“No te devuelven el cuerpo de tu hijo, te entregan un papel donde dice NN”

ESTEFANIA LAPASTA 

Lo aseguró una madre que perdió a su bebé de 6 meses hace dos años. En diálogo con EL TIEMPO habló del dolor que le tocó vivir, al cual decidió transformarlo en acciones concretas. Formó en Azul un grupo de apoyo para luchar por derechos a los que considera vulnerados y que provocan que el sufrimiento sea aún más profundo.

“Cada familia que perdió a su hijo durante el embarazo o al nacer puede realizar un banderín y un encendido de velas para homenajearlo y para recordar a todos nuestros hijos”, contó ayer Estefanía Lapasta  al informar sobre la reunión de este domingo en la Plaza de la Madre.

Al conocer la noticia del embarazo, o incluso antes, los padres -con amor e ilusión- eligen el nombre que llevará su hijo o hija.

Toda vida familiar cambia con la llegada de un bebé deseado, pero cuando muere dentro del vientre materno, ese sueño se rompe, todo se derrumba, y como si fuera poco, es registrado como “NN”.

Esto fue lo que le pasó a Estefanía Lapasta, quien ayer contó en primera persona la situación que le tocó vivir, a la que luego h transformó en acciones para mejorar la calidad de vida en personas que han perdido sus hijos antes de nacer, formando parte de una fundación internacional que ahora también está presente en Azul y de la cual ella es en la actualidad la referente.

Ella es una de las tantas personas que en Azul han pasado por esta dolorosa experiencia y que se reunieron en este grupo de contención que los ayuda a mitigar el dolor.

Como parte de las actividades que despliegan -tales como charlas de contención y grupos de apoyo-, el próximo domingo 14 de octubre se sumarán en esta ciudad al encendido mundial de luces 2018.

La cita es a las 18 horas en la Plaza de la Madre donde también harán una exposición de banderines en honor a sus hijos en el mes internacional de conmemoración y concientización de los bebés fallecidos.

“Cada familia que perdió a su hijo durante el embarazo o al nacer puede realizar un banderín y un encendido de velas para homenajearlos y recordar a todos nuestros hijos”, contó ayer a EL TIEMPO Estefanía, quien también explicó que la idea central es “el apoyo para poder vivir con nuestro dolor”.

En primera persona

Estefanía empezó a formar parte de este grupo “del mismo modo que lo hacen todas las madres, porque no tenemos la contención que necesitamos ante la pérdida del bebé durante el embarazo”.

Comenzó a trabajar online con la fundación “Era en abril” (ver recuadro) que cuenta con una psicóloga especialista en duelo perinatal, Jessica Rui Díaz, quien, a su vez, es la presidenta.

“Nos encontramos con esta pérdida y tenés la contención psicológica desde el hospital o el sanitario, o donde te pase, en los primeros días y después los días pasan, llegas a tu casa y uno se encuentra sin su hijo, y no tenés la ayuda de nadie que entienda este dolor”, expresó.

Como ejemplo de lo que les toca vivir, recordó que “en mi caso, de la terapia del Pintos volví al Hospital de Niños porque me tuvieron que trasladar para operarme, y me pusieron en una habitación junto a una mamá que estaba amamantando a su hijo que recién había nacido. Quizás es mínimo el detalle, pero tendría que haber una sala aparte”.

Agregó al mismo tiempo que “del mismo modo como nos explican que nuestro hijo va a nacer y todo el proceso, también deberían explicarnos qué pasa si ti hijo nace sin vida”.

“Desechados”

Estefanía perdió a su hijo, era varón y se llamaba Bastian, hace 2 años, el 12 de enero de 2016.

“Es muy duro, y no solo para mí. Es un duelo para toda la familia porque junto con mi hija y mi marido lo esperábamos con ansias, teníamos todo preparado, y fui a un control y me encontré que todo cambió. Me internaron y las noticias no eran buenas y llegó un momento en el que te dicen: tu hijo no va a vivir. Estaba de 6 meses”, recordó.

Y la cosa no termina ahí porque “después de eso no te entregan el cuerpo porque va a desechos patológicos porque le mandan a hacer autopsia”.

A partir de las leyes vigentes, según la edad de gestación, los restos del hijo sin nacer terminan desechados como residuos patológicos.

“NN”

Tampoco pueden anotarlo en el Registro Civil ni darle sepultura sin que sea como NN.

Por eso una de las luchas de este grupo de padres es que “nos entreguen el cuerpo”. “Queremos una ley a partir de la cual nos entreguen los cuerpos de nuestros hijos para que nosotros podamos hacer nuestro duelo como corresponde. Si perdí a mi dentro del vientre o a los 4 años, es el mismo dolor”, expuso.

“Necesitamos un lugar para ir a llorar a nuestros hijos. En mi caso decidí poner una placa en el Cristo para poder ir a llorarlo y sentirme más cerca de él”, destacó.

Transformar el dolor

Los padres que han perdido a sus hijos sienten que así se les dicen que no deben sentir dolor porque su hijo no nació, y consideran que no permitir la inscripción con su nombre y apellido es una negación que no reconoce su dolor ni los derechos constitucionales de las personas por nacer.

“No te devuelven el cuerpo de tu hijo, te entregan un papel vacío donde dice NN. Sé de muchos casos en los que ni siquiera te entregan un papel donde conste que estabas embarazada y perdiste a tu hijo, como si nada hubiera pasado”, informó acerca de lo cruel que es todo esto.

En apoyo a la lucha que es que llevan adelante tienen su pañuelo “para hacer visible nuestro reclamo” y organizar esta reunión para el domingo.

La convocatoria es en la Plaza de la Madre a las 18 horas y si alguien desea contactarse, puede hacerlo al 2281-318516 o la mail: estefalapasta@gmail.

En la oportunidad habrá palabras alusivas, se explicará acerca de la fundación, cada familia puede llevar el banderín con el nombre de su hijo y al finalizar harán un encendido de velas.

EL DATO

Ante la consulta por su opinión respecto de la ley de interrupción legal del embarazo, respondió que como grupo no tienen una posición adoptada ya que en el grupo hay personas que están a favor y otras en contra.

“No tenemos la contención que necesitamos ante la pérdida del bebé durante el embarazo”, afirmó esta mamá.

PEDIDO POR LA IDENTIDAD DEL BEBÉ EN EL VIENTRE

Según la legislación argentina la persona por nacer existe y tiene derechos esenciales desde su concepción, contando con la protección legal establecida por la Convención de los Derechos del Niño con rango constitucional desde 1994.

Sin embargo, aún queda pendiente el reconocimiento de la identidad del bebé en el vientre.

Actualmente, ante una muerte gestacional, los padres reciben un certificado de defunción “NN”.

Entonces, uno de los objetivos de esta fundación es promover una ley para humanizar el sistema jurídico y que considere el dolor de las familias que sufren la muerte de un bebé durante la gestación, validando a los padres e  hijos, reconociendo su identidad.

Para lograr ese objetivo lo que proponen, entre otras cuestiones, es la creación de un registro especial de bebés fallecidos en el vientre en la órbita del Registro Civil.

La petición se encuentra para quienes deseen apoyarla en Change.org.

LA FUNDACIÓN “ERA EN ABRIL”

Este mismo dolor fue el que motivó que un grupo de personas se uniera para contenerse y organizar acciones conjuntas y se forme la Fundación “Era en abril” que posee alcance internacional, nacional y también tiene su ramificación en Azul.

La presidenta es Jessica Rui Diaz, quien actualmente vive en Buenos Aires.

La misión de “Era en abril” (www.eraenabril.org) es ayudar a los padres a transformar positivamente la pena luego de la muerte de sus bebés, ayudar a elaborar el duelo de la manera más sana posible, brindar información, ofrecer un espacio de expresión para que los padres puedan compartir y comunicar sus experiencias como también compartir sus sentimientos con otros padres que han pasado por lo mismo.

A su vez, tiene como fin trabajar en forma interdisciplinaria con el fin de mejorar la atención que reciben los padres inmediatamente después de conocer su pérdida a nivel sanitario, humano y legal.

Lograr que todos, madres, padres, abuelos, hermanos y familia en general, sepan que no están solos y que se sientan acompañados en el nuevo camino que la vida nos da.

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *