SESIÓN ESPECIAL DEL CONCEJO

Los números del primer año de gestión de Hernán Bertellys

 

En la sesión especial que el martes por la noche realizó el Concejo Deliberante, por mayoría se aprobó la rendición de cuentas del ejercicio 2016. Entre otras cuestiones, los ediles que dieron el visto bueno a la ejecución que del presupuesto hizo la administración de Bertellys, marcaron que hay un ordenamiento y normalización de las cuentas de la comuna. 

El martes por la noche, luego de dos horas de deliberación, el Concejo aprobó la rendición de cuentas del año pasado. NICOLÁS MURCIA
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El martes por la noche, luego de dos horas de deliberación, el Concejo aprobó la rendición de cuentas del año pasado. NICOLÁS MURCIA

Doce votos fue lo que obtuvo el despacho de la comisión de Presupuesto y Hacienda firmado por los concejales Juan Sáenz y Pablo Yannibelli, aprobando la rendición de cuentas del presupuesto 2016 que ejecutó la administración de Hernán Bertellys. En la sesión especial del martes por la noche, que se extendió por poco más de dos horas, hubo tres despachos: dos aprobatorios y uno desaprobatorio, aunque a la hora de la votación el oficialismo decidió apoyar el de Sáenz y Yannibelli.

Desde el lado de los concejales que fueron por la aprobación de la rendición, hicieron hincapié en que las cuentas se están ordenando, que es necesario desdramatizar el impacto de la deuda flotante y que lo que hay que corregir es el déficit estructural del municipio.

Por el otro lado, los que apoyaron la desaprobación hablaron de un “festival” de nombramiento de personal, del incremento de las deudas y de la falta de cumplimiento del programa de gobierno.

Algunos números 

Básicamente analizar una rendición de cuentas es examinar cómo el Ejecutivo comunal utilizó el dinero que tuvo en el transcurso de un año. Así, cabe señalar que la gestión Bertellys proyectó para 2016 un presupuesto de 571.405.078,87 pesos que luego fue ampliado a 704.934.635,29. Pero en realidad los recursos que efectivamente percibió a lo largo del año fueron 645.491.982,07 pesos y gastó -entre gastos corrientes y de capital- 580.687.853,25 pesos, por lo que el resultado financiero fue positivo en 64.804.128,82 pesos.

Desgranando un poco más los números, el pasivo municipal que a principios de 2016 era de 109.734.192,43, al cierre del ejercicio ascendió a 143.763.307,81 -un 31 por ciento de incremento-. Ese pasivo está formado por el pasivo corriente -que es la deuda flotante, es decir a corto plazo, y los fondos de terceros- y el pasivo no corriente -que es la deuda consolidada, esto es, a largo plazo-.

En lo que hace a la deuda flotante y fondos de terceros, al final del ejercicio ascendía a 103.819.320,86. En concreto, la tan mencionada deuda flotante se incrementó un 20 por ciento, ya que pasó de 76.456.767,89 a 91.703.653,43.

Respecto de la deuda consolidada, también registró un aumento: pasó de 25.363.313,88 pesos a 39.943.986,95, es decir el 57 por ciento más.

Hay más números. A fines de 2015 la disponibilidad de dinero que tenía el municipio era de 16.440.195,78, y al cierre del ejercicio 2016 el total disponible fue de 117.461.790,03.

También surgió de la documentación que el Ejecutivo elevó al Concejo una diferencia total no cubierta de 35.976.123,02 pesos, lo que representa un exceso del monto autorizado en las partidas de gastos, que fueron observados por la Contaduría General.

El pedido de desaprobación

Como se mencionó, hubo tres despachos. El primero en fundamentar uno de ellos fue Omar Norte, quien proponía la desaprobación de la rendición de cuentas. Entre otras cuestiones, el concejal marcó que durante 2016 pese a que el Ejecutivo recibió más ingresos, tuvo más gastos y se endeudó más. Entre esos gastos señaló el del personal. Lo presupuestado y aprobado por el Concejo para 2016 era de 297.152.794,85 pesos. Sin embargo, a fin de año terminó siendo de 383.646.041,06.

En ese punto advirtió además una nueva metodología de ingresos: la contratación de personal como asesores o prestadores autónomos. “Hay un festival de nombramientos”, aseguró y, en ese marco dijo que “es una verdad a medias” cuando el Intendente asegura que no se ha incorporado más personal.

También indicó la falta de pago a proveedores -está dentro del incremento de la deuda flotante-, pese a que el Concejo le dio al Ejecutivo una herramienta como el Fondo de Consolidación de Deudas, por el cual recaudó más de 12 millones de pesos y amortizó cerca de 7 millones. “Teniendo fondos, no se pagó”, señaló durante la fundamentación de su despacho desaprobatorio.

Otras cuestiones que el concejal del GEN advirtió se relacionaron con decisiones de la gestión. Por ejemplo, el aumento de la tasa urbana que rondó el 95% el año pasado y que, según dijo, “nosotros advertimos que iba a restar cobrabilidad y nos dijeron que no. En realidad afectó la cobrabilidad entre 8 y 10 puntos” y añadió que “además, creció la deuda de los deudores”, en referencia a los deudores tributarios, de gestión judicial y los incobrables. “Esto refleja la falta de sinceramiento en las políticas tributarias”, apuntó, y en ese contexto entendió que “no vemos un cambio en la estructura del gasto del municipio”.

Habló además de “cero de transparencia” por parte de la administración Bertellys por el manejo de algunos fondos públicos.

Los fundamentos para aprobar

Juan Sáenz y Pablo Yannibelli fueron los autores del despacho que finalmente resultó aprobado por mayoría de votos. Fue el concejal de la UCR el que lo fundamentó haciendo hincapié en que para el análisis de la rendición de cuentas es necesario mirar el contexto, esto es cómo estaba el municipio cuando dejó su cargo el ex intendente José Inza. En ese marco, especial énfasis puso en la disponibilidad de fondos que hoy tiene la comuna y en la desmitificación del impacto de la deuda flotante en las cuentas municipales. En ese sentido, Sáenz consignó que es preferible mantener la deuda flotante, pero tener disponibilidad y entendió que a “hay que mirar los números como una película, un proceso. Hay que analizar los contextos de 2015 y 2016”.

Apuntó que el problema es el déficit estructural del municipio, ya que “históricamente” el gasto sobrepasa el presupuesto de cada año, y es por esto que la deuda aumenta. En su defensa a la gestión, indicó que “el problema no es la deuda flotante. El problema es si es un municipio sustentable. Y lo es porque hoy hay previsión económica (disponibilidad) y capacidad de pago”.

En otro tramo señaló que “hay que hacer un mea culpa” ya que en años anteriores se desaprobó la rendición de cuentas por, entre otras cosas, los números de la deuda flotante. “La deuda flotante está desde hace mucho tiempo en el municipio”, dijo, para luego no obstante agregar que “el municipio tiene que bajar el gasto para que esa deuda no siga aumentando”.

Así, Sáenz advirtió que durante 2016 se fueron acomodando las cuentas. El área económica actuó muy bien, poniendo las cosas en orden”, y marcó el no uso de fondos afectados para cubrir pagos corrientes, el ordenamiento fiscal y también la normalización del circuito administrativo y financiero del municipio.

“En términos generales -dijo- hoy la situación es totalmente diferente a la que veníamos atravesando”.

“Tolerancia” en el análisis de los números 

Por su parte Santiago Zaffora, que firmó un despacho junto a Florencia Goyeneche en el que sólo pedían la aprobación de la rendición de cuentas, sin fundamentarlo por escrito, hizo una defensa muy similar a la de Sáenz. Arrancó diciendo que “los números en sí no reflejan lo que es una película que está en constante desarrollo”, para luego marcar que la deuda flotante tiene mucha carga emotiva.

De la misma manera que Sáenz, sostuvo que esa deuda “no es un problema en sí misma, sino que el problema es el déficit estructural municipal, que se da por los altos índices del gasto de la comuna.

En ese marco, indicó que por ejemplo la obra pública se lleva adelante con fondos de Provincia y Nación “y va a seguir siendo así hasta que se corrija el déficit estructural”.

En cuanto al personal, entendió que se está dando una tendencia ya que “se mantuvo la planta en los mismos números”, en contraposición al “festival” descripto por Norte.

A la hora de hacer referencia al pago a proveedores, Zaffora apuntó que “hay que tener tolerancia en el análisis de los números. Los números tienen historia”, al tiempo que sostuvo que “se están dando situaciones de normalidad que hay que tener en cuenta”.

Luego advirtió que si bien la gestión tiene temas a resolver, “decir que hay cero transparencia (lo había dicho Norte) es un tanto osado” y le recordó los 12 años de gestión de Omar Duclós (aunque sin nombrarlo) “donde hay varios incumplimientos”, sostuvo.

“De donde venimos y a donde estamos, ha sido una buena gestión del equipo económico”, dijo, una vez más, en el mismo sentido que el concejal radical. Por último, indicó que la rendición de cuentas presentada por la administración de Bertellys “tiene equilibrio económico financiero”.

La votación

Por el despacho aprobatorio de Sáenz y Yannibelli votaron, además de los autores, Maya Vena -del interbloque que aún no tiene nombre definido-, Omar Seoane, Florencia Goyeneche, Santiago Zaffora, Estela Cerone, Pedro Sottile y Liliana Vera -todos ellos del bloque Peronista/Justicialista-; Manuela Arrarás, Guillermo Vieta y Ramiro Ortiz -del bloque Cambiemos-.

Al despacho de Norte lo acompañaron Claudio Molina y Pablo Zabalza -de Gen/Progresitas-; Erica Torena -del Partido Socialista- y Ulises Urquiza -Frente Renovador-. Por su parte, el concejal de Cambiemos Francisco Gayani se abstuvo.

LOS EXCESOS, CONVALIDADOS

Al aprobar la rendición de cuentas, el Concejo convalidó los excesos de gastos en los que incurrió la administración de Bertellys durante el ejercicio 2016. De acuerdo con la documentación aportada por el municipio, esa suma no cubierta asciende a 35.976.123,02 pesos, por los cuales el Tribunal de Cuentas de la provincia podría sancionar al Ejecutivo. Al hablar de este tema, Norte advirtió que “llama la atención que hoy se esté convalidando este exceso de gasto, cuando nunca se convalidó. Hay un cambio ‘radical’ de las tesituras anteriores”, dijo en alusión a Juan Sáenz. Luego marcó que el monto de excesos es “inconcebible”, ya que el Ejecutivo recibió recursos adicionales, además de contar con el Fondo de Consolidación de Deudas. Por eso propuso el rechazo. La respuesta de Sáenz fue que la convalidación de los excesos “está contemplada en la ley de presupuesto”, y advirtió que esos excesos presupuestarios se dieron en un 99,98 por ciento en el área de Salud y Desarrollo Social –los hospitales municipales y los centros de atención primaria- y el 0,02 por ciento en el área de Obras Públicas. Norte refutó lo de la ley de presupuesto advirtiendo que esa normativa no se refiere a la convalidación del exceso de gastos sobre los recursos percibidos.

LOS NÚMEROS DEL CONCEJO

Sólo en el despacho firmado por Omar Norte se hizo referencia a la rendición de cuentas del Concejo Deliberante, que también ingresó para su análisis. El despacho de Juan Sáenz no hace mención en ninguno de sus párrafos. Norte indicó que la ejecución del presupuesto del cuerpo “es objetable”, ya que de un presupuesto de gasto en personal de 8.248.180,28 pesos, se devengaron en realidad 10.121.927,52, es decir 1.873.747,24 por sobre la pauta presupuestaria y que fue compensada con el dinero que estaba previsto invertir en las obras de remodelación del recinto donde funciona el Concejo. También hizo hincapié en el fuerte incremento del gasto en publicidad institucional, que para el ejercicio 2016 representó el 12 por ciento del presupuesto, el segundo gasto después del de personal.  Volviendo sobre la publicidad, puntualizó que en 2011 el Concejo gastó el 6 por ciento de su presupuesto; en 2012 el 6,20; en 2013 el 7,3; en 2014 el 8,50; en 2015 el 8,50 y en 2016 el 12%.  No obstante, el concejal había propuesto la aprobación de la rendición de cuentas del Concejo Deliberante.

