“NO HAY RAZONES PARA TENERLA PRESA”, SOSTIENEN

Mujeres del Partido Obrero piden por la libertad y absolución de Cristina Santillán

En una nota firmada por las integrantes del Plenario de Trabajadoras de Azul, se exigió que la enfermera procesada por el crimen de su marido sea liberada inmediatamente, a la espera del juicio con jurados al que será sometida en abril próximo. “Cristina Santillán es un caso emblemático de la violencia contra las mujeres. Desde hace más de dos años se encuentra detenida, actualmente con prisión domiciliaria, luego de sufrir un año de prisión por intentar defenderse de su esposo y salvar de sus ataques a la hija de ambos”, señalan las representantes del PO local.

“Desde el Plenario de Trabajadoras de Azul exigimos la inmediata libertad de Cristina Santillán y su absolución, para que pueda reanudar su vida, junto a sus hijos, en lugar de ensañarse con la de ella”, se indica en una nota dada a conocer en las últimas horas desde el Partido Obrero con relación a la situación de la enfermera, que cumple actualmente prisión domiciliaria y está a la espera del juicio con jurados al que será sometida en abril próximo, proceso donde está acusada de haber matado a golpes con un hacha a su esposo.

“Cristina Santillán es un caso emblemático de la violencia contra las mujeres. Desde hace más de dos años se encuentra detenida, actualmente con prisión domiciliaria, luego de sufrir un año de prisión por intentar defenderse de su esposo y salvar de sus ataques a la hija de ambos”.

“Procesada en principio por lesiones, su situación cobró ribetes dramáticos cuando casi un año después se produjo el deceso de su agresor, sin que se hubieran investigado exhaustivamente las incidencias de ese desenlace, dado que él había sido externado del hospital para ser alojado en un lugar que carecía de asistencia médica”, se indicó al hacer referencia al caso que la tiene a la mujer privada de la libertad en la misma vivienda donde en septiembre de 2014 se produjo el hecho por el que será juzgada dentro de tres meses.

“A ese calvario de casi cuarenta años de tormento constante le siguió enfrentar la persecución de la Justicia que abstrajo el caso de la violencia de género, aspecto que la Fiscalía borró de la causa con su dedo acusador para ensañarse contra la mujer, primera víctima de esta historia, sin investigar la responsabilidad criminal del Estado, que dejó morir al agresor cuando obligó a la familia a sacarlo del hospital y se desinteresó por completo de su suerte”, se indica en otro párrafo de la nota sobre este hecho considerado -en formato del sumario penal que se instruyó por lo sucedido- como un homicidio agravado por el vínculo.

En el marco de lo que para las mujeres del Partido Obrero fue un caso de “violencia de género” que la tuvo a Santillán como víctima, le asignan también una importante responsabilidad por lo sucedido al Estado, que “dirige toda su potencia de espaldas a lo que discursea” y “contribuyó decisivamente a la muerte de la que inculpa a Cristina, sin consideración alguna de la violencia que padeció a lo largo de su matrimonio, agregándole crueldad a su historia”.

En ese contexto, se enumeró que a la enfermera -que trabajaba en el Servicio de Psiquiatría del Hospital Pintos hasta que el hecho se produjo- el Estado “la privó de su libertad; la despojó de su medio de subsistencia del que dependía fundamentalmente su familia -el único impedimento para trabajar es encontrarse privada de lib0ertad-; y la dejó sin asistencia médica y psicológica durante todo ese tiempo, poniendo permanentemente obstáculos a la obtención de un tratamiento regular, lo que se consiguió con organización de fuerzas”.

Una campaña que continúa

En la misma nota, se indicó que “la campaña por la libertad y absolución de Cristina Santillán es producto de un intenso trabajo que viene desarrollando en nuestra ciudad un conjunto de organizaciones entre las cuales se encuentra el Plenario de Trabajadoras, organización de mujeres del Partido Obrero”.

“Para salir de la espiral de violencia que se desata contra nuestras vidas, la lucha de las mujeres exige el desarrollo de una organización que ponga en la calle un gran movimiento con capacidad de arrancarle al Estado las políticas que necesitamos. Los femicidios, la trata, las muertes por abortos clandestinos, la violencia de género son expresiones de una barbarie contra la cual tenemos que accionar en forma organizada”.

“La fuerza que cobra esta lucha de mujeres crecerá siempre que no se deje distraer por las construcciones teóricas de ‘perspectivas de género’ con las que el Estado y sus agencias políticas e ideológicas pretenden quebrarnos. Los paquetes de leyes de ‘contenido de género’ no resuelven en absoluto esta dura pelea, como la paridad de género en cargos públicos y listas electorales -que dejó a la comunidad trans afuera- o la inclusión del femicidio como figura agravada en el Código Penal, que en otros países no ha logrado disminuir las alarmantes cifras de mujeres víctimas”.

“En un contexto de agravamiento de las condiciones de vida de las mujeres, esas políticas mas bien contribuyen a garantizar que nada cambie”.

Y desde el Plenario de Trabajadoras del Partido Obrero se recalcó: “El Estado es responsable de sostener un régimen de explotación social y económica en el que la mujer es doblemente oprimida; de mantener políticas que impiden la independencia económica de la mujer trabajadora; de sostener un culto que alimenta y fortalece la violencia machista e impide que avancemos con educación sexual y laica para decidir y aborto legal, seguro y gratuito para no morir; de mantener y participar de los beneficios de las mafias que tienen sus víctimas en las mujeres, como lo son los negocios que se montan a costillas de su cuerpo y mutilación y las redes de trata”.

“Ese mismo Estado es el que encarcela y acusa a la mujer cuando ella reacciona contra su agresión”, concluye la nota donde se exige “la inmediata libertad de Cristina Santillán y su absolución”.

El dato

El hecho por el que Santillán será juzgada en abril próximo ocurrió el 16 de septiembre de 2014 en la casa donde vivía con su esposo, ubicada en San Martín entre Comercio e Industria de Villa Piazza Centro. Tras una discusión, la mujer le aplicó a su marido tres golpes en la cabeza con un hacha, lo que derivó en que resultara con lesiones de consideración. La misma noche en que la agresión se produjo, la enfermera fue aprehendida. Su esposo, llamado Ricardo Orlando Hernández, tenía 61 años cuando murió el 30 de mayo de 2015 en un geriátrico donde permanecía. En septiembre de ese mismo año, luego de que estuvo presa en la Unidad 52 -la cárcel de mujeres del SPB que está en Azul-, a María Cristina Santillán una jueza le otorgó la prisión domiciliaria, medida cautelar que actualmente sigue cumpliendo.

 

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *