Los suelos, factor importante en la producción

El suelo ha sido clásicamente definido como la porción de la corteza terrestre donde habitan las raíces de las plantas y sostiene la vida. Es así que se puede vislumbrar la importancia de la misión que el suelo debe cumplir.

Este no sólo tiene que permitir el crecimiento del primer eslabón de la cadena alimentaria, sino que debe sostener su productividad para asegurar la vida en nuestro planeta.

Se puede apreciar que el suelo muestra una textura de partículas, compuestas por agregados de minerales inorgánicos de pequeño tamaño, y varios materiales orgánicos amorfos producto de la actividad microbiana de descomposición de los residuos vegetales en ese ambiente. La proporción y labilidad del componente orgánico son los responsables de la estabilidad de un suelo.

Un suelo pobre será aquel que posea escasos agregados órgano-minerales, en consecuencia permitirá una acotada retención de agua y nutrientes y su productividad se verá afectada.

Uno de los factores con mayor impacto sobre la productividad vegetal de un suelo es el agua. La disponibilidad de este elemento está directamente ligada a su capacidad de retención, y ésta a su vez, a la proporción de sustancias orgánicas presente.

El mantenimiento de la calidad de un suelo y su salud, entendida como su capacidad para sobreponerse a las perturbaciones naturales o provocadas por el hombre, son propiedades que están estrechamente ligadas a su biodiversidad. Desde una visión ecológica los suelos que presentan comunidades con reducidas funciones y de escasa diversidad no pueden responder con sensibilidad y celeridad a los cambios y, en consecuencia, están más sujetos al colapso del sistema. En cambio, el aumento de los tipos microbianos con diversificación funcional redundará en una mayor estabilidad ante situaciones perturbadoras y retornará al equilibrio.

Actualmente existe un gran interés en los estudios de la diversidad de las comunidades microbianas basados en la aplicación de técnicas moleculares que analizan los ácidos nucleicos. Mediante estas técnicas se puede monitorear la diversidad en un espacio temporal y potencialmente proveer indicadores de alarma que permitan a los productores accionar ante colapsos del sistema.

La capacidad productiva de un suelo se beneficiará con la aplicación de prácticas agrícolas destinadas a mantener su diversidad biológica y las características fisicoquímicas del suelo, y así éstas en su conjunto, contribuirán a conservar el recurso en un marco de agricultura sustentable.

Por eso es necesario cuidar los suelos porque son un factor importante en la producción y también sostiene la vida humana.

En este país, donde se escucha decir que la riqueza agrícola ganadera puede mejorarse en un 50% en el mismo espacio físico que el actual, nadie habla de la necesidad de cuidar los suelos con el objetivo de conservar el recurso en el marco de la agricultura sostenible. Así, por ese afán de lucro sin preocuparse por lo que lo produce, es que sectores de nuestro país han sufrido una merma de rendimiento por no darle el tratamiento adecuado a los suelos.

Por eso es necesario generar conciencia sobre la necesaria preservación de este recurso natural.

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