FRANCISCO LABORDA

“No me voy a agrandar, todavía soy chico y me falta experiencia”

El primer podio, el primer triunfo. Laborda celebra en La Bota, flanqueado por Bossi y Magno. Cara de velocidad. “Hay gente que ya me quiere llevar para arriba”. “Puse la cabeza en blanco y giré lo más rápido posible hasta ver el cartel de última vuelta”.
<
>
“Puse la cabeza en blanco y giré lo más rápido posible hasta ver el cartel de última vuelta”.

Apenas corrió dos carreras en la Fórmula A y ya ganó una, envalentonando un criterio unánime que lo expone como promesa de un excelente piloto. Pero detrás de ese repentino resplandor, la historia de un chico azuleño que sólo acompañaba a su papá al trabajo y encontró una pasión.

Su irrupción en la Fórmula A, con tan sólo 17 años de edad (23 de noviembre de 1998), parece haber provocado u cimbronazo. Esto no ocurrió tras la fachada de matices superficiales (por ejemplo su apellido o que su papá sea Marcos Laborda, preparador de autos de carrera con experiencia incluso en la F1, y su tío Ignacio Laborda, actual presidente del Auto Moto Club Azul). No, su impacto se basamenta en el más genuino contenido que pueda tener un piloto, su performance en la pista, volante entre manos.

Francisco Laborda tiene 17 años, de los cuales un gran porcentaje los pasó vinculado al automovilismo deportivo, en el “backstage” de diferentes categorías nacionales, de la mano de su viejo. EL TIEMPO lo convocó para una entrevista relajada, una excusa con grabador de por medio para conocer fundamentalmente cómo ese juntos a la par entre este hincha de Argentino Juniors y el automovilismo pasó de ser el trabajo de papá (una aventura que además de ser atractiva, lo eximió de tantas horas de clases) a una pulsión de vida, lo más parecido a la noción de vocación, la reina en su panal de pasiones.

Francisco reconocerá cuánto lo determinó la profesión de Marcos y lo gravitante de sus opiniones al momento de guiar los primeros pasos de su hijo ya piloto, destacará la experiencia en el año de carreras en karting, experiencia ante la cual su expectativa personal fue variando, revelándose su atractivo en el tramo final de 2014, y reconocerá que advierte como muy apresurado y bastante impropio las insinuaciones de quienes ya pretenden instalarlo en un presunto futuro venturoso (“hay gente que ya me quiere llevar para arriba”, dirá no sin una mueca de asombro), proponiéndole integrar categorías de mayor resonancia.

–¿Vos empezaste a correr por un “mandato” familiar, fundamentalmente la profesión de tu papá?

–De chico que acompaño a mi papá a todas las carreras que iba, y sigue yendo, y si puedo seguir acompañándolo mejor. Siempre lo acompañé.

–¿Crees que te gustó el automovilismo en sí mismo o más bien porque era la actividad de tu viejo? ¿Si él hubiera sido parquero, vos ahora estarías cortando pasto?

–(Risas) Y…. capaz que fue por mi papá, porque siempre me gustaron los autos de carrera y siempre lo acompañé. Quizá si fuese parquero no hubiera sido así… Pienso que fue por él, porque si él no hubiese estado en el automovilismo, yo no hubiese corrido. Creo que viene de familia, porque mi tío también corrió. Yo no lo recuerdo, él está en el AMCA.

–¿Cuáles son los primeros recuerdos relacionados con el automovilismo?

–Son los de acompañar a mi papá a las carreras. Me pasaba a buscar los jueves o viernes, yo faltaba a la escuela, y ya arrancábamos para donde fuera la carrera. Pasaba el fin de semana con él.

–¿Qué categorías eran ésas?

–Hubo una época de TC, Top Race y TC  2000.

–Cuando pegabas esos faltazos a la escuela, ¿no se te generaban problemas en casa, algún reto?

–Era chico y la escuela no era tan exigente. A veces me pedían que guardara las faltas para poder ir a las carreras de las finales, cuando mi papá me quiera sacar.

–¿Ya en ese entonces tenías la convicción de que te ibas a dedicar a correr?

–Sí, desde chico, desde los 6 o 7 años que yo quería correr en algo y por un tema u otro no se me daba… se dio tarde. En 2014 comenzamos a correr en karting y ya empezamos a ver otro sentido a correr. Hicimos sólo 2014, era la categoría más numerosa con 35 autos promedio.

