Necesitamos muchos Pedro Armando López, dijo Bertellys

 

Una de las instituciones más arraigadas en nuestra ciudad y más comprometida con los sectores más vulnerables de Azul llegó a sus 50 años de vida.

La Casa del Niño abrió sus puertas el 16 de diciembre de 1965, un espacio para contener y educar a 50 niños de nuestra ciudad.

El impulsor del proyecto fue el ex intendente municipal Pedro Armando López. Un hombre que se lo recordará siempre cuando se habla de la Junta Coordinadora Escolar, que hoy se amplió con el Colegio Mariano Moreno, en los accesos a esta ciudad por las avenidas Pellegrini y Piazza, por su actuación en el mutualismo, y en  el deporte, cuyo principal objetivo fue formar física y espiritualmente a los jóvenes, entre muchas otras actividades desarrolladas en beneficio de esta ciudad.

Por eso fue muy acertada la expresión del Intendente Municipal Hernán Bertellys cuando expresó “necesitamos muchos López, en referencia a Pedro Armando López, el Intendente que creó la Casa del Niño, y ojalá yo pueda ser uno”.

Casa del Niño dependía en ese entonces del Consejo de Minoridad de la provincia de Buenos Aires. Fue creada con la finalidad de que los niños cuyos padres trabajaban, tuviesen un lugar que se les brindase alimento, educación, actividades recreativas y cariño, en contraturno a las escuelas adonde concurrían.

A partir de 1978 pasó a depender de la Municipalidad de Azul, continuando la tarea diaria. Un equipo de adultos responsables, docentes y auxiliares están al frente de los niños.

Su primera directora fue la señora Dora Hernández, junto con un grupo humano que a lo largo de los años brindaron lo mejor de cada uno, fueron los precursores y actores de esa época. Trabajar con niños, siempre fue un compromiso desde el corazón y Casa del Niño durante este medio siglo siempre lo demostró.

Muchas personas e instituciones colaboraron a lo largo del tiempo, muchísimos niños crecieron y hoy guardan un bello recuerdo.

Directivos y personas a cargo que también formaron parte de esta comunidad educativa fueron Nené Magrini, Susana Giorgi, Kuki Fuentes, Cecilia Pérez, Olga Andrioli y muchas docentes y auxiliares que siempre son recordadas por sus ex alumnos en charlas cuando se referían a los momentos vividos.

En la actualidad depende de la subsecretaria de Desarrollo Social de la Municipalidad, continúa con una tarea plena, basada en el trabajo en equipo y en la vocación. Son 95 niños los que concurren y 11 fueron los egresados en el cincuentenario de esta casa. Allí se les ofrece apoyo escolar, actividades de educación física, el desayuno, almuerzo y merienda.

Esta cotidianeidad con los niños, es un trabajo lleno de cosas lindas en donde ellos responden siempre con buena predisposición y vienen porque les gusta y lo sienten como en su casa, expresó una docente.

Para festejar este acontecimiento se realizaron dos actividades. Una protocolar en horas de la mañana, en Irigoyen 281 donde se descubrieron placas y otra en el Teatro Español, a la tarde, donde se llevó a cabo una velada con la actuación de artistas locales y se entregaron medallas a los egresados de la institución.

El medio siglo de la Casa del Niño hace pensar que hay que redoblar esfuerzos para poder estar a la altura y generar un futuro mejor para los niños, para que entre todos se puede apostar al presente y al futuro que está dentro de esta casa bien representada.

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *