NUEVAS TECNOLOGÍAS 

Los ensiladores ya cuentan con las herramientas para dar el gran salto

El sector forrajero se reunió en Mendoza para compartir problemáticas y medir su potencial de crecimiento.

La rotoenfardadora es cada vez más utilizada para la reserva de pasturas.La picadora, una herramienta clave en la intensificación ganadera.
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La rotoenfardadora es cada vez más utilizada para la reserva de pasturas.

El picado y ensilado de cultivos es una práctica que en los últimos años creció mucho en la Argentina de la mano de la intensificación ganadera, y los prestadores de ese servicio hacen todo lo que está a su alcance para estar a la altura de la demanda, cada vez más exigente en cantidad y en calidad.

La semana pasada, más de 300 empresarios del rubro se reunieron en la ciudad de Mendoza para participar del XIV plenario de la Cámara Argentina de Contratistas Forrajeros (CACF). Se habló de seguridad, de seguros, de los problemas comunes a cualquier empresa de contratistas, y fue el contexto ideal para conversar con las firmas proveedoras de tecnología y medir el pulso del crecimiento y el potencial de desarrollo que ofrecen las nuevas tecnologías.

“El país va hacia una generación de proteína animal en base a la proteína vegetal”    

 “Vemos un repunte generalizado de todo lo que es henificación de forraje. Se empieza a requerir máquinas que permitan más horas de trabajo, más calidad en el corte… El profesionalismo en cuanto a la perfección del fardo se ha ido incrementando, ya no es cuestión de cortar y enfardar, sino de medir mucho mejor lo que es densidad, y demás”, afirmó Ignacio Barrenese, de New Holland, en diálogo con Clarín Rural.

Según datos de la CACF, en la campaña 2015/16 se ensilaron 1,6 millones de hectáreas, el 61 por ciento destinadas a la producción de carne y el 40 por ciento restante para la producción de leche. A su vez, el 62 por ciento de las hectáreas ensiladas eran de maíz, el 18 por ciento de sorgo y el otro 20 por ciento del silo eran de verdeos y pasturas.

“Se están haciendo bastantes más hectáreas, el país va hacia una generación de proteína animal en base a la proteína vegetal porque ya no tiene sentido andar trasladando proteína vegetal desde un lugar tan inhóspito en el mundo”, resumió Barrenese.

Con él coincidió José Luis Vergani, de la firma de segadoras, rotoenfardadoras y megaenfardadoras Kuhn: “Sin dudas se ve un repunte a comparación de años atrás, que el mercado estaba planchado, hay un movimiento bastante interesante, estamos muy conformes con eso”.

“En ganadería hay un parque de maquinaria muy antiguo”    

Por su parte Fernando Otalora, gerente de marketing de John Deere, dijo que en el intento de hacer la mayor cantidad de hectáreas en un día, implementos como el piloto automático, los medidores de humedad y los laboratorios móviles ayudan mucho. También destacó el menor consumo de combustible como una tendencia irreversible y agregó: “En ganadería hay un parque de maquinaria muy antiguo y las mejores perspectivas para la actividad hacen que de a poco se vaya renovando la tecnología que permite apuntar a mayores rendimientos. El contratista está en un muy buen momento para poder realizar una inversión y un cambio de tecnología”.

“El silo es un alimento muy eficiente y muy barato”   

Y Alfredo Canavesio, de la firma santafesina de acoplados y embolsadoras Canavesio, también destacó la importancia de sumar capacidad de trabajo en los equipos. “Las inclemencias climáticas nos obligan a ser más rápidos para aprovechar el momento en que se puede entrar a los lotes”, dijo, y detalló que la novedad de su portfolio es una  embolsadora con plataforma doble que le permite embolsar 290 toneladas por hora. Sobre el crecimiento de la actividad, fue cauto y dijo que todavía no llegó al techo porque el precio de la leche y de la carne no termina de ser atractivo. “Pero los productores necesitan ser eficientes y el silo es un alimento muy eficiente y muy barato en comparación a otros productos alimenticios como los balanceados”, remarcó.

Al respecto, Barrenese también reconoció que la respuesta del mercado es muy lenta, y dijo que no está clara la tecnificación del eslabón siguiente en la cadena de valor, que es el tambo y la ganadería. “Por supuesto que hay tambos que son benchmark a nivel mundial, pero son los menos. En general, tienen que tecnificarse mejor, y cuando eso suceda y ganen competitividad seguramente habrá mucha más demanda de silaje de calidad y ahí veremos el apogeo del mercado”, dijo.

En la búsqueda de ese apogeo entran en juego factores como el financiamiento, la accesibilidad y la capacitación, y las firmas de maquinaria lo saben. Por eso intentan ofrecer herramientas que van desde la asociación con bancos hasta la financiación propia de fábrica. La segunda opción es ofrecida, por ejemplo, por John Deere, una de las compañías con espalda suficiente para financiar, para invertir gran cantidad de recursos en el servicio postventa e incluso para salir a capacitar operarios en el uso de sus máquinas. Según afirmó Otalora, en el centro de capacitación que la empresa tiene en Granadero Baigorria, Santa Fe, ya está por ingresar la primera camada de 30 operarios para formarse exclusivamente en el uso de picadoras de forraje.

De esta manera, las empresas, los hombres y las herramientas se ponen a punto para seguir sumando hectáreas y, cuando el mercado lo pida, dar el gran salto.

Fuente: Clarín Rural

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