EMOCIONES COMPARTIDAS Y COMPROMISO SOCIAL EMPRESARIO

LuzAzul realizó una relevante donación al Hogar Malere

Momento en que Gabriela Benac hace entrega del baucher por el que se compromete a donar productos lácteos durante un año al Hogar Malere Gabriela Benac e Ismael Bracco, socios gerentes de LuzAzul.
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Momento en que Gabriela Benac hace entrega del baucher por el que se compromete a donar productos lácteos durante un año al Hogar Malere

En el marco de los 4 años de la nueva gestión de una empresa de 45 años de trayectoria, Gabriela Benac, Ismael Bracco y su grupo de trabajo comprometieron la donación de productos lácteos necesarios para abastecer por el período de 1 año a la institución que alberga ancianos. EL TIEMPO dialogó con los empresarios y con la máxima responsable de la comisión directiva de la entidad, Pelusa Gari de Aguirre, quien más allá de enaltecer el gesto de la firma, hizo una somera descripción de la pésima situación económica que atraviesa la institución que preside. –

Celebrando los 4 años de la nueva gestión de LuzAzul -una empresa que cuenta con 45 de trayectoria-, los socios gerentes Gabriela Benac e Ismael Bracco, junto con su equipo de trabajo, comprometieron ayer la donación de productos lácteos durante un año al Hogar de Ancianos “Ernestina Malere”.

En este marco se realizó un emotivo acto simbólico en el que se hicieron presentes las mencionadas autoridades, junto con los integrantes de la comisión directiva del hogar y proveedores.

 

Un emotivo acto

Silvia Bivani, integrante de la comisión directiva, sostuvo que “hemos sido beneficiados por LuzAzul con una donación de la señora Gabriela y el señor Ismael para festejar sus 4 años de gestión. Hay una torta con 4 velas que vamos a invitar para que las apaguen y también nos han traído obsequios para todos los abuelos. Algunos faltan, otros se han ido a sus casas, pero el agradecimiento del Hogar Malere va dirigido también a la gente que nos acompaña siempre. Estamos muy emocionados. Le hemos brindado mucho esfuerzo de toda comisión, sobre todo de algunas personas individualmente, pero somos un equipo, no hay nombres personalizados. Yo soy la cara visible porque estoy acá, pero en la comisión la gente está trabajando muchísimo, al igual que el personal que, si nos deja, cerramos las puertas y nos vamos”.

Agregó que los trabajadores del hogar “hacen un gran esfuerzo, porque acá hay 54 abuelos, algunos con muchísimas dificultades; hay quienes se movilizan en silla de ruedas, cosa que no existía antes pero esto es lo mejor que tiene Azul en relación a los abuelos porque esto es un hogar, no es un geriátrico. Muchísimas gracias a todos y comencemos con esta gran fiesta”.

A su turno, Benac recordó que “el año pasado empezamos con la iniciativa de decir ‘vamos a festejar cumpliendo sueños’ y creemos que la mejor forma de celebrar es dar. Esto es una iniciativa que la elegimos para que se contagien otros empresarios, que es hacer una gran fiesta dando, y sobre todo, compartiendo a hogares y a gente tan necesitada. El año pasado lo hicimos con el Rinconcito del Carmen y este año dijimos ´vamos por los abuelitos’”.

La empresaria significó que “no conocía el espacio; me quedé impactada con la limpieza, con lo bien que están los abuelos. Se los ve felices y nuestro compromiso, este año, es que coman rico, darles las necesidades de productos lácteos que tengan. Sabemos que es tan importante para la salud y sobre todo para los niños y ancianos el aporte de calcio y proteínas que dan los quesos. Realmente estoy feliz y muy emocionada; llegamos a 4 años ¿quién iba a decir…?, estamos acá. Como dijo Silvia (Bivani), en LuzAzul no somos nosotros dos; hay un equipo de 100 empleados de forma directa, otros 100 en forma indirecta y 5.000 productores que nos entregan la leche. Venimos con una gran esperanza y fuerza para seguir creciendo y estoy agradecida por siempre a Azul y a toda la gente que nos ha brindado, no tan buena bienvenida, pero un muy buen acompañamiento y estamos felices por eso”.

Acto seguido Benac hizo entrega a Bivani de 12 baucher (queso cremoso, de rallar y muzzarella) y afirmó:“Demás está decirle a Silvia que, lo que necesiten, como dulce de leche, pueden contar con nosotros”.

La actividad continuó con la entonación del feliz cumpleaños y se apagaron las 4 velas sobre una gran torta.

Por último, se realizó un brindis entre los presentes y, de esta manera, quedó culminado el acto de celebración.

 

Inquebrantable espíritu solidario

En diálogo con EL TIEMPO, Benac y Bracco contaron qué representa para LuzAzul el participar de una donación como la que se realizó ayer.

“Cuando uno empieza con un emprendimiento privado lo primero que hace es tratar de generar dinero para poder pagar los sueldos, pero después tiene que reinar otro espíritu en el empresario: aprender a dar y a compartir. Hay mucha gente necesitada y el compromiso de LuzAzul, desde el día que se formó, a través de las comisiones vecinales que donamos un litro de leche por semana fue y es la solidaridad. El compromiso fue quedarnos con la empresa y seguir con este emprendimiento privado, pero nunca perder el espíritu solidario que es el que debemos tener”, expresó Benac.

Bracco aportó que “la idea es sembrar el espíritu de trabajo en equipo, el compañerismo para que la gente se sienta bien trabajando en LuzAzul y no sólo que tenga los recursos económicos para poder vivir, sino ´voy a LuzAzul porque me gusta trabajar, me siento cómodo y siento que mi aporte suma muchísimo’”.

 

“LA AFIP ‘NOS COME VIVOS’”

 

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La presidente de la comisión directiva del Hogar Malere, Pelusa Gari de Aguirre (foto), aseguró a este diario que la situación económica de la entidad dista mucho de ser la buena y deseada por ellos. “La verdad es que estamos mal, tenemos un gran acreedor que es el Estado porque la AFIP ‘nos come vivos’ y nunca podemos pagar; siempre estamos debiendo y por ese motivo es que tenemos importantes moratorias. Los aportes jubilatorios nunca llegan a estar, es un año muy fuerte y nosotros no tenemos alimentos de la entrada de las jubilaciones de los abuelos”, manifestó.

Del mismo modo apuntó que “siempre nos falta plata, pero tratamos de superar el déficit con alguna rifa o lo que sea. Acá, gracias a Dios, a nadie le falta nada, aunque nuestro sueño es que algunas cargas sociales o directamente del sueldo se haga cargo alguna fundación o el Estado para que, con la plata que ingresa al hogar, podamos estar al día”.

Gari de Aguirre valoró que “la gente colabora muchísimo, porque todas las instituciones están pasando por lo mismo que nosotros, pero la gente es muy solidaria. El gran drama de todas las  instituciones que estamos mal es el propio Estado”.

 

 

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