No porque no!!

Por Mariana Azcona

Lic. en Psicología egresada de la UBA. Especializada en Clínica Familiar Sistémica.
MP. 35387

Imaginemos que un superior en nuestro lugar de trabajo nos dice que a partir del lunes no podremos  llevar prendas de vestir color blanco. Frente a la sorpresa y al pedido de explicaciones de los empleados, el superior nos dice:

– “no, porque no, y punto.”

Cómo nos sentimos cuando algo se nos impone jerarquicamente desde arriba sin argumentos?.

Nos produce enojo y frustración.

Seguramente nos vamos a sentir menospreciados.

Y por ultimo, algunos y a veces, vamos a desobedecer.

Imaginemos ahora que nuestro superior nos prohíbe vestir ropa blanca y si desobedecemos nos suspende.

Vamos a estar igual de enojados pero vamos a obedecer solo por miedo a ser suspendidos. Pero seguiremos sin entender las razones de la regla.

Hay dos momentos en la crianza que son especialmente difíciles. Cuando los niños tienen de 2 a 4 años y cuando atraviesan la adolescencia.

Ambas etapas exigen presencia de los adultos con límites y contención, paciencia y mucho amor.

Un límite es una protección (no es un castigo o un grito), que los adultos marcamos desde nuestra experiencia, conocimiento, sentido común y responsabilidad. Por ejemplo: ponerse la campera porque afuera hace frío y te podes enfermar. No comer golosinas antes de la comida, porque te quitan el hambre y no alimentan.

Cuando nos sentimos protegidos y cuidados, podemos crecer tranquilos. Si los adultos se encargan de las cosas de adultos (salud, higiene, educación), los niños se pueden encargar de las cosas de niños: jugar, investigar, descansar, correr y aprender.

Siempre que decimos que no, tenemos nuestras razones, y sino, que sea un si.

Ojo! Explicar las razones de los limites no implica consultarle a los mas pequeños si están de acuerdo, claro que pueden opinar pero la decisión la tomamos los adultos.

Es mas fácil obedecer cuando entendemos los limites y es  mas fácil poner límites cuando sabemos para qué.

Saber para qué ponemos los limites nos ayuda a sentirnos mas seguros y transmitir esa seguridad ayuda a los niños a cumplirlos.

Siempre tratemos a los mas pequeños como nos gustaría que lo hagan con nosotros, pero recordemos que son niños, que nuestras explicaciones no les roben la ingenuidad!…

 

 

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