ENTREVISTA CON JUAN ARRUTI

“No logré, en los casi dos años que estuve, ganarme la confianza del Secretario de Gobierno”


Por Augusto Meyer
ameyer@diarioeltiempo.com.ar
El subsecretario de Producción de la comuna presentó su dimisión luego que, a instancias de lo dispuesto por Alejandro Vieyra, le impidieran asistir a un encuentro sobre el tema de las radicaciones mineras, una de las cuestiones sobre las que más había trabajado en los últimos meses. En diálogo con EL TIEMPO el ex funcionario afirmó: “No me dieron ninguna explicación ni motivo. Realmente fue la gota que rebalsó el vaso”.
Juan Arruti está dolido pero tiene la conciencia muy tranquila. No está conforme con el modo ni el momento en que tomó la decisión de irse de la gestión que encabeza Hernán Bertellys, pero considera que no tuvo otra opción. Según contó en diálogo con EL TIEMPO, las sucesivas y constantes desavenencias con el secretario de Gestión y Gobierno, Alejandro Vieyra, lo llevaron a dar un paso al costado. “Realmente fue la gota que rebalsó el vaso”, dijo luego de informar que, por razones ignoradas, le impidieron participar de una reunión sobre minería para la cual había sido expresamente invitado.
“Todos conocen el trabajo que estuvimos haciendo para la radicación de mineras en Azul. Ya tenemos siete certificados de zonificación extendidos; cuatro mineras están en un avanzado trabajo sobre campo; una está en una semana o diez días comenzando a producir las primeras explosiones y las demás están recibiendo la maquinaria. De las siete que ya tienen efectivamente su certificado, cinco están celebrando los convenios con los dueños de los campos. Además han aparecido las empresas más importantes de la obra pública del país y todas tienen algún requerimiento que desde el área tenemos que atender”, dijo Arruti y se refirió a “uno de los requerimientos más concretos e importantes” que tienen de parte de las empresas, que es “el de la provisión de energía eléctrica”. En ese sentido puntualizó que los técnicos de la CEAL elaboraron un  anteproyecto que arrojó como resultado un presupuesto de unos 309 millones de pesos.
“Esa valorización le fue entregada al Intendente y el Intendente me la cedió para que la trabajara. Yo lo hice. De hecho, el día martes (6 de marzo) me llaman de la Secretaría de Comercio Interior para convocarnos a una reunión para el día miércoles donde tenía que estar presente yo y además convocaban al Intendente por cuerda separada. Eso se lo comuniqué al Intendente y el día miércoles a la mañana fui bajado de la reunión a través de Walter Surget y por orden de Alejandro Vieyra”, agregó.
 

“Estaba teniendo una falta de apoyo muy importante” 

-¿Qué motivos le dieron para que no fuera a la reunión sobre minería?
-No me dieron ninguna explicación ni motivo. Realmente fue la gota que rebalsó el vaso. Yo sentía que estaba teniendo una falta de apoyo muy importante. Yo dije que si me bajaban de esa reunión no volvía más al Municipio.
-¿Cuándo empezó a notar resistencia hacia su persona o trabajo?
-No logré, en los casi dos años que estuve, ganarme la confianza del Secretario de Gobierno. Ese creo que ha sido el principal motivo. Lo conversé con él en su oportunidad. Le pregunté qué había que hacer para ganarme tu confianza porque necesitábamos trabajar juntos. Evidentemente no lo logré. Reivindico la capacidad de mando. Jerárquicamente estaba por debajo del secretario de Gobierno y, por supuesto, del Intendente. Cualquiera de ellos puede decirme ‘podés ir a tal lugar o no’; es una orden y tendría que acatarla. Si esa orden no me complace, me asiste un derecho que me es propio que es renunciar.
-Lo raro es que era para asistir a una reunión a la cual había sido especialmente invitado y donde se iba a tratar un tema que estaba trabajando a pedido del propio Intendente.
-Exactamente. Es un trabajo que organicé yo y que, por haberlo hecho, la reunión estaba prevista. Intenté comunicarme con el Intendente; no me atendió los llamados y le dejé un mensaje en el Watshapp donde le expliqué lo que pasaba y que tomara esa renuncia que nos habían hecho firmar en el mes de diciembre en blanco y que la llenaran con la fecha que quisieran.
-Si hubiera tenido que renunciar, seguramente no esperaba usted tener que hacerlo de esta manera…
-Yo creo que no porque las cosas deben hablarse de frente. Somos seres adultos, todos entendemos. Sé que tengo muchos defectos y que también alguna virtud tengo pero como siempre les dije yo no robo, no coimeo y trabajo todo el día. Además considero que si uno trabaja bajo la órbita de alguien, la inteligencia debe estar en conducir la energía de uno; ver en lo que uno puede dar un paso adelante y corregir los defectos. Nunca tuvimos un diálogo sincero; yo lo estaba reclamando. Francamente lo estaba reclamando. Se lo estaba reclamando al Intendente. Si se lo preguntan seguramente les va a decir que sí (NdelaR: Desde hace varias semanas hemos intentado comunicarnos con él para conversar sobre distintos temas y no responde nuestros llamados).
-Además del desgaste normal de cualquier trabajo, a eso le sumamos casos especiales como el de FANAZUL, y la presión producto de esta falta de diálogo.
-Soy muy autocrítico. Lo primero que debería haber hecho es no tomar una decisión en un momento de calentura, pero el manual de las buenas prácticas a veces no lo tenemos en cuenta. De hecho después, con el “diario del lunes”, considero que la decisión fue acertada porque no recibí ningún tipo de llamado. Ninguno de mis jefes se preocupó por el hecho de que yo haya tomado la decisión que tomé.
-En contrapartida, vaya paradoja, muchos llamados de terceras personas.
-Sí, totalmente. Hace un rato hablaba con un amigo y le dije que le agradecía el mimo porque he recibido muchos llamados de apoyo.
-A eso se le suman expresiones públicas de fabriqueros que reconocen por sobre todas las cosas su esfuerzo, voluntad y compromiso.
-Me llenó de orgullo el hecho de que después de haber presentado la renuncia me viniesen a pedir que los acompañara para defender algo tan importante como es la reapertura de FANAZUL. Por supuesto que lo hice con todo gusto y lo volveré a hacer las veces que sea necesario. Yo trabajé por Azul y lo voy a seguir haciendo.
 

Sin respaldo, no hay trabajo posible  

-¿Esto es parte de los gajes del oficio?
-Yo creo mucho en el tema de la conformación de equipos. Eso te da una tranquilidad y una confianza que hace que vos sabés que, si te equivocás, alguien va a respaldarte y decir “este no es el camino, tratemos de corregirlo”; o te va a ayudar en el esfuerzo que vos hacés, pero yo no logré ver una conformación en equipo en este caso. Y si existía ese equipo yo no estaba convocado. Uno, si es funcionario, debe merecer confianza; debe merecer el apoyo; debe ser corregido; pero de ninguna manera debe ser sospechado. Si no existe una confianza, existe una sospecha; y no es cómodo trabajar de esa manera. Ya pasó. Ya dimos vuelta la página. No estoy en el Municipio. Agradezco al Intendente Bertellys que me dio la oportunidad de trabajar durante dos años en algo que me gusta, que me apasiona, que no me hubiese ido si no me hubieren ocurrido estas cuestiones. Hemos logrado en este tiempo movilizar muchos recursos y mostrado que Azul puede hacer cosas que lo beneficien. Si queremos rescatar este bendito Partido en el cual hemos nacido y por el cual estamos luchando desde hace tantos años, lo que tenemos que hacer es cambiar algunos paradigmas que nos permitan crecer y me parece que ese motorcito se puso en marcha.
-¿Qué le quedó en el debe? ¿Y en el haber?
-Para mí es todo satisfacción. Cuando ingresé, en el parque industrial no había prácticamente nada; sólo cuatro empresas sin movimiento y si lo vemos hoy, cada terreno tiene un emprendimiento que está en construcción y en otros que han terminado. Cuando se termine el pavimento que se licitó y se va a empezar ahora, va a saturarse ese parque industrial. Será gracias a que hemos puesto todo el esfuerzo, fuimos a buscar a la gente y los acompañamos. Rompimos muchas actitudes burocráticas que impedían que se pudiesen radicar con mayor facilidad los emprendimientos. Lo militamos el tema y hemos visto que la ciudad respondió, los emprendedores están; la gente tiene ganas de hacer, hay mucho entusiasmo; hay más pedidos que disponibilidad de terrenos y eso no existía hace dos años atrás. Me considero un facilitador. Como en un rompecabezas, trato de encontrar todas las partes para que vayan coincidiendo y que podamos concretar cosas.

Militar las obras — 

-Hemos sido testigos de reuniones, por ejemplo una realizada en el Concejo Deliberante, donde usted intentó acercar posiciones entre el Municipio y el Centro de Apicultores.
-Aquella conformación del Centro de Apicultores no confiaba en que el Municipio pudiera hacer lo que hizo. Intentaron llevarse una fiesta que es nuestra, no de Olavarría. Fue una decisión acertada cuando se resolvió hacer la Expomiel desde el Municipio y, según lo dicho por quienes vinieron a exponer, fue la mejor de las treinta fiestas que se hicieron en Azul. Quien era el presidente de la comisión hoy está trabajando fuertemente con nosotros con un compromiso muy grande. Este año dijimos que no la íbamos a hacer desde el Municipio y que nuevamente la comisión tiene que hacerla; nos comprometimos a darle todo el respaldo para que fuese mejor que la del año pasado. La fiesta ya se empezó a promocionar.
-Si de militar obras hablamos, ningún ejemplo mejor que lo hecho en torno de la radicación de mineras ¿verdad?
-Cuando uno asume la función cree que está preparado y en realidad se sienta en una oficina y se pregunta ¿qué hago acá? Uno se pregunta cómo puede hacer desde ese espacio para incidir en que Azul sea diferente. Azul tiene una población que está envejeciendo porque los hijos que se van no vuelven porque en Azul no hay oportunidades de trabajo. Eso quiere decir que los que estamos somos cada vez más viejos. Si miramos los censos nos damos cuenta que es así. Olavarría y Tandil crece en forma exponencial y nosotros somos los mismos desde hace treinta años. Uno tiene que mirar a los demás para ver qué han hecho para progresar y qué tienen de diferente a nosotros y creo que la industria es el pilar sobre el cual se puede trabajar. Nosotros tenemos que lograr cambiar el perfil productivo de Azul, potenciar la industria, desarrollarla y en la industria vamos a encontrar puestos de trabajo que son más estables y que dan mayor estabilidad que un empleo público. Uno de los dueños de La Ponderosa, en un momento que todas las canteras estaban paradas y despidiendo gente me dijo ‘Juan: si nos ayudan nosotros no vamos a despedir a nadie. Es más; vamos a tomar más gente y yo me juego a poner otra línea de producción porque Argentina va a despegar en la obra pública’. Era mediados del año pasado. Eso me quedó dando vuelta y comencé a estudiar qué obra pública estaba proyectada. La obra pública que estaba proyectada: la autovía de la ruta 3, la ruta 226 y otras que se esbozaron en la plataforma y comencé a pedir datos en la Cámara de la Piedra y en algunos ministerios y me daba que para abastecer la obra pública había que producir un millón de toneladas más de áridos por mes. Eso marcaba que era la oportunidad de producir piedra. Tenemos los campos, tenemos los cerros. La pregunta es quién invertía. En una ronda de negocios en Olavarría, una gente que estaba con interés en poner una cantera se conectó conmigo y fue la primera conversación que tuvimos y la primera cantera a la cual ustedes le hicieron el reportaje: El Polo Minero, de Marcelino Maggio. A partir de eso empecé a meterme con mayor profundidad y después apareció una empresa muy importante que se llama CyE, a la cual en su momento le dimos una mano para que instalara un obrador en la Ruta 51. Logramos que se instale la segunda y la tercera y me invitaron a un congreso de minería que se hace cada dos años y en esta oportunidad tuvo sede en Córdoba. Fui a ese congreso y tuve la suerte que el dueño de canteras Piatti, José Pizzone que es un amigo de muchos años, cuando me vio me sentó en una mesa con los intendentes para el debate. En la presentación del congreso, ante 250 empresas mineras de todo el país, pude exponer lo que Azul pretendía y francamente fue una cosecha importantísima porque, a partir de eso, las principales empresas del país comenzaron a mirar a Azul como una oportunidad. Teníamos un problema: teníamos las empresas, teníamos la inquietud y no teníamos los campos. Hubo que salir a convencer a algunos propietarios que tenían sus reparos, que no entendían cómo era el negocio, hasta que los números dieron su veredicto y se dieron cuenta que es más rentable cobrar un canon por piedra que sembrar soja.
-Fue necesario sentarse a diseñar estrategias como para tratar de armar el rompecabezas…
-Los muchachos agradecen pero yo estaba trabajando con FANAZUL. Cuando pasa lo que pasa yo dije que no podía ser que tuviéramos una fábrica cerrada de explosivos que son necesarios para producir la cantidad de piedra que necesita la obra pública de la Argentina, los dos en el mismo territorio; era una cuestión sólo de sentido común. Por eso yo dije siempre que el episodio de FANAZUL no está cerrado. El sentido común tiene que prevalecer en algún momento; tal vez en algún momento se demora. Yo estoy convencido que FANAZUL va a abrir. Estoy convencido que le vamos a encontrar la vuelta; más aún después de la reunión que tuvimos el día jueves. Se abrió una ventanita. Ahora depende de nosotros que sepamos aprovecharla.
 

“Hemos generado la demanda”

-Si lo llamara el jefe comunal y le pidiera que regrese al cargo, ¿qué respondería?
-Me gusta lo que hago; lo que estaba haciendo. Me encanta, soy un apasionado, creo que lo he demostrado. Pusimos en marcha un motor al cual ahora hay que apretarle el acelerador. Ya tenemos la demanda, la hemos generado. Ahora tenemos que hacer la oferta. ¿Cuál es la oferta? Ofrecer a nuestra gente para que trabaje, prepararla. Son cosas que ya las estuvimos conversando. Y me gustaría que la orientación en la escuela técnica la podamos hacer sobre la parte de minería. Habría que preparar empresas, más allá que alguna ya hay, para hacer montajes. Olavarría ha crecido básicamente a partir de la industria y especialmente de la minería. Hay que tener en cuenta que para movilizar semejante cantidad de piedra que se va a producir se necesitan muchísimos camiones que hoy no están. La gente que tenga la posibilidad de sacar un préstamo para comprar un camión sepa que va a tener mucho trabajo. Es un potencial que necesariamente debemos explotar; no lo podemos desaprovechar.
“La respuesta concreta a la pregunta es que yo no tengo rencor. Di vuelta la página. No me voy a pelear con Hernán ni con Alejandro Vieyra. No es nada personal. Mi forma de trabajar hace que yo necesite libertad para trabajar porque rindo mucho más. Soy así, con beneficio de inventario. En este tiempo yo utilicé mis vehículos particulares; los 100 litros de gasoil por mes que me daba el Municipio no me alcanza para hacer los miles de kilómetros que hice; mi teléfono estaba las 24 horas abierto; me he reunido acá y en Buenos Aires, en Córdoba, en Bahía Blanca y en todos los lugares donde había alguien para convencer. Me encanta lo que hago pero yo necesito reglas de juego claras. No tengo problemas personas con nadie; sólo metodológicos”, explicó.
-Hemos sido testigos del trato que ha recibido en el acampe y, en líneas generales, de parte de los fabriqueros. No fue el mismo que tuvieron otros funcionarios de la gestión.
-Yo les agradezco a los que se han expresado favorablemente porque es un mimo al alma. Para mí esto no es sencillo: pegar un portazo es algo complejo, sobre todo porque es algo que a mí me gusta hacer, pero son las circunstancias. No voy a dejar de trabajar por Azul porque me haya ido del Municipio.
-¿Qué mensaje le daría a una persona que está analizando si incursiona o no en política viendo lo que le sucedió a usted?
-Le diría que tiene que volar. Lo único que te puede llevar al puerto es cuando vos volás; es la imaginación. Ponerle trabajo a esa imaginación es lo que nos puede salvar. Es necesario comprometerse. De lo contrario nos quejamos, dejamos que la política la haga otro; no nos comprometemos. No hay que tenerle miedo a exponernos al voto, a ir a una interna y a pelear por lo que creemos. Nosotros, los azuleños, nos merecemos un destino diferente. Otro Azul es posible. Sólo depende de nosotros; en mi caso, me voy porque la única forma de rebeldía es irme.
-Si fuera Intendente, ¿qué diría en el discurso de inicio de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante?
-Además de decir todo lo que estamos trabajando yo arrancaría pidiéndole disculpas a la gente de FANAZUL. Disculpas porque quien es un bien nacido y reconoce que cometió un error, aunque el error haya sido de interpretación; escuché mucho a gente que critica al Intendente y yo sé que el Intendente no estaba en conocimiento de lo que iba a pasar. Él debería pedir perdón por no haberse dado cuenta como tampoco me di cuenta yo. Jamás pensé que iba a cerrar FANAZUL. FANAZUL todavía se puede reabrir. Depende de nosotros y fundamentalmente de la dirigencia política azuleña en su máxima expresión, que es el Intendente municipal. Debe comprometerse de verdad.

