Mario Vitale, una vida entregada a su pasión

Durante muchos años, el reconocido periodista estuvo a cargo de la sección deportes de diario EL TIEMPO. Hoy, con motivo de festejar un nuevo cumpleaños, desde estas páginas hacemos llegar un afectuoso saludo y recordamos algo de su amplia y rica trayectoria profesional.

El periodista Mario Vitale festeja hoy sus 80 años de vida.ARCHIVO/ELTIEMPO


El 4 de enero de 1938 nacía en esta ciudad Mario Vicente Vitale. De reconocida y amplia trayectoria  en los medios de comunicación, Mario integró los staff periodísticos de diario Del Pueblo,  LU10 Radio Azul y desde 1978 hasta su retiro, fue jefe de la sección deportes de ELTIEMPO.
Luego de sus primeros pasos, allá por el año1954 con tan solo 16 años, llegó un año después cuando es convocado a sumarse a la emisión deportiva de LU10 Radio Azul, que se había fundada en 1952 como emisora integrante de la cadena de Radio Belgrano. Por aquel entonces compartía labor con Luis María Yozzi, Miguel Oyhanarte y Adolfo Godoy entre otros.
“Cuando deja de salir Jornadas del deporte porque la emisora pasa a ser particular, pasa a manos de Donato Santomauro en 1963 me invitan en “Mirador Deportivo” con Julio Juárez, Luis Garay, Alberto Clavelino y hacia algunas extras en el informativo con Rodolfo Monterroso, Jesús Omar Draghi, Mirtha Torchio” señaló Mario Vitale en una entrevista realizada por este medio tiempo atrás.
En 1978 se suma a la redacción de diario EL TIEMPO convocado por Alfredo Ronchetti. Comienza así a editarse por primera vez un suplemento deportivo en este matutino, y se suma la publicación de los días lunes. Vitale recordó que con su llegada “Se comenzó a realizar un suplemento deportivo. Fue un impacto muy grande; justo ese año se jugaba el mundial de Argentina, esa fue unas de las causas por las cuales también me fueron a buscar. Se logró un buen producto que se mantuvo por varios años”
El trabajo y los amigos
Durante aquella entrevista realizada en octubre de 2014, Vitale  recordó algunas coberturas que marcaron su carrera. Una anécdota con el intendente De Paula sobre los Torneos Bonaerenses, su incursión como relator y un viaje especial junto al ex mandatario comunal Juan Barberena a Estados Unidos.
¿Cuénteme un poco de los Panamericanos del 95?
-Tanto el diario como la radio me encargan la cobertura de los Juegos Panamericanos realizados en Mar Del Plata. Así que me instalé por una semana junto con un colaborador que vivía allá, que es el actual presidente de Vélez, Fernando Osan. También para esos años empecé a cubrir los Torneos Juveniles Bonaerenses.
Yo fui uno de los impulsores de que se intensificara la participación en Azul, aunque siempre están de fondo las cuestiones políticas y estaba de intendente en Azul un amigo muy querido por mí, Rubén Cesar De Paula, con quien no compartíamos la ideología  pero éramos muy amigos.
¿De qué manera intervino usted en esta cuestión?
-Las primeras reuniones que se hicieron en La Plata no tenían la asistencia debida de todos los partidos, algunos por política; lo organizaba el Gobierno de la Provincia del doctor Duhalde. Emulaban los viejos Torneos Evita y fue una buena obra. Hablé con el profesor De Paula y le dije que era una organización muy buena, conveniente y, además, que tenía otra particularidad: ellos te pedían un presupuesto y te mandaban el cheque antes.
Fue tanta la intensidad de la participación de Azul que yo me pasaba la semana allá y había días que hasta no cenaba, porque una vez que recogía la información de las distintas disciplinas se hacía muy tarde. Fueron años que yo compartía la alegría de los chicos de Azul, y los cubrí con tanta dedicación que yo diría que Dios y los amigos se acordaron.
¿Por qué?
-Porque en 2001 viene el doctor Juan Atilio Barberena, un amigo y compañero, que estaba como Director de Deportes de la provincia y casi me desmayo cuando me dice “Mario, ¿querés venir con nosotros a Miami?” Le contesto “Vasco, yo no tengo ni para ir a Olavarría”. “¡Vos prepará el pasaporte que está todo pago!”, me aseguró. Fui diez días, hotel 5 estrellas y fuimos con Manuel Daulerio, que era de Canal 2. Acompañamos a la delegación que habían sido finalistas en distintas disciplinas deportivas y pudimos recorrer diferentes lugares. Un reconocimiento para todos esos jóvenes que participaban de los Torneos Bonaerenses.
¿Si no me equivoco también fue relator de fútbol por Radio Azul?
-Si, en 1985 me convocan a transmitir la campaña de Sportivo Piazza en el Torneo del Interior que organizaba la Asociación del Fútbol Argentino, yo no era relator ni nunca lo fui , fui ese año por una solicitud del director de la radio porque no había otro, yo lo primero que le recalque, ”Mire señor  yo nunca he transmitido”. Pero antes de esa participación de Piazza recuerdo que ya habías relatado la primera final del torneo local del 85 en cancha de Athletic. Ha sido una casualidad seguramente no haya estado Luis Garay, yo solamente comentaba pero para ese torneo me invitaron y tuve que transmitir.
¿Cómo culminó su sendero periodístico?
-En el 2003 me jubilé, me retiro del diario, gracias a Dios, con una jubilación aceptable. Me retiré de la actividad para descansar un poco, pero a su vez, ya en el 2004, esporádicamente comencé a conducir un programa en Radio Azul que se me ocurrió a mí: se llamaba “El deporte que yo viví” y se emitía sólo los días sábados. La función era recordar a aquellas figuras que ya no estaban con nosotros, o bien, hechos deportivos salientes.  Yo tengo un archivo muy amplio, donde todo lo local generalmente lo tengo guardado. Gustó mucho a la gente, yo me daba cuenta por los llamados.
VITALE FUTBOLISTA
“No era un gran jugador”   
Durante la entrevista concedida a El Tiempo a fines de 2014 –realizada por el colega Carlos “Carloncho” Rodríguez -, también rememoró su paso por Deportivo Azul y la pasión que siempre tuvo por el fútbol.
-Aparte del periodista, ¿hubo un Mario Vitale deportista?
-Sí. Empecé a jugar al fútbol en 1949, a los 10 u 11 once años. El fútbol para mí era una pasión, tenía la suerte de correr mucho, no era un gran jugador, corría y cuando conseguía la pelota, se la daba a los que sabían. Eso me ayudaba a  destacarme, con 16 años jugaba en primera B; fui a la selección de primera B y pesaba solo 78 kilos, ya que  entrenaba todos los días.
-¿En qué club jugabas?
-Yo jugaba en Deportivo Azul y apareció un paraguayo que había venido a trabajar a Fanazul y empezó a entrenar con nosotros. Lo vieron de Chacarita de Buenos Aires y se lo quisieron llevar, pero de la misma manera que ocurre ahora: gratis y con el pase en blanco, ¡todas para ellos! Entonces, yo le pedí el pase a Rubén Draghi, quien era presidente en ese momento de Deportivo y con el cual me unía una gran amistad. No lo querían largar pero finalmente consigo el pase, se llamaba Epifanio Rojas. Me lo dieron a mí por todo lo que yo los había ayudado. Después de Chacarita jugó en Chile, en España y, más tarde, se hizo representante de jugadores.
-¿Volvió a saber de él?
-En el año 92 viene Rodrigo Toribio al diario a despedirse porque se iba a jugar al futbol paraguayo. Entonces le pregunto con quién había hablado y me responde que con un señor de apellido Rojas. Le di mi tarjeta  y a los pocos días suena el teléfono, era Rojas que me llamaba desde Paraguay. Nos saludamos, hacia treinta años que no teníamos contacto. Aprovechó el llamado para pedirme un favor: necesitaba un 10 y un 9 para jugar las finales del campeonato y le recomendé a Fabián Siris y Claudio Lambusta. Ambos  fueron y salieron campeones de la primera B con el Tembetary.
-¿Había amistad en el grupo o era como en estos tiempos?
-Sí, había amistad. Yo llevé 14 jugadores a Deportivo Azul y fui con mi íntimo amigo Guillermo Garaicochea, ya fallecido. Yo había leído que Pipo Rossi contaba que a Eliseo Prado, cuando eran compañeros en River, lo insultaba para que rindiera todo lo que podía. Prado era un profesional, estudios universitarios y no corría ni ponía de la misma manera que Pipo. Entonces lo hacía enojar insultándolo para que rindiera. Bueno, yo hacía lo mismo con mi amigo “Jimy”, “mi hermano rubio” yo le digo. Jugaba muy bien  y  era tan buena persona que era incapaz de poner la pata fuerte.
Con  Jimy fuimos juntos a Chacarita, jugamos algunos partidos en Primera y después, cuando nos invitó Deportivo, allí fuimos y salimos campeones del torneo en el ’55. También integramos la selección de la Primera B; jugamos con tipos que nos llevaban veinte años y que eran excelentes jugadores, como Rubén Grillo e  Ismael Pardiño. Y también jugamos juntos al básquet.
El saludo de dos amigos

Eduardo Ross y Alfredo Rojas recibiendo sendos presentes de manos de Mario Layús y Mario Vitale (primero de la derecha). ARCHIVO/HECTOR GARCIA


Mario Layús, dirigente deportivo y empresario azuleño, dijo respecto de Mario Vitale: “Lo conozco desde hace 70 años. Es una ejemplar persona y estimadísimo amigo, hombre de bien y de trabajo. Es un gran conocedor de deportes, muy estructurado en su formación y pensamiento, leal y serio”. Agregó que “salió de un hogar muy humilde y trabajó en ROAS, en la sección Repuestos, en los años ’50. Después se fue a trabajar con ‘Cacho’ Franco y pasó por Radio Azul y por el Diario EL TIEMPO”.
Indicó que, en lo que él respecta, Vitale es siempre un “hombre de consulta”.
A su turno Mirta Torchio, locutora nacional y conductora de radio, sostuvo que Mario Vitale “es un amigazo que me apoyó cuando en el año 90’ hacía falta gente en el Servicio Informativo de Radio Azul, y él se ofreció para hacer el turno de 8 a 12”.
En cuanto a sus cualidades humanas, afirmó: “Es una persona decente, honrada y de palabra” y que “Mario adora a su familia y sus nietos”.
 
 
 

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