ENFOQUE

Los malos resultados en Brasil de la reforma laboral que Macri quiere traer a la Argentina


Escribe: Doctor Aníbal Bocchio. (*) – www.estudiobocchio.com.ar  
Durante meses la propaganda del gobierno de Michel Temer (presidente de Brasil), sus aliados y los principales medios de comunicación, se centraron en el argumento de que la Reforma Laboral, crearía empleo para los trabajadores brasileños. El primer mes de aplicación de la ley ya dejó en claro que mentían y que la reforma solo acrecienta las ganancias de los empresarios quitando derechos a los trabajadores.
En noviembre, mientras la ley entraba en vigencia, se cayeron en Brasil más de 12.000 empleos, que se suman a los más de 165.000 perdidos en los últimos 12 meses.
La reforma laboral no sólo ha eliminado numerosos derechos que antes estaban garantizados por la Ley de Contrato de Trabajo, sino que ahora muestra su otra cara, que es un mayor desempleo.
Sorpresa y desempleo    
El informe del Ministerio de Trabajo que se hizo público días pasados, contabilizó 12.292 empleos perdidos en noviembre de 2017, dejando en evidencia que la reforma no iba a mejorar la situación de los trabajadores sino las ganancias de los empleadores, reduciendo el costo de los despidos.
El dato del Ministerio de Trabajo incluye los contratos firmados bajo las nuevas reglas de la Reforma Laboral, como los de jornada intermitente y jornada parcial. La nueva ley comenzó a regir el 13 de noviembre pasado.
El resultado sorprendió a los analistas del mercado financiero que habían sido consultados por la Agencia Estado, y que esperaban la creación de un promedio de 23,8 mil puestos nuevos.
El desempleo se sitúa en Brasil, en 12 % en el trimestre concluido en noviembre, lo que significa que 12,6 millones de personas continúan desempleadas.
La mayoría de los sectores industriales perdieron empleos siendo la única rama que mostró crecimiento el último mes la del comercio, que creció en 68.602 nuevos puestos de trabajo. Sin embargo estos puestos de trabajo están relacionados con las fiestas de fin de año, es decir que se trata de puestos de trabajo precarios y muchas veces temporales.
Los datos de noviembre muestran que el desempleo se mantiene alto y que el discurso de generación de empleo no era más que una mentira. El objetivo de la reforma laboral era el quitar derechos históricos a los trabajadores brasileños para beneficiar a los empresarios abaratando los despidos y precarizando la contratación a la vez que permitir mantener un alto número de desempleados para así reducir el valor del trabajo de todos.
La reforma de precarización laboral argentina que se viene  
En este espejo se deben mirar hoy los trabajadores argentinos ante el intento del gobierno de Mauricio Macri de hacer votar en el Congreso una nueva reforma laboral, casi copiada del modelo brasileño, pactada con la burocracia sindical (esos gremialistas que son extorsionados por el gobierno, para no ir a la cárcel, ya que pasaron años atesorando una fortuna ilegítima), y cuya implementación en las cámaras de Diputados y Senadores (recordamos que el Gobierno ofreció una repartición de los dineros de coparticipación a las provincias -muchas de ellas están debatiéndose económicamente en un estado calamitoso- si los diputados y senadores que las representaban aprobaban esta ley y las que el Presidente disponga), se prevé para mediados de febrero. La realidad brasileña ya desmiente el discurso que el gobierno argentino, junto a los principales medios de comunicación, tratarán de ensayar para apuntalar esta contrarreforma laboral, igual que antes lo hicieron Temer y los medios brasileños.
 
Por qué las reformas laborales no crean nuevos empleos si abaratan tanto la mano de obra?  
Esta, tal vez, sea la pregunta del millón, y a mi humilde apreciación tiene una explicación muy sencilla. El gobierno liberal de Brasil y el de Argentina creyeron que con abaratar los sueldos y las indemnizaciones, era suficiente para crear empleo, independientemente del estado de la economía y ello constituye un error muy grave. Los empresarios argentinos, usando un término automóvilistico están “doblando con las puertas”, lo que significa que los números no les cierran porque no hay consumo, que es lo que impulsa la actividad económica de cualquier país.
Si las empresas argentinas no están vendiendo, por el contrario es decreciente el porcentual de consumo, como puede imaginarse que las empresas tomen más personal “aunque sea barato” si no lo necesitan!!
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La solución propuesta  
La solución no es bajar los derechos de los trabajadores, sino al contrario subiendo el ingreso de los empleados y obreros, así como de los jubilados, esos incrementos irán directamente al consumo (ya que son pequeñas sumas para cada uno que no permiten atesorarlas, ahorrarlas ni hacer grandes negocios a largo plazo…solo consumir alimentos, electrodomésticos, automóviles, etc. etc.) y el incremento del gasto privado lleva a que el comerciante venda más y el industrial deba producir más, y entonces sí, tomar más personal aunque no sea barato y mantengan los derechos que se gestaron hace más de 40 años -la Ley de Contrato de Trabajo es del año 1974 (gobierno justicialista)-, porque su empresa lo requiere para seguir creciendo y generando ganancias.
(*) Abogado Laboralista

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