ENFOQUE

“NI UNA MENOS”: ¿UN SLOGAN VACÍO PARA LA ASOCIACIÓN JUDICIAL BONAERENSE?

La lucha del movimiento de mujeres en la Argentina ha puesto en la agenda social y política la violencia hacia las mujeres, permitiendo a muchas de las que sufren esta violencia abandonar el rol pasivo de víctimas y transformarse en luchadoras exigiendo justicia.

En ese camino, empiezan a enfrentar el rol cómplice del Estado con los violentos. Cada derecho y cada condena los han obtenido luchando, no esperando los fallos de la justicia. Fue así con los casos de aborto no punible,  con cada condena a violadores, violentos y femicidas. Hace pocos días, logrando la libertad de Belén, la joven tucumana presa por un aborto espontáneo, lucha que sigue en curso por la nulidad del proceso.

Son cientos los casos en que la justicia patriarcal y machista dilata los juicios, justifica a los violentos, acusa a las víctimas, las desprotege, concede restricciones que no se molesta en hacer cumplir, garantiza la impunidad.

La masiva e histórica movilización del 8 de junio de 2015 obligó a muchos partidos y sindicatos a cambiar sus discursos, aunque no sus políticas. Así, la AJB comenzó a denunciar a la justicia como patriarcal, conservadora, machista, sin perspectiva de género en sus fallos, exigiendo que se desafecte a todas las personas violentas del ámbito laboral y proponiendo una serie de reformas (oficinas especializadas en Procuración, elaboración de protocolos de actuación, etc.)  para cambiar a la justicia “diferenciada y machista”.

Sin embargo, parece que para los dirigentes de la AJB el “Ni una menos” y la violencia de género son parte de un discurso… y nada más.

Es que el 24 de julio, con motivo de la denuncia de una vecina, fue interceptado en la Ruta 3 por la Policía, mientras conducía su automóvil, Omar Rojas, secretario General de la AJB Departamental Azul y vocal de la Comisión Directiva Provincial del gremio, quien iba “acompañado” por una joven que había subido a su auto en el centro de la ciudad.

La vecina denunciante ha declarado a los medios que la joven le expresó que Rojas la estaba llevando a un hotel. Y que si se negaba la golpeaba, porque no era la primera vez que le pasaba.

Pasado un mes, luego que se excusaran dos jueces, el Juez de Garantías Villamarín le otorgó a Rojas la eximición de prisión bajo caución juratoria.

En su resolución sostuvo: “Advierto preliminarmente que podríamos encontrarnos ante una retención ilegítima de una persona que padece de una discapacidad. Lo cierto es que se debe estar a la prueba a sustanciarse con respecto a si ello fue en contra de la voluntad de la misma, con algún fin delictual específico o en su caso con conductas anteriores penalmente relevantes que sean consecuencia directa del hecho que nos convoca, o en su caso la descalificación de todo ello…”; “…A la fecha debo estar a una conducta que por su derrotero fugaz y evasivo, de acuerdo a lo relatado por la percepción directa de un testigo, dista mucho de ser un mero ‘aventón’ o conducta samaritana de parte”.

Como ocurre siempre con las victimas, la parte más débil del proceso judicial en materia de violencia de género, la joven tuvo que someterse a estudios psiquiátricos y sicológicos. Sin embargo, todavía no ha existido resolución alguna sobre el pedido de impedirle a Rojas mantener contacto o acercamiento a la víctima.

Es más, habiendo pasado más de un mes del hecho, la IPP aún continúa caratulada como “averiguación de ilícito” y Rojas, mientras tanto, ni siquiera ha sido citado, pero ya acordó con Abramovich, Secretario General Provincial de la AJB, su licencia en el cargo gremial departamental, “hasta que la justicia pueda investigar y expedirse”.

La AJB y un silencio que es complicidad

¿Están contra la violencia de género o sólo les preocupa que la AJB no quede involucrada? ¿Qué van a decir en el Encuentro de Mujeres?

La AJB, que mantiene silencio institucional, se expresa a través de su Secretario General sólo por los medios periodísticos de Azul, debido al revuelo causado por la denuncia.

Allí, a pesar de no querer opinar de la causa, Abramovich califica los hechos como “curiosos” y “extraños”. Y dice que lo conveniente es que Rojas “pida licencia para que la AJB no quede involucrada en un tema que tiene que ver con una cuestión de él individual y no con su función institucional”.

Es decir, los dirigentes de la AJB nos dicen que “El poder Judicial es cómplice del machismo que impera en la sociedad”; que “luchan contra el patriarcado”; participan de las movilizaciones del “Ni una menos” y del Encuentro Nacional de Mujeres.

Sin embargo, frente a una denuncia contra uno de sus dirigentes nos dicen que hay que “tener paciencia”, ya que “la Justicia va investigar y determinar la veracidad de lo que ocurrió” y va a “tomar una decisión que vamos a respetar”. Hasta ahí llegó su “pelea” contra la justicia conservadora, machista, sin perspectiva de género en sus fallos.

Los mismos que antes cuestionaban los fallos del retrógado de Piombo exigiendo su destitución y denunciaban la estigmatización de la víctima, ahora van a respetar la decisión judicial. Porque claro, recordemos, lo más importante es “que la AJB no quede involucrada”.

Exigimos un rápido esclarecimiento del caso

Si Rocío Giralt, Iara Carmona o Karina Abregú, por nombrar algunos casos emblemáticos, les hubieran hecho caso a Abramovich, “hubieran tenido paciencia” y “respetado los fallos de la justicia”, los violentos y violadores seguirían impunes.

A la hora de la verdad, los dirigentes de la AJB están demostrando que cuando se les termina el discurso no denuncian ni la lentitud ni el carácter machista y patriarcal de la justicia. No les importa la revictimización de las mujeres en los procesos judiciales y se colocan, de este modo, del otro lado de los derechos de la mujer, en una actitud corporativa absolutamente repudiable.

Por un sindicato involucrado contra la violencia de género.

Por el fin de la impunidad.

Judiciales Clasistas

¡Deja un Comentario!

1 Comment

  1. Silvia Diaz

    septiembre 10, 2016 at 9:35 am

    No bajen los brazos, sigamos denunciando el clientelismo, la inacción , el aumento de delitos,la cantidad de gente en tratamiento psicológico por fallos injustos por amigismo.Existen organismos de denuncia en BSAS, por ejemplo Observatorio de género de la justicia(Es un 0800)Existen los principios de Yogyakarta, referidos a la aplicación de la legislación internacional sobre derechos humanos.Está la fundación Alicia Moreau de Justo, busquen , no se queden en Azul, hay más organismos de denuncia y hasta tenemos nuevo ministro de Justicia, Daniel ferrari! No bajemos los brazos, ya no por nosostros sino por todos los niños en situación de vulnerabilidad a causa de una institución en franca decadencia, por la cantidad de chicas abusadas por personas con poder y miedo para denunciar.No Bajemos los brazos!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *