Más repercusiones por el estado del sector “de los disidentes” en el cementerio local


El presidente del Consejo de la Comunidad Argentino Británica Guillermo D. Bindon, a través de una carta expresó su preocupación por lo ocurrido en la necrópolis de Azul cuando se realizó la “tala” de árboles a la altura de calle Arenales y Pringles.
Cuando en el mes de diciembre pasado la rama seca de uno de los árboles del cementerio local, de los que se encuentran sobre calle Arenales dañó la pared de la necrópolis, a la altura del sector conocido como “de los disidentes”, lo que sucedería luego iba a desencadenar una serie de sensaciones encontradas.
A raíz de la caída de parte del paredón, el Municipio decidió “cortar por lo sano” y taló los árboles existentes en el lugar, pero lejos de solucionar el tema, ocasionó nuevos daños,  esta vez más severos, por cuanto la ramazón y los troncos producto de la “poda”, cayeron sin ningún tipo de piedad sobre lápidas y sepulturas del sector “de los disidentes”, lugar que guarda muchas tumbas de reconocidos vecinos de la ciudad.
Al no tomarse recaudo alguno al momento de cortar los árboles, se dañaron severamente -como se mencionó-, sepulturas, símbolos e imágenes.
A partir de esta situación, se generaron distintas reacciones que alcanzaron una repercusión que traspasó la comunidad. Las críticas a la actitud desaprensiva de mutilar los árboles y -mucho más aún- los daños causados en el interior de la necrópolis, en el lugar donde descansan “los disidentes”, no se hicieron esperar.
En ese contexto, este diario publicó algunas cartas de lectores que fueron llegando y ahora transcribe una que se publicó en el diario “La Nación” el 23 de enero pasado, firmada por el presidente del Consejo de la Comunidad Argentino Británica Guillermo D. Bindon, bajo el título “Cementerio de Azul”, en la que expresa su preocupación por lo ocurrido.
El texto de la carta es el que a continuación se transcribe: “En calidad de presidente del Consejo de la Comunidad Argentino Británica manifiesto una gran preocupación por la destrucción que se observa en los últimos meses en el cementerio de Azul por la caída de árboles, la rotura de lápidas y sepulturas centenarias y una tala innecesaria de árboles añosos en el predio. Más allá de tratarse de un cementerio emblemático a nivel patrimonial nacional, el sector afectado es el lugar de descanso de personas mayormente europeas, pioneras de la zona y establecidas en algunos casos pocos años después de la fundación de la ciudad. Ellos, con su trabajo, experiencia y conocimiento ayudaron a forjar nuestra identidad y progreso. Los daños demuestran una vez más la fragilidad y los peligros a lo que los bienes patrimoniales están sometidos, y la indiferencia por parte de las autoridades locales, ya sea por desconocimiento o desinterés. Sería oportuno saber los planes de reparación y restauración, tan necesarios”. Guillermo D. Bindon.
DNI: 11.038.203.

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