ROBERTO CÚCCARO Y ENRIQUE ESPÍNOLA

“Necesitamos de todos los vecinos, el CEF es para todos los vecinos”

Sentido de pertenencia. El predio le permitió al CEF volver a tener un lugar donde concentrar el grueso de su actividad. Los profesores Roberto Cúccaro y Enrique Espínola, director y regente del CEF Nº 35.
<
>
Sentido de pertenencia. El predio le permitió al CEF volver a tener un lugar donde concentrar el grueso de su actividad.

Director y regente tocaron varias temáticas de significación profunda para la institución provincial: la pérdida, en 2013, de los lugares físicos para llevar a cabo sus actividades, la pérdida del sentido de pertenencia, las gestiones por comenzar a edificar el patrimonio edilicio propio y la adjudicación, a fines de 2015, de un terreno. “Nunca tuvimos una identidad como si hubiésemos tenido una casa propia”, dijeron a EL TIEMPO.

 

El CEF 35 viene a decir que no desapareció, desea expresar que la pasó mal, que en 2013 la pasó muy mal, momento en que perdió dos pilares físicos (que le daban visibilidad ante la sociedad) como lo fueron por tantos años la pileta municipal de natación y el gimnasio del Club Vélez Sarsfield. El CEF busca evidenciar que a casi tres años de haberse convertido en una especie de paria –cuando comenzó a plantear “trueques” con otras instituciones para poder dar cobijo material a sus realizaciones–, la taba empezó a mostrar su parte lisa a fines de 2015, considerando un punto de inflexión el otorgamiento por parte del intendente Inza de un predio para construir allí toda la infraestructura necesaria, empresa titánica pero perfectamente “soñable”.

Todo eso, y bastante más, abordaron, en una entrevista con EL TIEMPO, Roberto Cúccaro y Enrique Espínola. El director y el regente del CEF 35 repasaron, con bastante detalle, los últimos tres años de la institución provincial, etapa signada por cierto desencanto y férrea voluntad ante la pérdida del sentido de pertenencia.

 

-Una vez que perdió Vélez y la pileta, el CEF pareció desaparecer físicamente a los ojos de los ciudadanos en general. Con cierta ingenuidad en favor de la nota, les pregunto ¿desapareció el CEF?

-RC: Lo que vos decís es cierto, porque cada vez que como equipo docente y directivo nos reuníamos, teníamos esa gran pregunta que hacer: cómo explicarle que el CEF 35 pertenece a la Provincia de Buenos Aires y no a la Municipalidad. Es un tema importante que nos costaba.

Nuestra institución se identificó mucho con un gimnasio, alquilado durante unos 15, 20 años, y con la pileta municipal. En esas dos infraestructuras es prácticamente donde el servicio nació, han sido los lugares donde tomó vida y tomó identidad en la comunidad.

Es una escuela pública, gratuita, con la característica especial que brindamos actividades deportivas, recreativas, esa es nuestra meta: es una escuela que brinda deportes y actividades de educación física. En su momento era la única que lo hacía. En el gimnasio y en la pileta, esta institución nació.

­-Es apropiado explicar cómo es que se propiciaba el vínculo con Vélez para alquilar su gimnasio. ¿El alquilar lo manejaba directamente el CEF?

-RC: La decisión de no alquilar más ese lugar fue del club. Por supuesto que no es el CEF 35 el que culpable de esto. La Dirección General de Cultura y Educación, a través del Concejo Escolar de Azul, alquila espacios físicos para instituciones educativas, y una de esas es el CEF.

Cuando se rescinde el contrato, se da una vía judicial de expedientes: Club Vélez, Concejo Escolar, Dirección General de Cultura y Educación. A partir de ahí, nosotros quedamos en la calle, como quien dice. Bah, no es que quedamos en la calle, pasa que teníamos muchísimas horas de las 270 semanales destinadas en ese lugar. Teníamos muchas horas en enseñanza del deporte para chicos y adolescentes y, también, para los adultos.

-Por entonces, el intendente Inza decide restituir la pileta a la administración municipal

-RC: Lo hizo legalmente, había un convenio, y decide reintegrar su pileta a las arcas municipales. Del año 82 hasta 2011, 2012 fue una institución que tenía todos los estamentos administrativos hechos, pero no tenía su propia casa, siempre vivió alquilando, digamos, hasta que no se pudo alquilar más. Así sucedió y el CEF terminó en la calle. De ahí en adelante empezamos a dar una nueva visión, a reorganizar nuestras actividades.

 

La pérdida de la identidad    

-¿Qué matices tuvo la vida del CEF desde ese momento hasta que obtienen el predio?

-RC: Fue difícil. Primero buscamos acuerdos con otras instituciones deportivas, a las cuales les brindábamos algún apoyo o colaboración a cambio, muchas veces, de algún espacio libre para hacer nuestras propias actividades, deportivas y educativas. Buscábamos convenios con instituciones, barrios, comisiones vecinales donde no había actividades. Perdimos todo lo que era la franja la enseñanza de deportes competitivos que teníamos: básquet, vóley, handball. Por no tener un gimnasio, perdimos todos esos deportes.  En cierta forma pasamos a ser un CEF de niños de preescolares a la franja de adultos jóvenes, adultos mayores.

