Los motovehículos y la seguridad vial

En los últimos años los cambios socioeconómicos han facilitado el acceso a motovehículos por parte de importantes sectores de la sociedad, modificando de este modo la estructura del tránsito en las ciudades.

Tal como lo demuestran los datos publicados por la Dirección Nacional del Observatorio Vial esta nueva realidad en el país ha impactado directamente en la siniestralidad vial. Esta tendencia también está presente en otros países del mundo, si bien las cifras globales de siniestralidad vial para todos los vehículos se han reducido entre 2003 y 2010 de forma significativa en un 24%, no ha ocurrido lo mismo en el caso de los motovehículos en general que han sufrido un incremento del 31%.

La vulnerabilidad asociada a estos vehículos está relacionada principalmente a la exposición de los pasajeros a la caída o impacto fundamentalmente porque estos vehículos encuentran su punto óptimo de equilibrio en el desarrollo dinámico de la velocidad, la velocidad potencial y la visibilidad parcial de los mismos para la dinámica actual del tránsito.

Si además se consideran aspectos particulares de la cultura vial preponderante, el cúmulo de agravantes se amplia considerablemente. No obstante el desencadenante clave de la siniestralidad sigue siendo el factor humano.

Puntualmente la inconducta de manejo y la falta o mal uso de elementos de seguridad obligatorios mínimos como el casco o calzado adecuado, son algunas de las cuestiones que incrementan el riesgo exponencialmente.

En tal sentido seria incorrecto asociar directamente la vulnerabilidad de los pasajeros a la inseguridad vial del motovehículo como tal, ya que ésta responde a la inconducta vial antes que a una propiedad intrínseca de este tipo de transporte.

En Argentina el vehículo preponderante sigue siendo el automóvil. Sin embargo, las motos se han posicionado como el segundo tipo de vehículo en presencia vial y con una marcada tendencia creciente de unidades a incorporarse a mediano y largo plazo. No obstante esta relación cambia si se observan los datos a nivel regional o provincial.

La mayor concentración de este tipo de vehículos se da en las ciudades, ya que los motovehículos se caracterizan en Argentina por ser un medio de transporte mayoritariamente urbano. El 66% de las motos registradas se localizan en cinco provincias, a saber: Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Santa Fe y Tucumán. En este caso la alta concentración motovehicular coincide con la concentración demográfica ya que en estas provincias habita el 62% de la población del país.

El riesgo de perder la vida por circular en motocicleta es 17 veces mayor comparado con el auto. Más del 50% de las personas que sufrieron lesiones de tránsito durante el año 2014 en esta provincia circulaba en moto y 7 de cada 10 de ellas sufrió traumas en la cabeza por no llevar colocado el casco.

El estudio determinó que el 45% de las víctimas que se encontraban involucradas en dichos sucesos tenían entre 16 y 25 años.

En esta ciudad la situación se presenta muy compleja. En el año 2015 se produjeron 13 muertes en las calles de Azul. En su mayoría la víctimas se movilizaban en motocicleta.

Para evitar estas muertes es imprescindible que mejore la educación vial y los controles. Porque la mayoría de ellas se producen por factores humanos.

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