Mal uso de las mochilas

 

Las mochilas son un objeto asociado directamente a la niñez y a la enseñanza. Los jóvenes las usan para la escuela y también para otras actividades diarias. Pero pueden transformarse en un elemento peligroso para la salud. El 58% de los menores que se atienden en el servicio de kinesiología llegan a la consulta por los problemas derivados del exceso de peso o desórdenes de equilibrio de las “carriers” o mochilas.

En los últimos años se ha registrado un aumento de las lesiones en la columna vertebral, alteración de la postura y por supuesto, dolores y molestias físicas sobre todo en la espalda, los hombros y el cuello. Lesiones no atribuibles a actividades físicas realizadas por el niño.

De acuerdo con los registros actualizados, los niños transcurren su vida en forma sedentaria y cuando se evalúa la postura y la marcha junto con los elementos que acarrea todos los días para ir al colegio se nota claramente las asimetrías y los desórdenes de equilibrio por el exceso de peso de las mochilas escolares.

El período de edad más vulnerable para padecer trastornos va de los 9 a los 13 años que coincide con el pico de alto crecimiento del menor. No hay una edad sugerida para comenzar a usar mochilas. No pasa por un tema de edades, sino por el porcentaje de peso en función del peso corporal del niño.

Los resultados mostraron que la utilización de la mochila de manera asimétrica afecta negativamente a la columna vertebral, incluso si el peso de la mochila constituye el 10%, que se ha recomendado como una carga segura para los hombros del niño.

El uso correcto de la mochila debe tener ajustes firmes, tratando de mantener el contenido de la bolsa a unos 5 cm. arriba de la cintura. Repartir el peso, al llevar siempre la mochila por las dos correas y nunca por una para no sobrecargar uno de los hombros. Evitar las cargas inútiles. Intentar organizar el contenido de manera que los libros más pesados queden pegados a la espalda.

En mochilas con carros también cuidar el equilibrio en el peso y en el desplazamiento tratar de mantener la columna recta. Cuando se requiere transportar más del peso aconsejable, evitar que el transporte dure más de 15 minutos, procurando detenerse cada tanto para descansar.

Las lesiones que el uso incorrecto de la mochila se manifiestan cuando los niños comienzan a referirse a sus padres dolores de cabeza, hombros, columna y fatiga precoz, incluso un signo característico es la falta de voluntad en sus tareas generales debido al cansancio permanente que les ocasiona la molestia y el dolor por las malas posturas adoptadas.

Por eso también puede tener influencia en el proceso del aprendizaje. La abulia y el cansancio permanente, que los hace querer descansar más horas de lo que se considera el horario del sueño fisiológico, pueden ocasionar una disminución en sus aptitudes académicas.

Para estos casos los profesionales de la medicina realizan su intervención con reeducación, rehabilitación, corrección, entre otros aspectos para revertir problemas como “actitudes cifoecolioticas y cervicalgias tensionales en zona occipital”.

Es importante que los padres estén atentos a las conductas y actitudes de sus hijos que pueden provenir del uso de mochilas y no de otras problemáticas.

 

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