-¿Se generó un bache, un vacío en la matrícula?

-EE: Se generó un vacío y pasamos a ser un CEF de apoyo a otras instituciones. Mandás, por ejemplo, dos profesores a Azul Rugby para que colaboren con el club, a cambio quizá de las instalaciones. Porque nos han prestado el club para hacer un campamento, por ejemplo. Entonces, lo que empezás a hacer es a negociar. “Te doy dos profesores, dejame un espacio en la cancha”, “Te doy un profesor, dejame tal día las instalaciones para hacer un campamento”.

-RC: Hacíamos trueques.

-EE: También hicimos gestiones en patios de escuela: el básquet fue a parar al patio de la Escuela Normal, pero ¿en que horario? Cuando la escuela deja de funcionar. Entonces, todos los alumnos que tenías desde las 4 de la tarde a las 8 de la noche, que son los horarios pico del funcionamiento de los deportes, fueron a parar a las 6 de la tarde, después que la escuela se vaciaba, en un patio al aire libre y en una cancha que no tiene las medidas. Nos pasó también con gimnasia artística, para lo cual se consiguió el salón de actos de la Escuela 1. ¿Cuándo lo podes usar? Cuando se va la escuela. Ahí nos pasó que una vez, el Concejo Escolar mandó sillar rotas y fueran a parar al mismo salón donde nosotros teníamos que dar gimnasia.  Eso nos hizo perder un montón de identidad.

-Pensaba justamente en eso, en el sentido de pertenencia de los alumnos al CEF

-EE: Primero que nunca fue arraigado por no tener la casa propia. Por ejemplo, cuando estábamos en Vélez, los chicos decían “vamos a Vélez”, no decían “vamos al CEF”. Lo que sí tuvo mas sentido de pertenencia fue la pileta, que aun hoy se le dice “la pileta del CEF”. Pienso que nunca tuvimos una identidad como si hubiésemos tenido una casa propia.

 

 “Si nos conformamos con el playón…”    

-Con este paso tan significativo ya dado, ¿qué oportunidades económicas se presentan desde el ámbito provincial, al cual el CEF pertenece?

-RC: A partir de haber podido impulsar ya algunas actividades, comenzamos con nuestra vía jerárquica educativa para que en UEGD se comience a darle prioridad, dentro del Fondo Educativo, a la construcción de un playón durante el ciclo 2016. El Concejo Escolar, a través de su presidente Martín Laborda, también coincidió en ver la posibilidad de que este año, mediante el Fondo Educativo, se construya un playón. Con el Concejo Escolar, a su vez, se inició un proceso de expedientes, que es de escrituración de ese terreno a nombre de la Provincia de Buenos Aires. También, quien te habla y nuestra inspectora de Educación Física Patricia Morel tuvimos una entrevista con Victoria Martínez, explicándole sobre el terreno que recibimos y lo que hemos hecho, además de resaltarle la importancia del playón deportivo. Hablamos de una superficie de material sobre la cual se construirán dos baños, una dependencia chica y un depósito para guardar material deportivo.

-EE: Con el deporte, nosotros hemos andado por toda la provincia. Azul debe ser loa única ciudad que no tiene un gimnasio municipal ni el CEF tiene un gimnasio. En Rauch, un gimnasio municipal impresionante; Las Flores, Tapalqué, Benito Juárez. A eso apunta nuestro sueño macro, porque si nos conformamos con el playón, vamos a estar otros 32 años (que son los que hace que se fundó el CEF) con los playones y un baño.

-Para que quede en claro: ¿hasta que no se escriture, la Provincia no podrá actuar en favor del CEF?

-RC: Seguramente se pueda hacer igual, porque esos fondos se pueden volcar al Municipio y de ahí llegarían al CEF. Por el Fondo Educativo ya se puede hacer, pues ya tenemos donde volcar las obras.

-No obstante todo lo que falta, el valor de poseer el terreno es mucho

-EE: Antes no teníamos nada, ahora tenemos esto, ¡y en qué lugar de la ciudad!

-RC: Invitamos a todos los estamentos políticos, los invitamos a volcar esfuerzos y gestiones en una causa común. Pero más allá de la invitación a los estamentos políticos, la invitación va también para ex alumnos, padres de ex alumnos, hay empresarios a los que también convocamos. Debe haber muchos que hayan pasado por el CEF en cualquiera de sus actividades. Necesitamos de todos los vecinos y el CEF es para todos los vecinos.

-¿Por qué creen que a lo largo de más de tres décadas, desde la Provincia pero también las distintas comisiones directivas, nunca se pudo concretar la infraestructura propia del CEF 35? ¿El confort les jugó en contra de la inquietud?

-RC: Lo desconozco. Quizá hubo alguna intensión, algún expediente, pero lo desconocemos. A veces hemos conversado entre nosotros que hace 34, 30 años es un poco más factible conseguir un terreno que ahora.

-EE: Si se hicieron o no las gestiones, no vamos a hablar nosotros de las comisiones anteriores. En realidad, yo pienso que todo está a la vista.

 

RECUPERANDO LA IDENTIDAD Y FORJANDO LA NUEVA ETAPA

“Empezamos en enero, junto con los profesores más antiguos, a trabajar en el predio, que más que un predio era un basural”.
<
>
“Empezamos en enero, junto con los profesores más antiguos, a trabajar en el predio, que más que un predio era un basural”.

-¿Qué actores y circunstancias propiciaron la obtención del predio?

-RC: Cuando nosotros nos vimos en esta situación de que no teníamos espacios, el director de entonces era Mario Pennella y yo, el regente del CEF, empezamos, primero, a darle un destino a esas 270 horas; muchas continuaron tal cual porque estaban por fuera de Vélez, pero la mayoría recibió un nuevo destino. Y la segunda acción, empezamos a gestionar como institución en el Concejo Deliberante, la Municipalidad y ante la Inspectora Distrital, un nuevo alquiler o la obtención de un terreno propio. En esos dos caminos, tuvimos una entrevista con quien era intendente, José Manuel Inza, a quien pudimos plantearle la situación nueva que estaba atravesando el CEF. Entre el Municipio y el Concejo Deliberante empezaron a tomar acciones; la concejal Croharé fue la primera que presentó un pedido para que se le dé un terreno municipal al CEF.

Se trató en el Concejo, hubo un despacho y, mientras tanto, el intendente nos llama y nos dice que nos iba a entregar la manzana que estamos ahora, calles Necochea, Arenales, Neuquén y Chubut. Todo esto concluye al fin de 2015, cuando el intendente nos da un decreto que nos otorga ese predio, el Concejo Deliberante lo respalda, y es ahí cuando tomamos posesión del mismo.

 

-Mas allá de lo emocional, ¿cómo reaccionó el CEF a partir de disponer del predio propio?

-EE: Prácticamente fue a partir de 2016 la noticia, porque esto se conoció a fines del año pasado y entre el grupo de profesores se mantuvo casi en secreto porque tenía que salir la resolución del Concejo Deliberante.

Empezamos en enero, junto con los profesores más antiguos, a trabajar en el predio, que más que un predio era un basural: allí descargaban los containers con escombros y basura del Corralón García. Comenzamos a limpiar y a acomodar, primero lo hicimos con máquinas y topadoras. Lo solventamos con dinero de Cooperadora, porque las máquinas municipales estaban rotas. Esa primera etapa no quedó bien, el predio no quedó lo nivelado que pretendíamos como para hacer las canchas y por eso desarrollamos una segunda etapa, que también pagó Cooperadora, con las máquinas. Recuperamos el suelo y tomamos la decisión en el equipo directivo de construir canchas de fútbol, rugby y handball para empezar con 100 horas en el mes de marzo. Estábamos muy ajustados, ya que la idea era arrancar a mediados de marzo con 100 horas cátedras en nuestro predio de rugby, handball, fútbol y actividad física para adultos.

 

-Pese a la exigencia de los tiempos autoimpuestos, pudieron alcanzar esos objetivos

-EE: Sí. Me gustaría contarte un poco más sobre esas acciones. Después de hacer la parte de las canchas, nos propusimos lograr una identidad y la estrategia fue empezar con las instituciones que estaban cerca del predio, llámese Club San Lorenzo, Unidad Sanitaria 6, Escuela 18, Escuela Secundaria 11,  Escuela 22, comisión de Barrio Del Carmen. Nos acercamos a ellas y tuvimos reuniones en las cuales ofrecimos, por ejemplo, en la Unidad Sanitaria nuestros médicos, para hacer un trabajo conjunto con sus pacientes.

También empezamos a acercarnos a los vecinos, que se mostraron muy contentos porque eso que era un basural, ahora pasaba a ser otra cosa. Por ejemplo, ellos se ofrecieron a cortar el pasto frente a sus casas, se ofrecieron a guardarnos las máquinas. Ese era un objetivo muy importante, insertarnos.

Tuvimos una reunión en CEAL, por el tema de energía eléctrica, que el predio no tiene. También nos reunimos con Victoria Martínez, que es la secretaria de Educación, con quien hablamos sobre la posibilidad de hacer un playón con el dinero que viene del Fondo Educativo. Otra actividad fue Artistas al palo, una pintada del cerco del predio junto con artistas locales, vecinos y alumnos del CEF. Y a eso hay que sumarle una correcaminata que tuvo como lugar de realización nuestro predio.

DIVERTIRSE Y COLABORAR 

Una actividad inminente será una buena posibilidad para colaborar con el CEF Nº 35. Un “Baile Retro” (para mayores) se desarrollará, el viernes 13 de mayo, a las 23 horas, en Volvé Carmela, boliche sito en Colón y Perón. “La idea es divertirse y pasarla bien, en tanto nosotros buscaremos con lo recaudado seguir mejorando nuestro predio”, destaca Espínola. El regente agregó sobre la actividad, “Emanuel, dueño del boliche, nos da el valor de la entrada a beneficio de la Cooperadora del CEF. Quien concurra, estará apoyando al CEF”.

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *