CAMPAÑA 2017/18

Mejoran los números de la cebada

La Bolsa de Bahía Blanca adelantó el margen bruto en el sudoeste bonaerense, tanto para el cultivo destinado a forraje como para el que va a malterías.

La Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca estimó el Margen Bruto de la cebada forrajera y cervecera, en 2.800 y 3.000 kilogramos por hectárea, respectivamente.
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La Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca estimó el Margen Bruto de la cebada forrajera y cervecera, en 2.800 y 3.000 kilogramos por hectárea, respectivamente.

BAHÍA BLANCA. Llega el mes de abril, momento de definición de la actual campaña fina y el productor del sudoeste bonaerense debe tomar la decisión sobre qué cultivo implantar en una región en la cual, por cuestiones climáticas, edáficas y financieras, no hay muchas alternativas: trigo o cebada.

Al respecto, desde la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca estimó el Margen Bruto de los dos cereales de invierno para el ciclo 2017/18. Para su elaboración se contempló un manejo tecnológico representativo de la zona y se consideraron rendimientos promedios de 2.600 kilogramos por hectárea en el trigo, y 2.800 y 3.000 kilogramos por hectárea en la cebada forrajera y cervecera respectivamente.

El nivel medio de tecnología aplicado implica la realización de un barbecho químico, en el cual dos controles anticipados de malezas permiten mejorar la acumulación de agua en el perfil, consignó un trabajo de la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca.

Una densidad de siembra de 60 kilogramos por hectárea en ambos cultivos, se fertiliza con fósforo (60 kilogramos por hectárea de DAP) en la implantación y se complementa en macollaje con nitrógeno (100 kilogramos por hectárea de urea).

En el caso de cebada forrajera las dosis utilizadas son de 50 y 60 kilogramos por hectárea respectivamente. Se contempla la aplicación de herbicidas post emergentes y también el uso de graminicida.

Finalmente, se utiliza insecticidas y un fungicida sólo sobre el cultivo de cebada cervecera. Como herramienta de evaluación, se utiliza el Margen Bruto, el cual surge de la diferencia entre el Ingreso Neto y los Costos Directos de cada actividad. El Ingreso Neto se calcula de restar al Ingreso Bruto (rinde esperado por precio), los gastos de comercialización (20% que incluye flete, impuestos, comisiones y seguro).

Los Costos Directos, que no contemplan los gastos de estructura, surgen de la suma de las labranzas agrícolas y los insumos. Los precios de los insumos sin IVA, corresponden al mes de abril 2016, mientras que el precio de los cereales toma como referencia el Mercado a Término de Buenos Aires (MATBA) enero 2017.

Resultados    

Para cada cultivo de Trigo y Cebada, se compara el resultado económico de la actual campaña, versus abril 2015 momento de enfrentar el ciclo 2015/16.

El margen bruto del cultivo de Cebada se desglosa entre Cebada cervecera o forrajera, según los parámetros de calidad obtenidos de proteína y calibre. La gran diferencia se observa en el precio, donde la cebada forrajera percibe casi un 30% menos que su par para maltería. Por otro lado, los costos de implantación y manejo del cereal difieren en la dosis de fertilizantes y la aplicación de fungicida explicada anteriormente.

El Margen Bruto expresado por hectárea mejora al comparar esta campaña frente a la 2015-16, donde los resultados eran negativos o muy ajustados, sólo en el caso de la cebada cervecera, se lograba un margen positivo. Aunque recordamos que este resultado no contemplaba costos de estructura.

En esta campaña los números se presentan más alentadores, si bien el precio aumentó mínimamente, la caída del 16% en los costos directos (semillas- fertilizante y labores) son los responsables de la mejora en los márgenes actuales. La cebada cervecera con 95 dólares por hectárea, se presenta como el cultivo con mejor retorno económico, seguido por el trigo con 55 dólares por hectárea y, por último, la cebada forrajera con 50 dólares por hectárea.

Se complementa el análisis con el margen en caso de alquilar el campo (5 quintales de trigo por hectárea), frente a esta situación los números son negativos, excepto en el cultivo de cebada cervecera. Esta mejora en los resultados, provoca en el productor un optimismo para afrontar la actual campaña de fina, donde las primeras estimaciones arrojan un aumento en el área a sembrar con trigo, recordemos que llegar a calidad cervecera no resulta fácil en nuestra región.

Este cambio y mejora económica sin duda beneficiará directamente al productor y en forma indirecta a toda la cadena comercial, la cual viene de afrontar una serie de años con grandes dificultades comerciales. Seguramente los beneficios que perciba el productor en esta campaña, colaborarán para reinvertir y mejorar el paquete tecnológico actual (mejora genética y uso fertilizantes), donde en los últimos años con el fin de minimizar los costos ante una rentabilidad mínima o negativa, la aplicación de tecnologías era escaso a nulo. (Noticias AgroPecuarias)

 

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