 

Karting: “El chapa-chapa”   

Correr en karting significó para Laborda lanzarse al fin a la aventura de la competencia. En ese año que se mantuvo en la butaca, Francisco logró disfrutar finalmente de esa participación, y cuando el disfrute se tornaba constante, un inconveniente familiar condicionó una segunda temporada.

 

–¿Correr en karting colmaba todas esas ansías iniciales de correr?

–Cuando estaba en el karting era decir “aguantaré un año o dos para sumar experiencia y si después se da algo mejor, mejor”. A mi papá no le gustan los kartings, dice que es pura maña, acelerar y frenar, y él quería que pase a algo más que sea un auto de carreras.

–Más allá de su opinión, ¿a vos no te aportó nada esa experiencia?

–El karting te enseña a competir con otros pilotos, a meter el chapa-chapa, como se dice, pontón-pontón, hacer una maniobra de superación, pero no mucho más. En ese sentido, la Fórmula es otra técnica, los rebajes, la técnica del circuito, es todo diferente.

–¿Por qué no competiste durante 2015?

–Las últimas carreras de 2014 empezamos a andar en los puestos de arriba, 5º, 6º y 7º puesto, que para mí, ya que era el primer año, era muy bueno. En 2015 íbamos a seguir con karting, pero por un problema de mi abuelo (él era el que me llevaba siempre a todas las carreras) no se pudo dar. Vendimos el karting a mitad de año y empezamos con un curso de manejo de piloto en Buenos Aires. Te enseñan las técnicas del circuito, técnicas de frenado (punta y taco), te hacen manejar un Fórmula Metro. Me ayudo bastante, porque es casi la misma potencia que un Fórmula Azul. Así que cuando me subí a un Fórmula no sentí tan grande la diferencia respecto a un karting. Los que dictan el curso son pilotos que han tenido buena experiencia en el automovilismo.

–¿Había alguna ansiedad en vos por consumar ese período de karting y, al fin, llegar a pilotar un auto?

–En un principio yo quería que pase rápido el año para ver qué seguía después. A medida que fue pasando el año, vimos que íbamos mejor y estábamos entre los diez y me empezó a gustar la categoría. Estaba entre la duda de seguir un año más o ver por otro lado. Pero por desgracia surgió este problema con mi abuelo y nos quedamos un año parados. Me dediqué sólo al curso.

 

Fórmula A: “¡No lo podía creer!”   

En 2016, este joven aún estudiante de secundario en SAFA desembarcó en la Fórmula A y puso sobre el tapete algo más importante que el linaje tuerca de su apellido: un manejo destacado y una arrogancia en el manejo que asombró a propios y ajenos.

 

–Cuando confirmaste tu llegada a la Fórmula, ¿cómo te recibió la categoría, sus pilotos?

–En el verano 2015/2016 primero vimos la posibilidad de hacer la Fórmula 5 Metro, que se corre más lejos pero es más chica. Y hablando con Ramón Rodríguez, del Azul Sport Team (me dan una gran mano con la técnica del coche en base al circuito), que es amigo de mi papá y mi amigo, le comentó la idea de hacer la Fórmula A y de que son los mismos gastos. De esa charla sale la idea de subir a un Fórmula A.

Con los chicos de la Fórmula me llevo bien. En un principio conocía a 3 ó 4, pero después de la primera carrera me hice amigo de más gente.

–La pregunta venía a cuento de la poca edad que tenés. Para ellos no debe ser común tener un compañero-rival tan joven. ¿Qué edad tiene el más joven después de vos?

–Creo que tiene 25 años y el más viejo… (risas). Cuando empezamos a probar fue como que todos se sorprendieron de que andaba muy bien, y yo no les di bola, porque si no iba a ser peor para mí.

–¿Enseguida advertiste lo que causaba tu andar en los demás pilotos?

–Sí, sí, me tiraban algún que otro palito: “Andá más lento” o “tranquilizate”. Siempre con buena onda, con humor. No es una categoría donde uno tire bronca a otro, somos todos amigos.

–¿Esa primera carrera (fecha inicial del campeonato 2016, en el AMCO) cómo fue para vos desde lo emocional?

–El sábado, en las tres pruebas libres, nos fue muy bien: en la primera, el 1; en la segunda, el 1; y en la tercera no salimos porque asentamos gomas. Por sumatoria habíamos hecho el mejor tiempo el sábado. El domingo a la mañana entrenamos y en la clasificación quedamos segundos. Hasta ahí íbamos bien, girando solos estábamos bien, quedaba vernos en pelotón, con otros pilotos.

Estaba muy nervioso en la serie, era la primera serie que corría en mi vida en un Fórmula. Terminamos segundos, en la pre final lo mismo y en la final pasó que me tocó Miguel (Panelo) y me quedé afuera. En conclusión había sacado un buen fin de semana, era mi primera carrera en un auto y haber estado segundo y pelear por la victoria… yo decía “qué más puedo pedir”. Era sumar experiencia y si me tocaron e hice alguna macana yo, era por mi poca experiencia. Podría haber esperado más vueltas y atacarlo después, pero la ansiedad que tenía en mi primera carrera me jugó una mala pasada.

–Más allá de que todo se coronó con un gran triunfo, ¿qué tuvo de distinto la segunda carrera respecto a la anterior?

–La segunda fue diferente, porque de movida no te dejan probar en La Bota, no es como en el AMCO. Así que lo vi todo por videos de YouTube y, también, me explicaron en el Azul Sport Team, ellos tienen millones de vueltas en el circuito ése; Cos me hizo un mapa y me basé en eso y en los videos.

Me adapté rápido al circuito. El sábado quedé 5º en la general, pero no me la veía venir como en el AMCO, que ya estábamos ahí. El domingo, en los entrenamientos hicimos el 1 y ahí ya cambió todo el panorama. Hicimos el 1 en la clasificación, fue mi primera pole. Pero en la serie terminamos cuarto y en la final largábamos octavos… de la pole pasamos a eso. En la pre final, por una serie de toques delante mío, llegamos terceros. Y en la final rápidamente logramos buen ritmo, lo pasamos rápido a “Tatú” Alustiza y al “Ruso” Bossi.

–¿Y qué causa ganar?

–¿Qué causa directamente ir primero? Porque era la primera vez que iba primero en una carrera. Puse la cabeza en blanco y giré lo más rápido posible hasta ver el cartel de última vuelta, bajar la bandera… ¡no lo podía creer! Yo no pensé que iba a llegar tan rápido a una victoria.

–¿Te pasó, como a tantos en ese momento crucial, de tener muy presente a tus afectos? ¿O eso forma parte de la “mitología”?

–Se me juntaron un montón de alegrías en mi familia, porque sabía que había dado una alegría a todos ellos. Se me juntó todo, que mi abuelo no estaba en el circuito porque estaba en la casa escuchando la radio y que fue mi primera carrera que gané en el automovilismo.

 

Ir para arriba, con las ruedas sobre la tierra      

–Francisco, ¿está bueno que casi todos ya estén confirmando que tenés un fututo muy promisorio en el automovilismo?

–Por un lado sí, pero por otro no. Yo no me voy a agrandar, todavía soy chico y me falta experiencia, sumar en la categoría. Gané, pasó la primera semana de recibir felicitaciones y ahora tengo que pensar en Roque Pérez y dejar de lado la victoria, por más que sea la primera. Igual, está bueno que la gente te diga que tenés camino para pensar en algo más grande.

–Quizá no quede en claro si esas son tus ganas o las ganas de los demás.

–A veces se mezclan, sí. Tengo ganas de progresar y hay gente que ya me quiere llevar para arriba. Por ahora vamos a seguir en la Fórmula, que vamos bien. Hay gente que son sponsors que ya quieren una prueba en un Fórmula Metropolitana. Yo quiero transcurrir todo este año en la Fórmula Azul.

–Respecto a esa noción de “llegar arriba” en el automovilismo, tu papá lo hizo. ¿Te aconsejó, te puso los pies en la tierra no bien ganaste en La Bota?

–Lo que pasa es que ese día él estaba en Brasil, tenía carrera con el Stock Car brasileño y pudimos hablar poco. Salí de la técnica y mi primo me lo pasó en el teléfono. No es de mucho hablar, me dijo “felicitaciones, disfrutá”. Me felicitó, yo a él, porque había salido segundo, y eso fue todo. Una conversación de un minuto.


“UNA CATEGORÍA QUE VA CRECIENDO”   

 “Por lo que vi, se mantiene atractiva”, dice Laborda sobre la Fórmula A, categoría que lo recibió a principios de año. “Este año sumamos buen parque, somos unos 17 autos promedio, algunos van a llegar para la tercera y la cuarta. Es una categoría que va creciendo y espero que en pocos años supere los 20 autos”, agrega con optimismo.

–¿El vínculo inicial con la Comisión cómo se dio?

–Bien. Justo cuando se confirmó que iba a correr, estaban los carnavales en Azul y la categoría puso un puesto de chiripán, así que ayudé…

–¡Ya te hicieron trabajar, antes de la primera carrera!

–(Risas) Sí, los pilotos teníamos que trabajar. Estaba el presidente, el vicepresidente, estábamos todos, empezamos con el pie derecho.

–De los pilotos que ahora son tus rivales, ¿cuáles te sorprendieron?

–Miguel Panelo, Ale Magno, que anda muy bien; están los Alustiza, “Tatú” chico y “Tatú” grande, Daniel tiene muchos años de experiencia en la categoría; el “Ruso” Bossi, el “Chato” Huarte. La verdad que ellos tienen años en la categoría y son los que resultan más difíciles para pasar.

 

LOS ESPEJOS DE “FRAN”  

–Cuando mirás automovilismo, ¿en qué pilotos te fijás?

–A nivel mundial me gusta Hamilton por lo que es la Fórmula 1, por más que la Fórmula 1 no sea lo que era antes. Mirando videos de antes también me gustan Schumacher y Ayrton Senna. Y a nivel nacional me gusta Mauro Giallombardo y… creo que nadie más.

–Bueno, Senna es uno de los ejemplos más célebres de un piloto de élite que se inició en karting. 

–Lo que pasa es que los pilotos de nivel nacional y mundial empiezan a los 7, 8 años. Yo empecé a los 15 años..

–¿Vos crees que regalaste mucho tiempo?

–No sé si regalar, pero me hubiera servido de experiencia empezar desde chico. Pero…bueno, no estoy tan mal.


PREGUNTA, MIRA Y APRENDE  
 

Por Claudio Hospitaleche, especial para EL TIEMPO

Los antecedentes principales de Francisco Laborda, antes de llegar a la Fórmula A, eran ser descendiente de familia fierrera. Su abuelo, Lito Monti, un apasionado por el automovilismo deportivo y un constante compañero de Ricardo De Arzave en su paso por el TC; su padre, Marcos Laborda, que desde prácticamente la misma edad que tiene hoy Francisco ya trabajaba en el taller de Gustavo Brescia; y sus tíos siempre ligados a este deporte, el recordado Javier, piloto de la Fórmula Azul y Fórmula Renault, e Ignacio, hoy Presidente del AMCA.

Tuvo un buen paso por los karting, con algunos buenos resultados, pero fue poco tiempo, no pudo seguir, mientras tanto usaba su simulador para despuntar el “vicio”. Ese entrenamiento le brindó sobre todo aprender a concentrarse, algo sumamente difícil de lograr, pero que da una tranquilidad necesaria a la hora de correr. Se pudo ver en estas dos carreras que piensa mientras corre, piensa y estudia a sus rivales buscando el momento y lugar precisos para pasar. Casi lo consigue en su debut, una maniobra por afuera en la curva Landriscina del Autódromo del AMCO, intentado superar al actual campeón de la Fórmula, Miguel Panelo, que no salió por milímetros, se tocaron y quedaron ambos fuera de carrera peleando la punta.

Llegó a La Bota si conocerla, nunca había girado allí, un trazado complicado con ciertos secretos para poder andar fuerte, pero ya el sábado estaba entre los primeros y el domingo logró la pole. En la final giró rápido en persecución a Luis Bossi hasta que logró el sobrepaso en la curva uno, con una maniobra muy buena; Bossi cuidó la cuerda, Francisco la encaró por afuera y a la mitad de la misma tiró el auto hacia adentro y salió a la recta adelante. De allí en más se dedicó a “dibujar”, sacando cada vez más diferencia hacia su primer triunfo.

Tiene 17 años, un futuro enorme por delante, claro que en un deporte que no es fácil poder escalar por el tema económico, pero demostró que puede llegar rápidamente a ser protagonista de aquí en más.

Ha sido muy bien recibido por sus compañeros de categoría, sabe manejarse bien debajo del auto, pregunta, mira y aprende. Será sin dudas protagonista de importancia por la lucha del campeonato 2016 de la Fórmula A. Esperemos que muchos pibes más de su edad puedan correr en esta especialidad dónde a lo largo de su 25 años de historia ha dado grandes pilotos que demostraron en otras categorías lo que enseña la Fórmula A.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *