distancias”.

Misma experiencia lo debe aplicar con la informática, que con la aparición de esta, todo profesional puede interiorizarse en el uso de las drogas, fundamentalmente, porque con Internet se tiene la última información. Atrás queda el recuerdo cuando la farmacéutica buscaba en el manual, donde figuraban los precios.

¿Cómo ve la farmacología actual y lo que vendrá a futuro?

“Día a día los avances científicos son abundantes e importantísimos, y realmente muy buenos”, opinó sobre los ensayos, mejoras de remedios o inventos de nuevas drogas para mejorar la salud de las personas.

“En el caso del VIH ya se está hablando de la proximidad de una vacuna”, sostuvo sobre una noticia que mundialmente se dio a conocer a fines de septiembre. “Con el cáncer también hubo grandes avances, como el de mamas, entre otras”, expresó con fe para que la ciencia siga creciendo para poder darle mejores noticias a la gente.

Por último, Adriana mandó un saludo a todos sus colegas, “que tengan un feliz día” y “agradecer” a los clientes, amigos y familia, por el apoyo diario que le brindan a esta farmacia.

ALGUNOS CONSEJOS QUE NUNCA ESTÁN DEMÁS

El no saber su posición -difícilmente visible- hace que la fecha de vencimiento del medicamento pase inadvertida. Pero, ¿cuál es el riesgo de esto?, ¿qué pasa si tomo un medicamento vencido?

Según Adriana, “los medicamentos vencidos no se deben tirar en el canasto de una casa” si no que deben ser depositados en cualquier farmacia con el fin de su destrucción. “Acá -por su farmacia- tenemos residuos patogénicos que mes a mes vienen a retirarlos para destruirlos como deben ser”, indicó y agregó que “la gente debería traer a la farmacia los medicamentos vencidos o lo que tienen dudas de su calidad para que el farmacéutico le indique o asesore de qué forma deshacerse de estos”.

En cuanto al riesgo, dependerá de su toxicidad ya que “no se sabrá cuál fue la reacción de su composición. La garantía está hasta la fecha de vencimiento, después de esta uno no puede predecir que pasará en ese medicamento”, comentó sobre el problema que puede generar si se consume fuera de termino.

LETRA DE MÉDICO: UN PROYECTO PARA PONER FIN A LAS RECETAS JEROGLÍFICAS

No son todos, pero si un gran porcentaje de médicos no tienen buena caligrafía. Y a la mayoría de los pacientes les pasa que, una vez que salen del consultorio con la prescripción del profesional en general, no se entiende la letra de lo recetado. Un hecho que no se le encuentra explicación y que siempre termina en un problema que se traslada a los mostradores de las farmacias.

Por eso, una farmacéutica oriunda de Pilar inició una campaña para lograr que se comience a exigir a los profesionales que las recetas con el medicamento indicado dejen de ser en forma manuscrita.

Respecto a este proyecto, Adriana está a favor. “Sería importantísimo que todos los médicos recetaran de la forma que están haciendo con los afiliados de PAMI, que hacen las recetas preimpresa donde el medicamento es realmente legible”, describió para luego aportar que “a veces nos cuesta” leer lo que necesita el cliente y en otras, por el conocimiento de la letra del médico, “más o menos entendemos lo que dicen, pero hay ocasiones que realmente tenemos que rechazar la receta porque no es legible”.

La idea de su colega es concientizar a la gente a que no acepte las recetas cuando no se entienda lo que dice y así evitar que el destinatario se enoje con la persona que está detrás del mostrador de una farmacia por no entender lo escrito.

 

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *