EL VEREDICTO SE CONOCIÓ ANTEAYER

Mató a su mujer y un jurado popular lo declaró “culpable” de un femicidio

“Ella padeció veinte años de torturas en los que su pareja vivió sometiéndola, celándola y golpeándola”, dijo el fiscal Cristian Citterio sobre la víctima de este femicidio.Peritos en la escena del crimen: una casa que está en Urdampilleta. En ese lugar, en septiembre de 2016, un hombre mató a su pareja. Un jurado popular anteayer lo declaró “culpable”.
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Peritos en la escena del crimen: una casa que está en Urdampilleta. En ese lugar, en septiembre de 2016, un hombre mató a su pareja. Un jurado popular anteayer lo declaró “culpable”.

El debate continuará el martes con la audiencia de cesura. El encausado podría ser condenado a prisión o reclusión perpetua. El cuarto de los juicios con jurado que se lleva a cabo este año en Azul es el primero que finaliza con una declaración de culpabilidad para el imputado. Según quedó probado en el proceso, el hombre asesinó de una puñalada a su mujer en septiembre de 2016 en la casa donde la pareja vivía, situada en la localidad de Urdampilleta.

 

Un jurado popular declaró “culpable” de un femicidio a un hombre que en Urdampilleta mató de una puñalada a su pareja, crimen ocurrido en esa localidad perteneciente al Partido de Bolívar en septiembre de 2016.

Por el caso se está realizando un juicio en los Tribunales de Azul, proceso que se iniciara el pasado jueves y al día siguiente derivó en la declaración de culpabilidad para el autor de este crimen. Un hecho que, según testigos afirmaron en el debate, estuvo enmarcado en un contexto de extrema violencia de género que para la víctima se extendió por alrededor de dos décadas.

El martes de esta semana el debate continuará ya sin la presencia del jurado popular, ocasión en la cual se realizará la audiencia de cesura del juicio.

Teniendo en cuenta la calificación que los ciudadanos que participaron como jurados en el juicio hicieron de lo sucedido, un fiscal y los defensores oficiales del autor del crimen formularán sus respectivos alegatos de pedidos de pena para el imputado, valorando además -en caso de que consideren que en el hecho las hubo- circunstancias eximentes, agravantes o atenuantes.

El hombre declarado “culpable” el viernes que pasó fue identificado por fuentes judiciales como Enrique Fernando Lucero, de 63 años de edad y oriundo de Tres Algarrobos, localidad perteneciente al Partido de Carlos Tejedor.

Los jueces civiles arribaron por unanimidad a ese veredicto -es decir, doce votos a favor y ninguno en contra- después de considerarlo autor penalmente responsable del delito de homicidio agravado por haberse perpetrado en un contexto de violencia de género (femicidio).

Gustavo Abudarham, actual vicepresidente del Tribunal Oral en lo Criminal número 2 de Azul, está interviniendo en este juicio con jurados que tuvo como escenario la sala que la Cámara Penal de Apelaciones posee en el tercer piso del Palacio de Justicia local.

Las partes, en tanto, estuvieron representadas por el fiscal Cristian Citterio y por los defensores oficiales Martín Marcelli y Soledad Kelly.

El “calvario” de una mujer

Las dos audiencias iniciales de este proceso sirvieron para dar por demostrado los lineamientos anunciados por el representante del Ministerio Público Fiscal, argumentos que la Defensa Oficial no cuestionó -con relación a la autoría en el hecho del encausado- ni bien el debate se iniciara el pasado jueves después del mediodía, una vez que realizado el proceso de selección del jurado entre los ciudadanos que habían sido convocados para participar en el juicio.

Lucero, un changarín que también supo ser boxeador y entrenador de ese deporte, asesinó de una puñalada a su mujer, que tenía 47 años y se llamaba Marta Susana Carrizo.

El femicidio se produjo el 14 de septiembre de 2016 cuando era alrededor de la hora 20.30, en momentos que la víctima estaba cocinando en esa vivienda donde la pareja vivía, situada sobre la calle Avellaneda de la ya mencionada localidad de Urdampilleta.

La víctima fue atacada con un cuchillo por su concubino, que le atravesó el abdomen de una puñalada.

Inmediatamente a sucedido el hecho, el hombre intentó suicidarse efectuándose un disparo en la cabeza con un arma de fuego calibre 22, aunque sólo resultó con una lesión leve y no logró su cometido.

Al respecto, en el debate personas contaron que Lucero sostuvo que el balazo se lo había efectuado su concubina y que él, para defenderse, terminó apuñalándola, aunque esa coartada quedó desvirtuada, teniendo en cuenta lo que en el juicio declararon más testigos.

“Pudimos reconstruir en el juicio el calvario de la mujer. Ella padeció veinte años de torturas en los que su pareja vivió sometiéndola, celándola y golpeándola”, le expresó ayer a EL TIEMPO Cristian Citterio, el fiscal que está interviniendo en este proceso judicial.

Entre los testigos que pasaron por el debate hubo dos hijas de la mujer, cuyos relatos -sostuvo también el funcionario judicial- “fueron muy conmovedores”.

“Y también declararon amigas de la víctima, una mujer que paralizada por el miedo no se animaba a salir de ese círculo de la violencia en la que este hombre la tenía inmersa”, agregó Citterio.

Para cuando el femicidio ocurrió, Lucero y Carrizo habían llegado a Urdampilleta hacía poco más de un año.

Mientras que el hombre declarado “culpable” el viernes que pasó trabajó de changarín y también lo había hecho en un tambo en la previa a radicarse en esa localidad del Partido de Bolívar, su pareja se dedicó a cuidar enfermos y desempeñó tareas como empleada doméstica en diferentes domicilios del pueblo donde después sería asesinada.

Dada la calificación que del hecho hiciera el jurado popular, Lucero será condenado a “prisión o reclusión perpetua” si no es considerado inimputable, algo que los defensores oficiales del hombre argumentaron durante el alegato que formularan el pasado viernes, en la previa a que los ciudadanos declararan al changarín “culpable” del femicidio de su concubina.

 El dato

El cuarto de los juicios con jurado que se han realizado hasta el momento en los Tribunales de Azul este año fue el primero que terminó con un veredicto de culpabilidad para el encausado. Los tres procesos anteriores habían derivado en que los imputados fueran absueltos.

EXCLUIDAS 

El proceso para elegir a los ciudadanos que como jurados intervinieron en este juicio -que continuará el martes venidero con la audiencia de cesura, prevista para la hora diez en el Palacio de Justicia local- tuvo un foco de conflicto entre las partes.

Martín Marcelli, uno de los defensores oficiales, recusó a candidatas mujeres, argumentando que habían participado en una de las marchas llamada “Ni una menos”, movilización que se realiza en el marco de diferentes campañas que apuntan a combatir y denunciar la violencia de género.

El fiscal Cristian Citterio se opuso a esas recusaciones, por entender como “un acto de discriminación” que esas mujeres se quedaran afuera del jurado por haber participado de una movilización como la ya referida. Algo que, a criterio del funcionario judicial, no implicaba que fueran militantes de esa causa ni tampoco les impedía analizar con imparcialidad ese hecho para el que habían sido convocadas.

Pero la recusación planteada por el Defensor Oficial finalmente prosperó para el juez Gustavo Abudarham, por lo que esas mujeres candidatas a integrar el jurado fueron finalmente excluidas.

Por eso, antes de retirarse de la sala escenario de este juicio se mostraron a favor de la postura sostenida por el fiscal y afirmaron que se sentían discriminadas por haber sido apartadas del proceso.

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