PRUEBAS DEL INTA

Mejoran los rindes en los cultivos fertilizados con efluentes tratados

Ensayos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria mostraron el aporte de los residuos porcinos como fuente de materia orgánica y de nutrientes -sobre todo, nitrógeno- en los suelos: incrementos de hasta 50 % en trigo y 18 % en maíz.

La fertilización con efluente porcino logró incrementar hasta 50% el rendimiento de trigo.
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La fertilización con efluente porcino logró incrementar hasta 50% el rendimiento de trigo.

MARCOS JUÁREZ, CBA. (Por Gabriel Quaizel). La fertilización con efluente porcino logró incrementar hasta 50% el rendimiento de trigo y, a su vez, produjo más grano por kilo de nitrógeno absorbido de acuerdo a ensayos realizados por técnicos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria.

También en maíz, la aplicación de efluente porcino en maíz generó aumentos de hasta 18% en los rindes y mejoras significativas en indicadores de fertilidad química, principalmente disponibilidad de nitrógeno y fósforo.

“Cuando el efluente porcino es utilizado con fines agronómicos puede provocar diferentes impactos sobre el suelo y los cultivos, de acuerdo con el sistema de manejo adoptado para su tratamiento y su aplicación”, explicó Vanesa Pegoraro, especialista del INTA Marcos Juárez –Córdoba–, quien  agregó que esos residuos empleados de manera adecuada resultan “una valiosa fuente de nitrógeno, que puede sustituir total o parcialmente la fertilización mineral”.

En el caso del maíz, la especialista agregó que “se observó una tendencia al incremento en la conductividad eléctrica, cuyo monitoreo se vuelve importante en aplicaciones a largo plazo”.

“Conocer las eficiencias en el uso del nitrógeno permite ajustar los planes de fertilización orgánica y establecer prácticas de manejo que garanticen el óptimo uso de los nutrientes y la sostenibilidad de los sistemas productivos”, apuntó Pegoraro a la publicación INTA Informa.

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Alternativas para el tratamiento     —–     NEGRITA

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Entre las opciones de menor costo para criaderos de pequeña y mediana escala, se destaca la creación de lagunas impermeabilizadas. “Se trata de un sistema donde los efluentes son biológicamente tratados mediante la acción conjunta de algas y bacterias”, señaló Darío Panichelli, especialista del INTA Marcos Juárez.

En tanto, Pegoraro explicó que “este proceso busca estabilizar la materia orgánica y reducir patógenos, como así también adecuar la calidad y cantidad de efluente a la demanda de materia orgánica y/o elementos de fertilidad del suelo”.

Además, Panichelli recomendó conocer el nivel de la napa freática y calcular la superficie total de la laguna en relación con el tamaño del criadero y los vientos predominantes, a fin de prevenir que el olor producido por el metano generado llegue a centros urbanos.

Para el especialista, previo a los sistemas de lagunas, también es conveniente disponer de una fosa que sirva para acumular los efluentes y permita homogeneizar el caudal y la concentración de las descargas de la granja.

“Esta etapa tiene ciertos beneficios, debido a que puede retener hasta un 50 % de los sólidos totales y, por ende, evitar que se depositen en la laguna anaeróbica”, valoró Panichelli.

No obstante, Pegoraro indicó la importancia de analizar los efluentes que se tratan y se aplican con el objetivo de hacer un uso eficiente. “Es importante conocer la cantidad –volumen- y composición nutricional –macronutrientes- del efluente para no provocar excesos de nitrógeno en el sistema”, remarcó. De igual manera, ponderó la necesidad de implementar buenas prácticas de manejo como dosis, formas y momentos de aplicación. (Noticias AgroPecuarias)

 

 

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