EL DENUNCIANTE PRESIDE LA COMISIÓN DEL BARRIO EL SOL

No le renuevan el vínculo laboral con el Municipio y asegura que es un perseguido político del Intendente

Luis Silva junto con su mujer Susana González y el menor de sus hijos: Vladimir, de un año y medio. La cédula mediante la cual se notificó a Silva de su cese. El comprobante de cobro que el denunciante recibe por su labor. La elogiosa nota que el director del CAPS le envió al secretario de Salud respecto de la labor de Luis Silva.
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La elogiosa nota que el director del CAPS le envió al secretario de Salud respecto de la labor de Luis Silva.

En ese lugar se ubicó a sí mismo Luis Silva, quien venía desempeñándose en el Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS) bajo un régimen mal pago y de total inestabilidad. En una entrevista con este diario adelantó que va a radicar una denuncia en sede policial contra Hernán Bertellys a partir del trato que le dispensó a su mujer, a quien recibió en una audiencia. Desde el Sindicato de Trabajadores Municipales de Azul, su titular Luciano Varela afirmó que van a iniciar gestiones para pedir por la reincorporación del trabajador. 

 

Luis Silva es el presidente de la comisión vecinal del Barrio El Sol. El viernes, el hombre solicitó una entrevista con este matutino, pero no para hacer un reclamo por lo postergado que se encuentra esa barriada de la ciudad sino para dar cuenta de algo que –de ser cierto- resulta grave y preocupante. Concretamente Silva afirmó que se siente un perseguido político del Intendente Municipal, a punto tal que durante la nota con EL TIEMPO vinculó directamente el cese en la función que venía cumpliendo en el área de mantenimiento de los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS), y que le fuera notificada el pasado viernes, con la nota que el día inmediatamente anterior le concedió al canal local para dar cuenta, ahí sí, de reclamos típicamente vecinales.

Mientras que el jefe comunal, al ser consultado anoche por este matutino se excusó de referirse a la cuestión, el secretario Adjunto del Sindicato de Trabajadores Municipales de Azul (STMA), Luciano Varela, dijo que el lunes se pondrán al frente de las gestiones para tratar de lograr la reincorporación del trabajador. Además el dirigente gremial se adelantó a vincular el cese en sus funciones de Silva con su función como representante barrial.

 

Grave acusación 

“Quiero denunciar públicamente al intendente Hernán Bertellys por persecución, abuso de poder y discriminación. Lo que me está sucediendo lo identifico como una persecución política a un ciudadano normal y corriente. Es inaudito y sin límites de parte de mi perseguidor”, comenzó diciendo Luis Silva cuando ayer recibió a este diario en su domicilio.

“Quiero ser muy sincero en mi relato. Esto comienza hace un tiempo atrás, en época de campaña (proselitista) que realizaba este señor. Tan es así que en un momento concurre a mi hogar un integrante de su agrupación (Peronistas Sin Fronteras), que me invita a unirme a su grupo de trabajo. Le respondí que no, me insistió llegándome a decir ‘mirá que si ganamos, tenemos un puestito’. Ante mi negativa esta persona se retira enojada y es ahí donde comienza el atropello hacia mi persona de parte de ellos, mucho más una vez que asumieron el Gobierno”, explicó.

“Mi trabajo y mi insistencia como trabajador social me lleva a plantear cantidad de necesidades de nuestro barrio, en forma de reclamo. Es ahí donde ellos se plantean hacerme callar, a punto que diferentes funcionarios me relataban en persona frases como ‘vos te tenés que dejar de joder por el barrio’ o ‘el barrio a vos no te da nada y nosotros sí te podemos dar’ y ‘si querés seguir con trabajo, no andes más por la Municipalidad’. Todo esto me hizo a mí más fuerte en el sentido que pienso seguir reclamando y luchando por nuestro barrio”, agregó.

 

Carta de recomendación

En el mes de marzo pasado, Silva fue cesado en el puesto que desempeñaba en el área de Mantenimiento de los CAPS, por el que venía percibiendo $2.700 más poco más de $3.000 por el hecho de tener cuatro hijos a cargo. Lejos está su condición de gozar de la más mínima estabilidad, ya que su vínculo laboral es “a destajo”; es decir que no alcanza siquiera la categoría de contratado.

“Con el propósito de que se respetara mi derecho como trabajador, y ya que no había causa que justificara mi despido, inicié un reclamo llegando al punto de tener que encadenarme en el veredón municipal. De esa manera se me devolvió el trabajo, teniendo como respaldo en una nota de Beto Hourcade (director de los CAPS) que dirije al área de Atención Primaria, donde desarrollo mi tarea. En esa nota Hourcade explica mi buen desempeño como trabajador. Yo creía que esto iba a terminar acá, pero me equivoqué ya que las amenazas verbales de este gobierno se siguieron repitiendo, diciendo en estas últimas semanas ‘si querés seguir con trabajo, déjate de joder’. El día jueves (pasado) realizo una nota para el canal local efectuando diferentes reclamos sin saber que el señor Bertellys iba a llevar adelante la determinación de dejarme sin trabajo el día viernes 1 de julio, como así también mi dignidad. Quiero dejar por sentado mi total rechazo a este gobierno municipal por las decisiones que lleva adelante, siendo estas de discriminación, atropello, abuso de poder, todas cosas totalmente opuestas a las de los tiempos que vivimos, de democracia y libre expresión. Sólo pido que se me respete como ciudadano a mí y a mi familia, siendo padre de cuatro hijos que tengo que mantener, educar y alimentar. Le pido al gobierno que de marcha atrás con la injustificada decisión que han tomado. Por último hago responsable al señor Bertellys de cualquier agresión y moral que pueda sufrir mi persona o mi familia, ya que me encuentro atemorizado y me han demostrado que no tienen límites”, afirmó Silva.

Tras mencionar que se siente “solo en esta situación”, el entrevistado aventuró que “seguro que si yo no fuera dirigente barrial, esto no hubiera pasado”. “Hay un ensañamiento como si yo les hubiese hecho un mal y es todo lo contrario. Es la primera vez que salgo en el canal por ese mismo temor a exponerme, pero tuve que salir porque los reclamos son totalmente legítimos. El tipo (por Bertellys) tal vez quiere demostrar que, si hablás de él, perdés”, añadió.

 

En audiencia con la mujer

Silva comentó que el jefe comunal no estaría dispuesto a recibirlo a él en el despacho oficial, más allá de que el jueves de la semana anterior, en ocasión del festejo de San Juan en la plaza del Barrio El Sol, Bertellys lo saludó amablemente. “Ella le pide una audiencia y ahí es donde le dice ‘mirá, andá vos pero a Luis no lo quiero ni ver. Andá vos que yo te voy a atender’. Después de haberla hecho esperar tres horas la atendió y en la charla donde ella le iba a pedir un laburo para ella o que se me pudiera mejorar el mío, le dice que yo no me merecía nada y que me conformara con lo que tenía. Ahí empezó la agresión, ‘que éramos unos negros de mierda, malas personas’ y a ella llegó al punto de decirle ‘decile a Luis que si tiene la pija así, yo la tengo más grande, así’”, expresó Silva y aclaró que a propósito de esto iba a concurrir con su mujer a realizar una denuncia en sede policial.

La mujer de Silva, Susana González, intervino en la conversación con EL TIEMPO para mencionar que, en el encuentro con Bertellys, estuvo presente Pablo Peralta, quien es director de Acción Social de la comuna. “El señor intendente, una vez que yo le solicito un mejor contrato para mi marido o un contrato para mí, llama al señor Pablo diciéndole que yo me arreglara con una bolsa de alimento y con una bolsita de alimento”, expresó.

“Estamos demorando en realizar la denuncia pero eso es porque nos cayó muy mal. Ella se me vino llorando a casa y después me contó lo que había pasado. Se está recuperando y va a poder realizar la denuncia y así sacarse ese peso de encima para que este tipo no siga adelante. Hay que pararlo porque no estamos en la época de los militares que te tenías que callar”, apuntó Silva, quien aseguró que va a seguir pidiendo lo que considera pertinente para sus convecinos.

“Ratifico mi lucha por el barrio. Es un barrio que nadie sabía ni siquiera dónde quedaba. Más allá que uno pueda intentar ser fuerte, atrás están los hijos. Ellos sí están siendo perjudicados y esto se vuelve caótico. Es una pesadilla lo que estamos viviendo. Yo sé que si salgo a buscar un trabajo lo voy a encontrar, pero me voy a quedar con la espina de que el intendente se salió con la suya por el hecho de tener un poco de poder. No nos puede manejar el destino”, reiteró.

DOCUMENTACIÓN RESPALDATORIA

A fin de acreditar sus dichos, Luis Silva exhibió ante los cronistas de este diario la cédula de notificación -fechada (erróneamente) el 1 de abril de 2016- donde se indica: “Por medio de la presente se NOTIFICA que a partir del día 1/7/16 no se procedió a la renovación de su contrato laboral con este Municipio”, con el sello y firma de Walter Surget, director de Recursos Humanos.

También mostró copia de la nota que José Alberto “Beto” Hourcade, director de Atención Primaria de la Salud, envió al secretario de Salud, Rodolfo Juárez, con una amplia consideración de las cualidades de Silva para estar trabajando en el área de Mantenimiento de los CAPS. “…el agente Silva Luis Ernesto continúa desarrollando la actividad laboral dentro de la Dirección de Atención Primaria de la Salud en el área de mantenimiento, donde actualmente desempeña muy buena labor siendo eficaz en todo lo que se le propone. Cabe destacar que dicho agente tiene conocimientos de albañilería, trabajos de pintura, plomería y mantenimiento en general. En este momento el señor Silva posee un contrato a destajo de 4 horas diarias de lunes a viernes, donde desarrolla muy buena puntualidad, permaneciendo en varias oportunidades fuera de su horario laboral debido a la demanda espontánea que presenta cada una de las unidades sanitarias en la ciudad de Azul. Asimismo considero resolver su situación laboral, considerando la posibilidad de otorgarle un contrato donde se cumpla con el salario mínimo, vital y móvil. Sin otro particular y agradeciendo su colaboración, me despido de usted atentamente a la espera de una pronta y favorable respuesta”.

“POLITIZAR A LOS EMPLEADOS A VECES TRAE APAREJADO ESTE TIPO DE COSAS”

Teniendo en cuenta la condición de afiliado al Sindicato de Trabajadores Municipales de Azul de Luis Silva, anoche este diario consultó al titular del gremio, Luciano Varela, quien dijo haberse anoticiado sobre lo ocurrido ayer y a través del Facebook. (Luis Silva) me escribió hoy (por ayer) por ‘Face’ y quedó que el lunes pasaba por el sindicato. A él le habían dado de baja el contrato. Le pedimos a Beto Hourcade que escribiera lo real, que era que él estaba yendo, que era un buen empleado, que iba a trabajar y hasta le pedía un contrato porque Luis no tiene contrato; tiene un destajo en el municipio. Le pedía un contrato porque trabajaba bien. Ahora no sé las causantes de habérselo renovado hace dos meses y de volverle a dar de baja. Voy a tener que esperar hasta el lunes para que me cuente qué información tiene o si solamente le llegó esa notificación”, expresó Varela.

El dirigente gremial, sin conocer las declaraciones que el propio damnificado realizó a este diario, trazó un paralelismo con las convicciones que tiene el vecino acerca de las posibles razones de su apartamiento. “Creo que esa doble función que tiene Luis de ser el representante del barrio El Sol y ser empleado le ha jugado, obviamente que injustamente, una mala pasada con el intendente que estaría personalizando en un empleado. En esto hay que ser claro. Hay que ver si quien es su jefe en el área si cumple o no con la funciones de él. Politizar a los empleados a veces trae aparejado este tipo de cosas que no corresponden”, indicó Varela.

Adelantó que “obviamente que vamos a ir a hablar con quien corresponda y a pelear por su reincorporación en caso de corresponder, que creemos que sí”.

 

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