INTERESADA EN TENER OTRA OPINIÓN SOBRE OBRAS HÍDRICAS HECHAS Y POR HACER

María Eugenia Vidal mantuvo una conversación telefónica con uno de los vecinos autoconvocados por las inundaciones

Agustín Yannibelli y Luis Ciuffo, dos de los autoconvocados por las inundaciones, en la redacción de EL TIEMPO. “Nos quería preguntar quiénes éramos los autoconvocados y cómo veíamos esa obra; cuál era nuestro criterio”, dijo Agustín Yannibelli acerca de lo que le preguntó María Eugenia Vidal.
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“Nos quería preguntar quiénes éramos los autoconvocados y cómo veíamos esa obra; cuál era nuestro criterio”, dijo Agustín Yannibelli acerca de lo que le preguntó María Eugenia Vidal.

Agustín Yannibelli recibió ese llamado en su casa días después de recorrer, junto con funcionarios municipales locales e inspectores de obra que envió la Provincia, el avance de la presa La Isidora. En la conversación, el referente del grupo le planteó a la gobernadora que la comuna requiere tanto de maquinaria como de recursos financieros para avanzar con el plan hídrico del distrito. –

Para cualquier vecino, el hecho de recibir en su domicilio el llamado de un gobernante debe ser motivo de sorpresa y orgullo. Máxime si quien tiene ese “privilegio”, viene de ser menospreciado por funcionarios de una gestión tan desprestigiada como la de José Inza. Esto es lo que le viene de experimentar Agustín Yannibelli, integrante de los autoconvocados por las inundaciones, quien el martes recibió el llamado de la gobernadora bonaerense. Según contó a EL TIEMPO el propio Yannibelli, quien visitó este diario en compañía de otros dos referentes del grupo, María Eugenia Vidal se comunicó para conocer de primera mano qué opinión tenían los autoconvocados sobre las obras hídricas en curso y por hacer para Azul. La llamada se concretó días después que los autoconvocados junto con funcionarios municipales, participaran de un recorrido por la presa La Isidora, acompañando a inspectores que la Provincia envió para certificar el avance de la esperada obra. En la nota con este matutino, Yannibelli dio cuenta de la mencionada comunicación telefónica, en una situación que no estuvo exenta de un sesgo risueño.

“Ayer (por el martes) estábamos en casa, con amigos, tomando mate. Eran casi las 19 horas. Yo nunca atiendo el teléfono en casa. Lo atiende mi señora. Ella levanta el tubo, pregunta quién habla y del otro lado le dicen ‘María Eugenia Vidal’. Mi señora le dijo ‘yo soy Susana Giménez’…la mujer que hablaba le pregunta ‘Señora: Agustín Yannibelli ¿está?’. Mi señora le dice ‘sí, es mi marido’ y ella le pregunta si me podía llamar. Salí con el teléfono del comedor y cuando dije ‘hola’, ella me dice ‘hola, te habla María Eugenia Vidal’ y le respondí que no tenía dudas de que fuera ella, porque le conozco la voz. Le pregunté si tenía problema que la tuteara y me dijo que no había problema. Le reconocí que me dejaba impresionado porque nunca creí que iba a recibir el llamado de un gobernador”, expresó el vecino.

Consultado Yannibelli sobre el motivo del llamado, respondió: “la presa”. “Nos quería preguntar quiénes éramos los autoconvocados y cómo veíamos esa obra; cuál era nuestro criterio. Le dije que antes, con 250 milímetros, desbordaba el arroyo y que desde hace un tiempo, no sé por qué motivo, llueven poco más de 100 milímetros y nos inundamos. Le reconocí que con este intendente (Hernán Bertellys) hemos visto máquinas en el arroyo, se cavó en el puente del balneario, que es donde se traba; se ensanchó en cuatro o cinco puentes. Hace poco llovieron 102 milímetros; sólo abrieron una compuerta y no alcanzó a rebalsar el balneario. En cuanto a La Isidora, le dije que lo que se informó es que va a parar entre un 30 y un 40 por ciento y señaló que entre diciembre y enero esa obra tiene que estar terminada, aún cuando las condiciones climáticas no acompañaran”, agregó.

Trabajar sobre el Cañadón de Gutiérrez

Durante la comunicación con la gobernadora, que se extendió por espacio de unos 10 minutos, Yannibelli dijo que le sugirió a Vidal avanzar con obras de menor envergadura a la presa a fin de mínimamente contener el agua de lluvia que pueda venir de la Boca de las Sierras.

“Le dije que había que acompañar la realización de La Isidora con otras obras mucho menores que esa porque, si llueven 200 milímetros, nos vamos a inundar otra vez y ¿sabés lo que feo que es como en 2012 nos inundamos el 18 de mayo, y los viernes 22 y 29 de agosto?. Yo lo primero que hice fue sacar a mi señora que, sentada en un sillón arriba de la mesa, llorando me dice: ‘prometeme que me vas a sacar de acá’. Vos te imaginás, ella cumple 72, yo 70; no tenemos fuerzas; ingresos ya no generamos, nos hemos jubilado los dos con la mínima y todos sabemos que el agua, cuando entra, siempre hace daño’”, relató el entrevistado sobre lo que le expresó a Vidal. “Le dije que sería importante que este tipo de recuerdos se borre definitivamente y que ‘hay una obra que me gustaría que le ayudes al Intendente Bertellys, tanto en maquinaria que no ha quedado, que nos manden equipamiento y dinero para el cañadón de Gutiérrez. Lo recorrimos totalmente, son 43 kilómetros que están totalmente tapados. Esa obra necesitamos que se haga y eso lo saben tanto (Héctor) Comparato como (Jorge) Sarasola, quien tiene mucho conocimiento” sobre la cuestión hídrica del Partido.

La gobernadora, según el relato de Yannibelli, le adelantó que próximamente estará en esta ciudad. “Yo voy a andar por Azul. Quédate tranquilo que vamos a seguir trabajando. Me gustaría, cuando vaya por Azul, que me veas Agustín”, indicó el vecino autoconvocado.

“A la gobernadora le dije que el gobierno anterior nos llamaba ‘los cinco loquitos iluminados’ y me respondió: ‘cuando vaya por Azul Agustín, quiero darte un abrazo y ver a los autoconvocados’. Mirá qué memoria que tiene esta mujer que, después de estar hablando conmigo durante diez o doce minutos, me dijo ‘mandale un saludo a Ofelia, tu señora’”, advirtió.

De algún modo, Yannibelli remarcó la relevancia de haber vuelto a contar con el trabajo y conocimiento de Comparato en las cuestiones hídricas del distrito, alguien que, como se recordará, se fue no de muy buena manera durante la anterior administración comunal. De la misma manera el vecino planteó qué fue de los 11.500.000 de pesos que llegaron a la ciudad para ser destinado a obras para evitar nuevos desbordes del arroyo.

Cuestiones hídricas: conformidad con Bertellys

A su turno Luis Ciuffo, otro de los autoconvocados por las inundaciones, hizo una valoración ampliamente positiva de la gestión del jefe comunal actual en lo que hace a obras de infraestructura hídrica. “Yo estoy conforme con Bertellys en el tema que nosotros andamos, que es el de la inundación. Podrá haber otros problemas pero en el tema de obras hídricas hace tres años que no nos falló en ninguno de los compromisos que asumió y, cuando fuimos a verlo, siempre nos recibió”, dijo.

“Sarasola tenía desde hace mucho tiempo un proyecto para el ensanchamiento del puente de la Avenida Mitre. No puede ser que si tenés un puente de nueve ‘luces’, estén trabajando seis y media o siete ‘luces’. Había gente que decía que no se podía porque se iba a desmoronar el puente. Hemos escuchado durante muchos años que no se podía tocar el arroyo por la capa freática o por la vertiente. Hay muchas cosas que eran mito y que ahora han quedado derrumbadas”, precisó.

Ciuffo recalcó que es materia pendiente una limpieza a fondo y ensanchamiento aguas abajo, desde el puente Las Blancas hacia la ciudad de Las Flores, pero que para poder avanzar con eso se necesitan máquinas. De la misma manera afirmó que se debe ir por un desmalezamiento en el sector del puente de la Ruta 226, a metros del cruce con la R-3.

“Yo no soy político pero antes de las elecciones escuché a muchos decir ‘el que pierde, acompaña’ y hoy resulta que los que perdieron están con un hacha y, donde sube un escalón, le parten los tobillos. Es como que interesa más el color político que la ciudad de Azul. Por eso acompaño lo que hizo el intendente Bertellys, aunque no le guste a muchos, porque pensó en Azul. El año pasado él nos lo dijo clarito: ‘yo, si gano, me saco la camiseta del partido y me pongo la de Azul’”, añadió.

 

“CINCO ‘LOQUITOS ILUMINADOS’”

“Estos cinco ‘loquitos iluminados’, como nos decía (el ex secretario de Obras y Servicios Públicos Héctor) Bolpe, la estuvimos peleando y hemos conseguido obras. Del ’80 hasta ahora siempre gritábamos cuatro o cinco días, hasta que se iba el agua. Por suerte la gestión Inza no hizo el canal aliviador del puente San Benito porque lo que hizo la máquina trabajando debajo del puente equivale a tres canales aliviadores. El canal aliviador del puente San Martín debe haber costado cerca de 2 millones de pesos y te da ganas de llorar cuando lo ves porque, tras que es chico, lo hicieron un metro por encima del nivel. Con Inza logramos muy pocas cosas; y lo que logramos lo hicimos a regañadientes y tironeos”, amplió Luis Ciuffo.

Aunque sin dar nombres, el vecino renegó de quienes hablan sin tener todos los conocimientos que se necesitan para hablar con autoridad sobre las cuestiones hídricas. “He escuchado a gente criticar lo que se hace y no conoce dónde queda el puente Las Blancas; he escuchado a gente decir que la presa puede generar un tsunami, pero es gente que no conoce”, aclaró.

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