Malvinas, FANAZUL y un denominador común: la lucha

En el acampe, los fabriqueros hace 95 días que conviven al lado del Monumento a los Caídos en Malvinas. Con los veteranos han estrechado lazos y se acompañan mutuamente. Salvando las distancias, lo que han afrontado “los muchachos de Malvinas” les da fuerza y un ejemplo para seguir. Una simbiosis si de derechos vulnerados se trata.

Los fabriqueros presentes en el acto que recordó la gesta de Malvinas.


 

EL DATO:
Los trabajadores de FANAZUL tenían en mano papeles con la letra del Himno a las Malvinas como ayuda memoria y poder entornar su letra en el acto de ayer.

 
Los soldados caídos en la Guerra de Malvinas y los fabriqueros tienen, salvando las  distancias, algo en común: la lucha, la lucha por un objetivo -inalcanzable por momentos-, y que los lleva a poner en juego sus vidas físicas y espirituales, ante un Estado que los dejó desamparados.
Sus luchas se unieron en un día en particular como el de ayer, marcado por el acto en homenaje a los caídos en la Guerra de Malvinas, pero además comparten desde hace 95 día un escenario común, ya que el acampe que montaron frente al Municipio y que se ha transformado en un símbolo de su incansable lucha, se encuentra al lado del monumento que en la Plaza Alsina reconoce a los soldados de esta gesta.
Un monumento que en silencio interpela a la sociedad, como lo hace el acampe, sobre la indiferencia y recuerda a las autoridades el camino a seguir y las responsabilidad que tienen para defender los derechos de las personas.
El trabajo, en un caso, y el reconocimiento que merecen quienes estuvieron en la guerra y perdieron sus vidas, y los que sobrevivieron. En todos las situaciones, sus derechos fueron y siguen siendo, en muchos casos, doblegados.
A eso se refirió un una parte de su discurso, Juan Schroh, presidente del Centro de Veteranos y Caídos en la Guerra de Malvinas “Callvú Leuvu” (ver nota aparte).
“Emotivo”  
Los fabriqueros participaron ayer del acto, portando su bandera de identificación, y  también estuvieron en la Vigilia por Malvinas.
Jorge Menchaca, uno de los trabajadores de la fábrica de pólvoras y explosivos cerrada, contó que vivió el acto de manera “muy emotiva”.
Relató que, si bien de manera personal, suele estar presente en los actos de los héroes Malvinas, “hoy nos encontramos con otro escenario”.
El año pasado para esta misma fecha estaban trabajando y no había cerrado la planta, y ayer los encontró con un acampe luego de 95 días de lucha por recuperar sus fuentes laborales.
Ayer se encontraron en una ceremonia a la que también calificó como emotiva porque “están mis compañeros acá”.
95 días    
“Hoy llevamos 95 días acá y seguimos resistiendo y vamos a seguir resistiendo, hasta tanto se reabra nuevamente la fábrica porque nosotros queremos volver a trabajar, pero principalmente que se abra la fábrica”, aseguró Menchaca.
Hace entonces 95 días que conviven con el monumento a los caídos cerca.
“Hemos estado en las vías, en la ruta, hemos hecho movilizaciones y hace 95 días que estamos acá y seguimos con los compañeros que quedamos”, reflexionó.
“Comunión”    
El acercamiento con los veteranos de guerra de Azul va más allá de lo que significa a los sentimientos de los argentinos el monumento.
Desde el Centro de Veteranos los invitaron al acto y “el presidente estuvo conversando mucho con nosotros”.
En esta relación que han entablado se apoyan mutuamente con la presencia y pequeños gestos tales como que desde el Centro de Veteranos pusieron plantas este año para esta conmemoración y los fabriqueros “se las cuidamos”.
Es decir, “nos ayudamos y ellos nos ayudan a nosotros, es todo en comunión”.
“Schroh viene siempre a tomar mates con nosotros, nos cuenta sus peripecias y lo que han pasado en Malvinas y la verdad ha sido muy triste”, expresó.
Por eso Menchaca repitió al hablar con El TIEMPO que nos “emociona mucho esto”.
Incluso manifestó a este diario que lo felicitó a Juan Schroh porque “hizo un discurso acorde a estos tiempos indudablemente”.

Un acampe y un monumento, dos símbolos de la lucha, que conviven hace 95 días.


“ESTAMOS CON UN ACAMPE, QUE NO TENDRÍA QUE ESTAR”

“Como dijo el presidente del Centro de Veteranos, sin guerra y con diálogo, hay que apostar a resolver todos los problemas que hay hoy en día en nuestro país”, expresó Laporte.


Una vez finalizado el acto, Marcelo Laporte, delegado de los fabriqueros, también habló con este medio y expresó que “la verdad que esto te llega muy adentro. Nosotros, lamentablemente, estamos con un acampe al costado, que no  tendría que estar en este reconocimiento a lo que han hecho los héroes de Malvinas”.
“Estuvimos también con ellos en la vigilia y nos agradecían por acompañarlos y es lo que tenemos que hacer. La verdad es que tendría que haber habido mucha más gente”, opinó.
Evaluó que “lo nuestro es un granito de arena ante semejante conflicto que han tenido los muchachos, pero nos da fuerza y el ejemplo para seguir luchando, y, como dijo el presidente del Centro de Veteranos, sin guerra y con diálogo, hay que apostar a resolver todos los problemas que hay hoy en día en nuestro país”.
Laporte contó que se han apoyado mutuamente con los “muchachos de Malvinas”, como los llama.
“No sé si apoyo es la palabra, pero debemos venir y estar en estos momentos tan especiales para ellos”, sostuvo.
Confesó además que “yo era uno de los que no estaba interiorizado en la problemática de ellos y la verdad es que nosotros estamos pidiendo trabajo y a ellos hay muchas cosas que les prometen y no les han dado”.
 “SE ESTÁ HACIENDO LARGO”

“Esta semana tiene que pasar algo”, resaltó Jorge Menchaca.


Jorge Menchaca admitió en algún instante del diálogo que mantuvo con este diario que el conflicto “se está haciendo largo”  y en ese marco advirtió que “esta semana tiene que pasar algo”.
El fabriquero se mostró esperanzado con que “en estos días tengamos una reunión y sea definitiva”.
El 26 de marzo se reunieron con el obispo Hugo Manuel  Salaberry y le entregaron toda la documentación que les solicitaron los funcionarios con los que se reunieron en Casa Rosada y ahora están esperando que los convoquen.
“Está en manos de ellos, nosotros le hemos llevado todos los números y les hemos hecho ver que FANAZUL no es deficitaria, sino que es que eficiente. Si persisten en cerrarla, prácticamente sería un capricho”.
El acampe mientras tanto sigue y según lo destacó, cuentan “con el apoyo espiritual de la comunidad, que es el que más necesitamos” 

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *