SOLEDAD MIRANDA

  “No pueden utilizar a los discapacitados para vender una rifa de una casa que es un desastre”

Lo expresó la vecina al mostrar a este diario el estado en que se encuentra la casa que alquiló a CAMECAL y que después se rifó. Mostró los pisos que se están hundiendo, el estado de las paredes y los caños que están tapados. A ella la intimaron para que desaloje la vivienda, que habita con tres hijos, uno de ellos discapacitados. Afirmó que no puede irse hasta que recupere su casa, que maneja el municipio, a partir de un convenio que firmaron tiempo atrás porque se había incendiado y no podía, en ese momento, arreglarla. Según contó ahora está usurpada y “el municipio no me da una respuesta”.

Contó que las paredes descartan arenilla y están en mal estado. JOSÉ BERGER Explicó que en la casa que habita en Salta 761 se están hundiendo los pisos, tal como ya ocurrió en el patio. JOSÉ BERGER
 “Estoy cansada de alquilar, teniendo mi casa propia y un trabajo, ya que cuando a mi se me prendió fuego la casa no tenía”, dijo Soledad Miranda a este diario. JOSÉ BERGER
<
>
“Estoy cansada de alquilar, teniendo mi casa propia y un trabajo, ya que cuando a mi se me prendió fuego la casa no tenía”, dijo Soledad Miranda a este diario. JOSÉ BERGER

La vecina María Soledad Miranda habló con este diario para dar a conocer la situación que está padeciendo por no poder contar con su vivienda, y paralelamente denunció públicamente que la rifa de CAMECAL “es una estafa”.

Esta mujer, junto a sus tres hijos, uno de ellos discapacitado, alquila la vivienda que recientemente rifó este entidad local. Una vez que la rifaron, en enero, le pidieron que se vaya, y ella no puede hacerlo porque no logra recuperar la vivienda de su propiedad.

Le iniciaron una demanda de desalojo, hay abogados de por medio, y mientras tanto describió que esta casa donde está vivienda desde enero de 2015, que fue rifada, “es un desastre”.

Miranda está viviendo en esta casa ubicada en Salta 761 porque la propia, sita en el barrio San Francisco, según lo informó, está usurpada.

Es su momento debió dejarla porque no se encontraba en condiciones porque se había prendido fuego.

Esto provocó que no pudiera arreglarla por cuestiones económicas y que debiera abandonarla porque no era adecuada especialmente para uno de sus tres hijos que es discapacitado.

“Está usurpada, la persona que vive dice que no está usurpada porque supuestamente hicimos un convenio con el municipio para que la tengan familias con dificultades en forma temporal”, contó la mujer que recibió a este medio en la casa en cuestión.

El convenio con el municipio   

Si bien es propietaria de una vivienda, Miranda dejó de vivir en el lugar porque no estaba en condiciones para que la habitara debido a las discapacidades que posee uno de sus hijos y que requieren de un ambiente especial para poder vivir.

En ese momento ella no tenía trabajo y por eso no podía arreglarla, y entonces se la dio al municipio a cambio de un subsidio para poder alquilar en otro sitio

“La casa no estaba habitable porque se había prendido fuego y no la pude arreglar a tiempo, así es que hice un convenio con el municipio a través del cual lo iban a utilizar para que vayan familias, pero la podía recuperar en cuanto yo quisiera”, aclaró.

Apuntó además que “por la discapacidad que tiene mi hijo, necesito de ciertos requisitos de higiene, limpieza, y debo también tener espacios adecuados porque utiliza muchos aparatos”.

Una vez que abandonó la casa del barrio San Francisco, consiguió por su cuenta una casa para alquilar en Colón 125 hasta que se le acabó el contrato.

“Quiero tener mi propia casa”   

“Estoy cansada de alquilar, teniendo mi casa propia y un trabajo, ya que cuando a mi se me prendió fuego la casa no tenía (trabajo), expresó. Hoy se desempeña como enfermera en el Hospital de Niños de Azul.

Cansada de pagar alquileres, el año pasado, en febrero, “denuncié que el municipio apañaba a gente para usurpar casas privadas. En ese momento fue la casa de Susana Villardebo, de Arenales 440, y mi casa”.

A raíz de eso y como no quería seguir alquilando, siguió el juicio para recuperar su vivienda del barrio San Francisco, de la cual dijo que hasta tiene la escritura.

“Esto lo aclaro para que sepan que quiero tener mi propia casa”, puntualizó.

Lo que se resolvió fue que “no había usurpación y que había un convenio y que lo termine de resolver con el municipio de palabra o que le inicie una acción civil. Si hubiera iniciado una acción civil, se tarda tres o cuatro años y sale un montón de dinero, y no lo quise hacer”.

Sin posibilidades de recuperar su casa 

Frente a esta situación, de acuerdo al relato que la mujer hizo al hablar con este diario, tuvo que volver a buscar una casa para alquilar debido a que la propia continúa hasta el día de hoy ocupada por una mujer que se desempeña en el Servicio Penitenciario, y según Miranda, en su momento “fue apañada por la por entonces funcionaria Olga Pomphile”.

También afirmó que “pese al cambio de gestión en el municipio nadie quiso hacer algo”.

Comentó al mismo tiempo que “por todo esto, desde el municipio le dejaron de pagar un subsidio en noviembre del año pasado. Por un recurso de amparo que presenté porque no tenía trabajo y no tenía vivienda, me tuvieron que dar un subsidio de alquiler, que ahora me sacaron”.

Expresó al respecto que “yo ahora tengo un sueldo, que tampoco me alcanza, porque tengo que pagar un alquiler y tengo que mantener tres chicos, teniendo mi propia casa, no es justo”.

Según lo aseguró, “el municipio no resolvió nada hasta el momento y no tengo posibilidades de recuperar mi casa”.

Demandada   

De esta manera es que termina alquilando, hace más de un año, la casa de la calle Salta,  que es la que CAMECAL rifó y donde ella continúa viviendo.

Por ese motivo en el mes de noviembre de 2015 sufrió una intimación por desalojo y Miranda insistió en que no se va porque no logra recuperar su vivienda.

La casa se rifó, tiene un propietario y, de acuerdo lo aclaró la mujer, “jamás vino ni apareció”.

Asimismo dijo que “fui a un abogado y me asesoró respecto a que en el mismo contrato hay una cláusula que dice hasta diciembre de 2016, aunque en otra se expone que la tengo que entregar”.

Aclaró además que por esta casa sigue pagando un alquiler en una caja de ahorro, y en el medio hubo una denuncia hacia Miranda por falsificación de recibos porque “ellos dicen que no pago los alquileres en la demanda”.

“Acá hay una estafa”   

Paralelamente a sus problemas de vivienda, Miranda denunció públicamente a los organizadores de la rifa por el estado en que se encuentra la casa, donde se están hundiendo los pisos, están las cañerías tapadas y cae arenilla de las paredes que son huecas.

“Si ellos ayudan a chicos discapacitados con todo esto, como se toman el tupé de desalojar e intimar a una persona que tiene un pibe discapacitado que quiere recuperar su casa y se quiere ir”, expresó.

Especificó también que “intervino un asesor de menores y estableció que no teníamos vivienda, había que permanecer acá, y sigo pagando un alquiler”.

En torno a esto, se preguntó por qué motivo le sigue pagando el alquiler en una cuenta a una persona que es la mujer de quien vende las rifas de CAMECAL y que es la anterior dueña, si casa ya tiene un nuevo propietario, que es quien se ganó la rifa.

“Acá hay una estafa, un fraude, es raro que si hay un ganador que no haya venido a verla. Nunca vino nadie. No pueden utilizar a los pibes discapacitados para vender una rifa de una casa que es un desastre”, manifestó para finalizar María Soledad Miranda en la nota que brindó a este diario para dar a conocer la situación por la cual está atravesando.

 

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *