ENFOQUE

¿Messi o Maradona?: liderar para inspirar

Por Guillermo Ravizzoli (*)

¿Messi o Maradona? Esta es la pregunta por excelencia de la cultura popular, futbolera y no tanto, que sirve para analizar dos pensamientos típicos de nuestra esencia argento: ¿cómo concebimos el liderazgo? ¿Pasional o técnico?.

Tanto Messi como Maradona son abanderados de la celeste y blanca; ellos si ¨tienen la camiseta puesta¨ y son reflejo para gran parte de nuestra cultura de cómo debe ser el liderazgo en cada rincón de la sociedad, tanto en lo público como en lo privado, desde un negocio hasta un gobierno.

Pero… ¿el liderazgo viene con nosotros o se aprende? El talento, el temperamento y nuestro contexto actual y de origen; nuestro tiempo y espacio tanto familiar como social, influyen a forjarnos el carácter que será determinante el resto de nuestra vida. El liderazgo se conforma de la mano de las experiencias, y se potencia, aún más, con la flexibilidad al adquirir nuevos conocimientos.

Hoy en día, ¿las nuevas generaciones qué tipo de liderazgo nos reclaman? ¿Qué liderazgo los inspira?

La tendencia apunta a un líder que tenga varias de las siguientes características:

 

Sepa autoliderase, o sea, que conozca cuáles son sus fortalezas y debilidades para  trabajar con personas. Siendo la actitud con la que se maneja y las decisiones que toma más importantes que las habilidades técnicas que posea. La coherencia debe ser un elemento que inspire de la mano del ejemplo y la confianza. Cuando se emprende, no todo es color de rosa, por eso, saber aguantar los golpes y superar los fracasos es también la esencia del liderazgo.

 

Tenga una perspectiva integral y sepa ponerse en el lugar de las distintas personas que aportan valor. Tener un liderazgo centrado en las personas, y con un alto nivel de observación y escucha; activa y motiva a todo el equipo en pos de la visión de desarrollo para el presente y el futuro.

 

Tenga un liderazgo distributivo y empodere y facilite la cultura del aprendizaje. Que considere a todos como actores importantes. Que transparente la información y que motive a las personas a autogestionarse sin necesidad de la presión como forma de trabajo. Que conforme equipos con aquellos que complementen y comprendan cuál es la filosofía.

 

Crea en la innovación y la creatividad. Y sepa gestionar la diversidad para optimizar el rendimiento colectivo, crear una cultura colaborativa y asociativa, y potenciar las diferentes inteligencias y conocimientos para darle más oportunidades al equipo de trabajo. El desafío es poder transformar lo ya conocido en algo nuevo y mejor.

 

Gestione y administre emociones, y tome la iniciativa en los momentos de crisis para cambiar o mejorar la situación. Que sea optimista, forme equipos con gente positiva, que tome los problemas como nuevos desafíos, que trasmita la confianza y pregone la resilencia; sabiendo que de cada experiencia negativa se obtiene algo bueno.

 

Tome la iniciativa. Sea proactivo para convertir ideas en resultados con agilidad y sin perder la visión estratégica a mediano y largo plazo. Que sepa tomar perspectiva para retroalimentar y mejorar la calidad de los objetivos. Y sistematice aquellos procesos que potencien la calidad.

 

Inspire pasión. Contagie el sentimiento por hacer, por superarse, por conocer y saber más; que esa pasión sea el aire que se respira. Que con planificación, perseverancia y confianza en cada integrante del equipo y sus propuestas, haga que cada vez más las oportunidades se transformen en realidad.

 

Es verdad que al argentino le gusta la conducción carismática, del tipo que va al frente, el dueño de la pelota; pero también reclama un liderazgo que no sea tan verticalista, sino más horizontal, que sepa trabajar en equipo. Que escuche, comprenda y saque lo mejor de cada uno.

Como pasa en nuestro fútbol, el patrón del liderazgo está cambiando. ¿Messi o Maradona? ¿O se terminan los antagonismos?. La cultura está en constante evolución; para los líderes contemporáneos vienen épocas de grandes desafíos, donde cada día, con su ejemplo y coherencia promuevan la superación.

Para que todo el equipo levante la copa… serán líderes que inspiran.

“Un líder es mejor cuando la gente apenas sabe que existe, cuando su trabajo está hecho y su meta cumplida, ellos dirán: Lo hicimos nosotros”. Lao Tzu, filósofo chino.

 

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(*) Diseñador en Comunicación Visual UNLP, cursó la Maestría en Administración de Negocios UNICEN, ex presidente del CEDA y Director de Comercio en FEBA.

 

 

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