LA DEVOLUCIÓN DE FONDOS AFECTADOS 

En la rendición de cuentas elevada por el Ejecutivo municipal, se observa que al cierre del ejercicio 2016 no se restituyeron los fondos afectados que utilizó para otros gastos la gestión del ex intendente Inza. Ese monto asciende a 22.435.874,19 pesos y deben ser reintegrados antes al cierre de este ejercicio. Por esto, en el despacho de Sáenz se solicita al Ejecutivo que establezca un mecanismo para realizar la correspondiente devolución, propuesta que fue acompañada por Santiago Zaffora quien, en su intervención durante la sesión, advirtió que “se usaron para gastos corrientes en 2015” y Sáenz marcó que “en 2016 no se usaron fondos afectados para cubrir otras cosas”.

Omar Norte, por su parte, planteó que durante el año pasado “no devolvió ni un centavo” y señaló que “es extraño que la administración municipal de Bertellys no haya efectuado denuncia alguna acerca del uso indebido de los fondos” que Inza usó sin fundarlo en razones de carácter excepcional, como lo dispone la normativa vigente.

OTRAS VOCES 

– Tanto Juan Sáenz en su despacho como Santiago Zaffora en su discurso, resaltaron entre otras cuestiones que el Ejecutivo garantizó la prestación de los servicios básicos a la población. El concejal de GEN-Progresistas, Pablo Zabalza, intervino en un tramo del debate para advertir que “en Chillar los servicios básicos no se prestan” y narró que son los vecinos los que deben ocuparse de arreglar calles, de podar y cortar pastizales, entre otras tareas que no hace la comuna.

Ramiro Ortiz comenzó su participación con el clásico latiguillo “Voy a ser muy breve”, que utiliza cada vez que interviene en un debate. El concejal del PRO señaló que “es justo reconocer que las cuentas se están ordenando” y, al igual que otros ediles, advirtió que “veníamos del infierno”, en referencia al desorden de la administración de José Inza. No obstante dijo que “seguramente cuando tratemos la próxima rendición de cuentas, vamos a ser mucho más exigentes”.

– El concejal Pablo Yannibelli -el otro firmante del despacho que fue aprobado- respondió al comentario que durante la sesión hizo Omar Norte en referencia a que en el despacho sólo marcaron como negativo de la gestión el estado del basural EcoAzul.

En ese sentido, Yannibelli señaló que si bien fue ese sólo tema el que se mencionó en el despacho, fueron muchos en los que intervinieron mostrando su preocupación. Y habló también del déficit estructural de la comuna y del rol de contralor que debe ejercer el Concejo.

Francisco Gayani fue el único que se abstuvo y explicó por qué. Dijo que compartía algunas argumentaciones tanto de Norte como de Sáenz. “Es cierto que veníamos del abismo. Se ha mejorado con la inestimable ayuda de Nación y Provincia. Pero es cierto que hay algunos números que prenden una luz amarilla”, sobre algunas cosas que hay que corregir.

– El último en intervenir antes de la votación fue Ulises Urquiza, y lo hizo porque dijo que no le quedaba claro si el despacho de Sáenz y Yannibelli era aprobatorio, ya que específicamente no lo establecía. También quiso saber el destino del despacho del oficialismo, ya que Zaffora luego de fundamentar su posición indicó que su bloque Peronista-Justicialista aprobaría el de Sáenz. “Nuestro despacho está -dijo Zaffora- pero vamos a acompañar al otro”. Luego Sáenz explicó que estaban aprobando la Ordenanza del Ejecutivo y paralelamente un proyecto de resolución.

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