GRAN CRISIS ECONÓMICA

“No sé si llegamos a fin de año”

Son 54 los abuelos que viven en el Hogar y las condiciones son impecables. Hay un compromiso por parte de toda la comunidad del hogar de que el bienestar de los abuelos es prioridad. Integrantes de la comisión administradora del Hogar de Ancianos “Ernestina Darhanpe de Malere” contaron la angustiante situación económica por la que están atravesando.
<
>
Son 54 los abuelos que viven en el Hogar y las condiciones son impecables. Hay un compromiso por parte de toda la comunidad del hogar de que el bienestar de los abuelos es prioridad.

El Hogar de Ancianos “Ernestina Darhanpe de Malere” no está pasando por momentos felices. Se encuentra sumido en una encrucijada debido al gran déficit económico con una deuda que 3 millones de pesos. No reciben ayuda de ningún estamento estatal y los ingresos no alcanzan para solventar los costos del mantenimiento del hogar. Una situación más que preocupante para los 54 abuelos que allí viven. –

Desde hace algunos años la situación del Hogar de Ancianos “Ernestina Darhanpe de Malere” es asfixiante. Un déficit económico que le quita el sueño a la Comisión Administradora pone en peligro la continuación de este espacio que le brinda hogar, comida y contención a 54 abuelos.

La ayuda que se recibe no es suficiente. Si bien no es agradable hablar de números cuando se trata del bienestar de nuestros abuelos, es pertinente hacerlo para poner en relieve la acuciante realidad de este lugar.

Los abuelos que allí viven pagan una cuota que va desde los 4000 a 7000 pesos. Con esa cuota, tienen garantizada asistencia médica, todas las comidas y una cama calentita que los espera todas las noches. Según pudo ver este diario, las instalaciones se encuentran en impecables condiciones, la higiene es excepcional, los abuelos tienen televisión y un espacio para disfrutar y socializar.

Con estos ingresos no llegan a los 300.000 pesos y el gasto fijo de la institución es de casi 450.000. Este desfase entre el ingreso y el egreso monetario pone en peligro el pago de los sueldos de las 24 personas que allí trabajan y el funcionar mismo del Hogar.

Crisis aguda

Por este motivo el viernes, integrantes de la comisión administradora del Hogar brindaron una conferencia de prensa con el objetivo de dar cuenta de esta situación y pedir, de manera pública, la ayuda de las autoridades municipales, provinciales y nacionales.

En este marco, la presidenta de la comisión, Thelma Gari, fue la encargada de romper el hielo y fue concreta al momento de hacer el pedido de ayuda: “estamos muy preocupados y este mes no sabemos si podemos pagar los sueldos de los empleados. Siempre anhelamos que alguna entidad pública absorba a nuestros empleados porque no podemos costear los gastos”.

El sueldo, la obra social, las cargas y todo lo que implica tener empleados con derechos adquiridos, angustia a los que llevan adelante el Hogar. “Hace muchos años que no podemos cubrir todos estos gastos, vamos arrastrando una deuda enorme con el Estado y creemos que jamás vamos a poder estar al día”, indicó Gari.

Fue contundente cuando expresó que “no tenemos plata, no sabemos qué inventar para que ingrese más dinero”. La ayuda de la comunidad siempre es recibida, y es mucha; no obstante, es insuficiente. Necesitan una ayuda estable y a largo plazo. En sus palabras dejaron bien en claro que es necesaria la absorción de los empleados, o al menos una parte de ellos, por parte de algún estamento del Estado.

Los sueldos aumentan “y a nosotros nos ‘mata’; a nivel económico es el mayor castigo que tenemos”. La cantidad de empleados es necesaria debido a que son muchos los adultos mayores que pasan sus días en el Hogar. En el primer semestre de este año, el hogar tiene una deuda efectiva de los 3 millones de pesos. Con los ingresos que se tienen sólo se llega a pagar “los sueldos de bolsillo de los empleados y garantizar el funcionamiento del hogar. No podemos pagar los impuestos, y eso nos corresponde como parte empleadora”, agregó el tesorero de la comisión Mario Grassa.

La deuda y la Municipalidad

Esta situación no es nueva. Desde hace ya varios años que se encuentra en crisis, pero estos últimos tiempos ha ido aumentando. Obviamente las autoridades del Hogar han realizado trámites de todo tipo para poder palear esta situación. En todos estos años con muchas autoridades se han reunido, pero en la actualidad lo han hecho con el intendente Municipal Hernán Bertellys.

Justamente el viernes próximo pasado han tenido una audiencia con el jefe comunal que “no desconocía la situación, pero hemos puesto blanco sobre negro”, pero están “haciendo gestiones a otro nivel quiera solucionar esta situación del Hogar”¸ indicó Gari.

La institución no recibe ningún tipo de subsidio o beca por parte del Estado. Es más, posee una serie de inmuebles que les alquila a la Municipalidad y no cobra desde hace ya más de un año. Si esta tendencia continúa “no sé si llegamos a fin de año”, sentenció la presidenta de la comisión.

La municipalidad debe los alquileres de los edificios de la Guardería Gay y de la Escuela Laboral N° 1 que asciendo al valor de los 250.000 pesos “que nos vendría muy bien para paliar esta situación en lo inmediato”.

El prosecretario de la comisión, Norberto Carusso, explicó que “así no podemos continuar. La deuda nos acucia cada día más”. Los distintos organismos impositivos, sindicatos y el mantenimiento mismo del hogar hacen imposible generar una estabilidad económica.

En la audiencia con el intendente “hemos tenido una luz de esperanza. Se encuentra deseoso de colaborar con nosotros y pagar lo que nos deben. Esperamos que esto se dé; por lo menos vimos buena voluntad de su parte”.

Gran compromiso

Los empleados tienen una gran predisposición y están al tanto de esta angustiante situación y han aceptado cobrar el sueldo en tres veces a medida que el hogar junta el dinero. “Si bien los empleados son el mayor compromiso económico, también el mantenimiento del hogar es algo que nos preocupa principalmente”, indicó Grassa.

Manifestar esta situación a la comunidad tiene una motivación fundamental: que Azul conozca esta situación pero hacer saber también a la “comunidad política que vienen al hogar, les parece todo lindo, nos dan una palmada y ahí queda”, dijo el tesorero.

En este sentido, necesitan un compromiso efectivo por parte de ellos y “buscamos resultados concretos. Hace muchos años que estamos trabajando y vamos a defender la continuidad del Hogar a ultranza, pero se aproxima una situación que nos supera”.

Para Azul, el Hogar no deja de ser una “gran fuente de trabajo porque viven 24 familias y todos los proveedores que son muchos desde los de alimentos hasta las farmacias”, agregó Susana Burgos.

Grassa puso luz respecto de que “no queremos cerrar el hogar, sería un gran dolor para nosotros. Esta es una institución que nació con gente que le puso el hombro y siempre hay gente dispuesta a colaborar. La queremos defender porque es azuleña y no recibe ningún tipo de ayuda del Estado”.

Soluciones a corto plazo

Por último Burgos destacó que desde hace algún tiempo están realizando una feria de ropa, bonos contribución y cenas a beneficio “que nos dan un resultado para poder solventar algunos gastos mínimos y los azuleños ayudan verdaderamente”.

En este marco, están organizando una cena para el 11 de junio “con el fin de juntar algo de dinero. Pero esto no basta, ponemos toda la voluntad pero no es suficiente”.

Todas estas actividades que realizan a corto plazo sirven, pero se necesita algo constante, que busque solucionar los problemas económicos para que las personas que viven en el Hogar estén bien y tengan garantizado un techo digno.

Si bien el Hogar es privado, el Estado es el responsable de garantizar el bienestar de la comunidad, y sobre todo de aquellas personas que tienen una vulnerabilidad específica.

La comisión administradora ve como solución la absorción, de algún estamento estatal, de parte de los empleados para garantizar la continuidad de la institución. Si esto no se concreta, no se sabe el futuro del hogar.

LAS FAMILIAS NO AYUDAN

No todos los abuelos pagan el mismo monto. Es de acuerdo con el monto de la jubilación que percibe de cada uno. Algunos de los abuelos están atravesando una situación de indigencia y también viven en el hogar. No obstante esto hay atrasos en los pagos de la cuota “no por parte de los abuelos que ellos tienen la voluntad de pagar, sino por parte de la familia” y hasta en situaciones más extremas han tenido que recurrir a abogados para poder cobrar la mensualidad.

Obviamente, según Gari, “nunca le hacemos saber a los abuelos de su verdadera situación; pero hemos tenido que tirar de la oreja a más de un familiar porque no podemos mantener al abuelo”.

En este sentido, Silvia Bivani, secretaria de la institución, reconoció la ayuda de la comunidad pero por parte de las familias implicadas destacó que“la mayoría no viene”. “Lamentablemente no vienen, es una realidad lamentable”. Más allá de no asistir a ver a su familiar, advirtió también que “se quedan con la jubilación. Usufructúan el dinero de sus padres o abuelos, eso es muy triste”.

“Es un desgaste que en este último tiempo cada vez es mayor. Tener que recurrir a abogados para poder cobrar el dinero, nos genera mucha angustia y es terrible”, indicó que Mirta Delgado.

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *