No pintar estrellas amarillas es ganar vidas

La Fundación Laura Cristina Ambrosio Battistel  nace por un accidente, con pérdidas de vidas humanas, ocurrido el 24 de mayo de 2006. Esta fundación tiene como objetivo defender y mejorar la calidad de vida de todas las personas.

Por ese motivo puso en marcha una campaña nacional de concientización vial y encontró en Azul como así también en General Alvear y muchas localidades del país un grupo de gente comprometida con esta temática.

Los azuleños comprometidos con la vida le dan forma a Estrellas Amarillas, que consiste en pintar una estrella amarilla en el lugar donde una persona perdió la vida por un accidente.

Este grupo fue declarado de interés municipal el 9 de octubre de 2012. Y el 9 de marzo de 2013 vino a esta ciudad Julio Cesar Ambrosio, el presidente de la fundación. A la semana siguiente se pintó la primera estrella.- Ya llevan más de 55 estrellas pintadas tanto en rutas como dentro de la ciudad.

En cada una de ellas se realiza una ceremonia corta y concisa. Se presentan, hablan algo breve y directo sobre la seguridad vial, por ejemplo el respeto a las leyes de tránsito y más que nada respetar al prójimo, porque la vida es una sola y hay que respetarla.

Parecería que prevalece una visión parcializada de la problemática, sobre la concientización vial, y no se atiende a ciertas cosas que son en su particularidad cuestiones importantes que merecen mucha atención, pero parecen anular la profundidad de lo que pasa en la vía pública.

Seguramente existen distintas explicaciones: de una mirada sociológica se pueden identificar ciertos comportamientos. No se puede creer que los chicos no entiendan, no le den valor a la vida.

Por eso es importante el análisis. Cuando existe un problema lo principal es conocer a fondo cuales son los componentes. Si se toma sólo una parte se parcializa y se corre el riesgo de quedarse en medidas de sanción o restrictivas que sirven en el momento, pero no se desarticula el ideario social, el entramado que se construye entre todos.

El principal referente es el Estado, pues tiene directa injerencia en todo lo que sea controlar, sancionar, educar, y brindar asistencia. Pero también es cierto que hay un proyecto nacional que es para los docentes, pero al no ser obligatorio no todos lo realizan. La Agencia de Seguridad Vial lo desarrolla.

Eso es el signo de que falta educación, poseer los datos necesarios que hagan despertar conciencia en la sociedad, incorporándolo en las escuelas y que esté más presente en los sistemas oficiales y en la familia.

Es necesario insistir con la toma de conciencia. La consecuencia de una educación que no contempla como obligatorio este aspecto, o los valores que se debieran inculcar en la propia casa siguen siendo fundamentales.

La conciencia se adquiere, es un estado al que se llega cuando se analiza una situación y se empieza a ver lo evidente, lo que antes estaba en segundo plano.

Las estrellas amarillas que uno ver pintadas sobre la cinta asfáltica, influyen en el conductor, lo hacen meditar y tomar conciencia sobre la responsabilidad que asume al transportar personas. Pintar menos estrellas amarillas es ganar vidas útiles para la sociedad. Y para ello es obligación de toda la sociedad concientizarse de que hay que respetar las normas de tránsito.

 

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