PROYECTOS

Antes de renunciar a la Subsecretaría de Producción, Juan Arruti dejó varios proyectos en curso y, algunos de ellos, con francas posibilidades de concreción. Es el caso de la posible radicación de un mercado regional concentrador de frutas y hortalizas en el Parque Industrial. También con Cerámica San Lorenzo hubo gestiones avanzadas para armar, en la ex planta de azulejos y el sector de depósitos, un parque privado para la instalación de empresas. Además de la inminente construcción de un centro de distribución regional de Maxiconsumo a la vera de la Ruta 3, que generaría 70 puestos de trabajo, el ex funcionario dijo que pudo realizar diversas gestiones para la creación de fuentes laborales a partir de la tecnología del software. “Recorrí bastantes kilómetros tratando de conseguir el programa 111 que lo consigo casi que como una gauchada de la Cámara del Software de Tandil”, señaló y agregó que había charlas con la Unicen con vistas a la posible creación de la carrera de tecnología en software.

ALGUNOS SINSABORES

Algunos emprendimientos fabriles no quedaron en las mejores condiciones con el alejamiento de Juan Arruti. El ex funcionario dio su visión de algunos de ellos.
Cooperativa Sudamtex: “El Concejo Deliberante, en el momento que se originó el conflicto, dictó una ordenanza que decía que la planta debía ser expropiada y que todos los terrenos aledaños debía hacerse la revisión de la escritura. No logré que se me hiciera caso con contratar un abogado externo. Sí dimos un paso importantísimo con la compra de esa máquina que es la que hace el picado de la botella”.
Valle Viejo: “Es un problema empresarial. De todas formas los hemos ido sosteniendo. Los trabajadores han sido los que más se han esforzado para que la empresa siga abierta y el gremio que, a través de Hugo De Franchi, les ha pagado la obra social”.
Molino Nuevo: “Yo había solicitado una audiencia con la jueza que interviene en la causa para asistir junto con el Intendente y explicarle que necesitábamos que el molino se alquile antes de la cosecha. La noche anterior a la audiencia, un llamado de Alejandro Vieyra me hizo bajar de esa reunión y no pudimos asistir. La jueza puso fecha para la apertura de las ofertas para el 25 de febrero y las dos empresas se ‘cayeron’: Había pasado la fecha de la cosecha”.
Cooperativa Papelera “Pachi Lara”: “Logré convencer a los propietarios de las máquinas para que la Cooperativa fuese la propietaria y un problema de abogados, o político o de otra índole, le impidió a los obreros cerrar una etapa. Hoy están trabajando en un terreno que no es de ellos, donde no pagan alquiler, tienen un juicio de desalojo y las máquinas tampoco son de ellos”.
Molino San Martín: “Tuvimos una activa participación en el convenio entre los dueños y la firma H.J. Navas”.
Corrugadora: “El cierre fue inevitable. No hubo interés de los propietarios en poner dinero. Hicimos todo lo que pudimos”.
Frigorífico: “Quiere ser el número uno del país. Ya lo fueron con Finescor y ahora quieren repetir, pero desde Azul”.

POLÍTICAS DE ESTADO

-¿Qué le pasa a Azul?
-Hay cosas que nosotros debiéramos discutirlas y tomarlas como políticas de Estado. Una es la producción y el empleo. Si no cambiamos esto; si verdaderamente no invertimos nuestro tiempo y recursos del Municipio para ponerle énfasis a esto. No hacer cursitos de emprendedorismo que son importantes pero que no terminan en nada. Vamos a ponerle esfuerzo a la radicación de empresas para que se genere trabajo.
“No puede ser que no tengamos recursos en un área tan importante donde ahora, porque yo me fui, ponen a alguien interino que ocupa otra área. Esto es para que nuestro mejor jugador de la cancha lo pongamos en esa área, que ha sido siempre descuidada e ignorada”, concluyó.
 

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