EN EL 30° ANIVERSARIO DE SU INAUGURACIÓN

Los nenes del Jardín de Infantes N° 915 recibieron ayer valiosa información sobre el Síndrome Urémico Hemolítico

 

La disertación, con una modalidad de cuento para que los chicos puedan asimilar el contenido, estuvo a cargo de integrantes del grupo S.U.H Cero en Azul que se instrumentó para, a través de los niños, crear conciencia en los adultos sobre los riesgos de contraer una enfermedad que puede ocasionar la muerte. Al término de la charla vespertina, que fue seguida atentamente por los concurrentes a las tres salas, este diario conversó con los directivos y docentes del establecimiento y con una de las oradoras. 

Los nenes del Jardín de Infantes N° 915 turno tarde siguen atentamente el relato que hizo una de las integrantes del grupo “S.U.H Cero en Azul”. FOTOS NACHO CORREA Esas bacterias…Los nenes pudieron palpar esos gérmenes artificiales que transmiten el Síndrome Urémico Hemolítico. La idea es que, en sus respectivos hogares, puedan multiplicar la información que a modo de un cuento captaron durante la disertación de las profesionales. Alejandra Diab, Myriam Grierson y Mónica Rodríguez, en la charla con este diario reflejaron la satisfacción que les dejó la charla sobre el S.U.H., una enfermedad completamente evitable si se toman en cuenta ciertas medidas de prevención. “Yo dije que el desconocimiento enferma porque no creo que ningún padre quiera que su hijo se enferme ni que esté mal o sufra. Lo que intentamos hacer es que los chicos le pidan a sus padres que los ayuden a no enfermarse”, expresó la bioquímica María Constanza Meyer, una de las firmes impulsoras del grupo “S.U.H. Cero en Azul”.
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“Yo dije que el desconocimiento enferma porque no creo que ningún padre quiera que su hijo se enferme ni que esté mal o sufra. Lo que intentamos hacer es que los chicos le pidan a sus padres que los ayuden a no enfermarse”, expresó la bioquímica María Constanza Meyer, una de las firmes impulsoras del grupo “S.U.H. Cero en Azul”.

Un regalo muy especial compartieron ayer los nenes que concurren al Jardín de Infantes N° 915, que casualmente celebró su 30° aniversario de existencia. Es que los asistentes a las tres salas de ambos turnos del edificio escolar sito en calle Tiro Federal casi Rauch Norte tuvieron en la víspera la visita de integrantes del grupo “S.U.H Cero en Azul”, un equipo de profesionales –médicos, bioquímicos y docentes- que viene dando charlas en todos los establecimientos públicos de nivel inicial del Partido de Azul sobre las medidas a tener en cuenta para prevenir el contagio del Síndrome Urémico Hemolítico (S.U.H.). La experiencia –que se hará extensiva a jardines privados- cuenta con el aval de Jefatura de Inspección Inicial y la supervisión del médico pediatra Augusto Carella, todo un referente en la materia y actualmente director del Hospital Materno Infantil “Argentina Diego” de esta ciudad.

Cronistas de este diario constataron que los alumnos del turno vespertino siguieron atentamente lo que los profesionales tenían para decir en materia de prevención del S.U.H., especialmente en lo que tiene que ver con el lavado de manos después de ir al baño y para que se haga el pedido extensivo a los papás para que los menores, particularmente, no consuman alimentos faltos de cocción. En ese sentido se hizo hincapié en un ejemplo clásico y perfectamente comprensible para los nenes, como es la clásica hamburguesa, valiéndose de elementos didácticos que fueron elaborados con goma espuma para el dictado de estas charlas.

Al término de la disertación, que se extendió por espacio de unos 25 minutos, EL TIEMPO dialogó con directivos y docentes del establecimiento, y con una de las responsables de la actividad en representación del grupo S.U.H. Cero en Azul.

“Un regalo de cumpleaños”

Mónica Rodríguez, directora del Jardín de Infantes N° 915, expresó su satisfacción por la actividad realizada en un día muy especial para toda la comunidad educativa del establecimiento que está enfrente de uno de los ingresos del cementerio municipal. “Como regalo de cumpleaños de la institución tuvimos la visita de estas chicas que nos vienen a enseñar qué esto de esta bacteria que encontramos en una comida que los chicos consumen mucho, que es la hamburguesa, y para que se pudieran evacuar dudas que tienen los chicos sobre lo que pasa en los hogares; también nos sirve a nosotras, como docentes”, expresó. Tras coincidir que a los chicos los vieron muy interesados y entusiasmados, la directora señaló que “la charla fue muy didáctica, de muy fácil comprensión, muy ágil y va a tener muy buenos resultados. La misma charla ya la tuvimos en el turno mañana y ha tenido un impacto positivo en la comunidad”.

Myriam Grierson, integrante del staff docente del mismo jardín, resaltó la posibilidad que los chicos puedan ser transmisores de la información y llevarla a sus hogares. “A mí eso me parece primordial, fundamental. Los chicos son como una ‘esponja’ que absorbe. A medida que nosotros podamos llegar a ellos mediante estas charlas como las que nos vinieron a dar las chicas, van a ser agentes multiplicadores. Si podemos llegar con mensajes claros, ellos van a poder multiplicar ese mensaje a sus familiares y amigos. Tenemos confianza en ellos, que son nuestro futuro”, indicó.

Grierson ponderó la actividad que viene realizando el grupo S.U.H. Cero en Azul, máxime cuando “lamentablemente hemos tenido muchos casos” en los últimos tiempos. “Hoy fue un día doblemente importante. Fue el cumpleaños del jardín y les estamos agradecidas a las chicas el mensaje que nos han traído. Los chicos estuvieron muy atentos y además se llevan un mensaje muy claro y muy importante para su vida, de cómo cuidarla con esto de cocinar bien los alimentos. A las chicas les decimos felicitaciones y gracias”, amplió.

A su turno Alejandra Diab, docente de la primera sección y con seis años de trayectoria en el mismo establecimiento, subrayó: “Es la primera vez que tenemos una charla así, novedosa, con el método que se usó del cuento y creo que para todos, en especial para los chicos, fue muy lindo y positivo”.

Además de marcar “la importancia de fortalecer la importancia de algo tan elemental y básico como el lavado de manos”, Diab ratificó que “fue una experiencia re-positiva. Es de esperar que los chicos puedan trasladar esa información a los papás”.

Un mensaje que llega

María Constanza Meyer, una de las integrantes del grupo que está dando estas charlas sobre el Síndrome Urémico Hemolítico en los establecimientos de nivel inicial, admitió que con esta actividad se logró superar el nivel de expectativas que se tenían antes de iniciar el derrotero por los jardines de infantes del distrito de Azul. “Yo, de mi parte, la verdad que no me esperaba tener un balance tan positivo. Fue más de lo que esperábamos porque la verdad que lo que los chicos nos han devuelto con la charla que les dimos fue mucho; hay mamás que nos cuentan que los chicos les contaron en la casa qué es lo que habíamos estado conversando con ellos, les relatan el cuentito y les dicen ‘yo no como más hamburguesas’. Yo tenía la esperanza de que el mensaje llegara pero hemos superado las expectativas que teníamos; el mensaje llega a los hogares y de manera muy clara”, afirmó la bioquímica.

Meyer destacó la “buena predisposición” que encontraron en todos los jardines ya visitados. “La verdad que nos sentimos a gusto en todos los establecimientos a los que hemos ido. Nos parece que nos va a ir bien a nosotros y, por ende, a los chicos también. Nosotros nos trazamos un objetivo pequeño pero importante. Arrancamos con eso; cuando terminemos con todos los jardines vamos a evaluar cómo seguimos. Seguro que vamos a seguir porque se ha formado un grupo muy lindo, se pueden abarcar otros temas también y estamos todos dispuestos a continuar porque en esto de la prevención de lo que es Síndrome Urémico Hemolítico es lo único que va a salvar al chico”, puntualizó.

La profesional recordó el diagnóstico que ella misma había dado antes de dar inicio con este ciclo de charlas. “Yo dije que el desconocimiento enferma porque no creo que ningún padre quiera que su hijo se enferme ni que esté mal o sufra. Lo que intentamos hacer es que los chicos le pidan a sus padres que los ayuden a no enfermarse. Lo intentamos con los padres y es muy difícil crear conciencia. De esta forma, considero que los propios chicos le van a enseñar a sus padres a que los cuiden”, advirtió.

Características de la enfermedad

El Síndrome Urémico Hemolítico (S.U.H) es una enfermedad grave que puede causar la muerte y que tiene varias vías de transmisión y contagio, según se informa en el sitio del Ministerio de Salud de la Nación. Es causada por una bacteria productora de una toxina, que suele estar presente en los alimentos y en el agua.

Las personas pueden contraer esta bacteria de alimentos contaminados como la carne picada de vaca y aves sin cocción completa (o alimentos preparados hamburguesas, salame, arrollados de carne); leche y productos lácteos sin pasteurizar; aguas contaminadas; lechuga, repollo y otros vegetales que se consumen crudos.

También se puede producir el contagio de persona a persona por prácticas higiénicas inadecuadas, como no lavarse las manos después de ir al baño o cambiar pañales, y antes de comer. Otra vía de contagio es a través de aguas de recreación: piletas públicas, lagunas, piletas de natación.

Por último existe la contaminación “cruzada”, por la cual se ponen en contacto alimentos contaminados con otros alimentos no contaminados que se comen crudos, como la lechuga, el tomate y otros.

Síntomas y métodos de prevención

Los primeros síntomas de haber contraído S.U.H. son fiebre, vómito y diarrea, sangre en las heces, irritabilidad, debilidad y letargo. Los síntomas posteriores son más graves: poca o nula orina, palidez, magulladuras, hemorragias debajo de la piel en forma de pequeños puntos rojos, coloración amarillenta de la piel, disminución del estado de conciencia y convulsiones.

Los métodos de prevención a observar son:

-Higiene personal, ya que el 70 % de los chicos no se lava las manos después de ir al baño, según un informe (ver aparte).

-Lavado cuidadoso de frutas y verduras

-Evitar la contaminación cruzada crudo-cocido en la elaboración de las comidas

-Cocción de los alimentos a temperaturas que aseguren la destrucción de la bacteria.

-Aplicación de controles en los puntos críticos de elaboración de alimentos.

-Higiene durante el faenamiento del ganado.

-Evitar el hacinamiento en comunidades cerradas.

-No concurrencia a comunidades cerradas de personas con diagnóstico bacteriológico positivo.

-Evitar el uso de antimicrobianos y antidiarreicos, considerados factores de riesgo en la evolución de diarrea a SUH.

UN RECIENTE CASO FATAL EN BAHÍA BLANCA

La semana pasada, un nene de apenas 2 años que estaba internado en Bahía Blanca murió por haber contraído Síndrome Urémico Hemolítico, una enfermedad totalmente evitable atendiendo determinadas medidas de prevención.

La víctima, Mikel Maldonado y oriundo de la localidad de Chasicó, había llegado días antes al Hospital Interzonal General de Agudos Doctor José Penna, donde quedó internado en terapia intensiva. En ese mismo establecimiento era asistido a título preventivo un hermano de Mikel, de sólo 3 años. Los medios bahienses reflejaron que el de este nene fallecido fue el primer caso mortal de S.U.H, pero el octavo del año.

“Su estado era muy grave. Es la peor noticia”, dijo Miguel Ángel Caracciolo, de la Asociación de Prevención del Síndrome Urémico Hemolítico, una ONG que se formó en Bahía Blanca de cara a tratar de crear conciencia en la población sobre el peligro del germen.

En esa ciudad del sur de la provincia de Buenos Aires, la Asociación de Prevención del Síndrome Urémico Hemolítico (Apresuh) pidió ayuda para costear la construcción de una sala de diálisis infantil en el hospital Penna, donde se atienden pacientes de una amplia zona de influencia.

SÓLO EL 30% DE LOS CHICOS SE LAVA LAS MANOS DESPUÉS DE IR AL BAÑO

Sólo el 30 por ciento de los chicos se lava las manos después de ir al baño, afirmó la especialista de la UBA Adriana Bentancor, quien hizo una encuesta entre 1.800 escolares bonaerenses y destacó que ése es uno de los principales hábitos para prevenir el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), una enfermedad de transmisión oral-fecal que afecta a unas 400 personas cada año y puede ser mortal.

“Ese es un dato muy importante que nos permite determinar que hay muchos portadores sanos. Se sabe por ejemplo que muchos lactantes se contagian únicamente a través de las manos de su madre, por lo que trabajar en la higiene es fundamental”, señaló Bentancor, microbióloga y profesora de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UBA, con motivo del Día nacional de lucha contra el SUH, que se conmemora cada 19 de agosto.

Causada por una bacteria productora de una toxina, el SUH se transmite a través de agua o alimentos contaminados -principalmente elaborados con carne picada-, leche no pasteurizada y frutas y verduras mal lavadas.

También se puede producir el contagio de persona a persona por prácticas higiénicas inadecuadas, como no lavarse las manos después de ir al baño, tocar mascotas o cambiar pañales y antes de comer, así como a través de aguas de recreación (piletas públicas, lagunas, piletas de natación) o por contaminación “cruzada”, es decir, cuando se ponen en contacto alimentos contaminados con otros no contaminados que se comen crudos, como la lechuga o el tomate.

“En 2015 hubo unos 350 casos en el país, lo que representa una ligera disminución con respecto a años anteriores”, señaló Bentancor, quien remarcó que las estadísticas no son precisas, ya que sólo el sistema público de salud tiene obligación de notificar los casos.

 

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