RELATOS DESDE EL ENCIERRO

Marcos

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Por Matías Verna (*)

“Aprender a dudar es aprender a pensar”. Octavio Paz

Mientras hundía una y otra vez la gillette en su brazo izquierdo, Marcos Basualdo Pérez, me miraba sin mostrar un gramo de dolor sentado en su cama sin colchón, en su celda fría todo el año.

Creo que me bajó la presión pero me apoyé en la pesada puerta de la celda 392 del pabellón Nº 6 de la cárcel de Sierra Chica y entre la sangre que pintaba el cemento húmedo y el silencio de esa mañana solo atiné a decirle ya está.

Marcos Basualdo Pérez dejó el metal, se cubrió el brazo con una camiseta de River y salió de la celda sin decir nada rumbo a sanidad a esperar las curaciones, las sanciones y el traslado tan negado que lo impulsó a la autoagresión.

-Si me quiero matar me mato, ¿sabe encargado?, pero bueno, uno acá se hace más duro y pide las cosas de otra manera y siempre espera un golpe para saber que tiene que activar y fue ¿vio?.

Ahora parado en la entrada de la celda de castigo por la falta cometida, lo miro en una  celda más hostil que la anterior y Marcos no dice nada. Miro su cuerpo casi desnudo y recuerdo su imagen cuando años atrás ingresó del instituto de menores de Lomas de Zamora.

Las cicatrices son muchas. En su pierna hay heridas viejas de balas anti tumulto por una pelea en la cancha de fútbol. Está más flaco. Más fibroso. Los ojos casi se le salen de la cara. Tiene tatuajes caseros, en el pecho un águila y en el brazo sano un nombre.

-Hace uno días me enteré que tengo una hija, me lo dijo el  Willy de la celda 387 que fue de comparendo a La Plata y mientras esperaba en el juzgado se encontró con un rancho que tenemos los dos y le dijo eso-

-Ustedes no saben pedir- le dije, hay otras opciones.

-Y ustedes no saben escuchar- me dijo metiéndose en la cama.

-Mañana te vas a la Unidad 22 por las heridas y creo que te quedás por ahí, cuidate-

-Cuidenmé- sentenció.

(*) Es periodista y escritor. Nacido en Azul, vive actualmente en Olavarría: Recientemente publicó su séptimo libro, titulado “Crudo”. En esta sección compartiremos textos inéditos que detallan, con ficción y realidad, la vida en contexto de encierro, tanto de empleados del SPB como detenidos.

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