DRAMÁTICA SITUACIÓN

“Nos estamos cuestionando si seguimos adelante o no”

Cristina Tomac y María del Carmen Vazzano brindaron detalles de la situación actual del Centro “San José”. Son 29 los niños que concurren de lunes a viernes a la guardería en donde reciben el desayuno y almuerzo.
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Cristina Tomac y María del Carmen Vazzano brindaron detalles de la situación actual del Centro “San José”.

La Unidad de Desarrollo Infantil “San José” se encuentra en una delicada situación. La institución de lunes a viernes alberga durante toda la mañana a 29 niños entre diez meses a cinco años a los que le da de comer y planea actividades. El Estado provincial envía un dinero correspondiente por su matrícula pero ellos no lo ven, en el presente año no recibieron ninguna de las cuotas y el funcionamiento es posible gracias a la ayuda de la comunidad.

En Azul funciona desde hace muchos la Unidad de Desarrollo Infantil “San José”. A lo largo de los años esta institución azuleña ha ido creciendo y acompañando a distintas familias del Barrio Villa Fidelidad que tienen distintos tipos de necesidad.

Por eso, lo más necesario era un espacio en donde niños de 10 meses a 5 años pudiesen estar en un lugar calentito, acogedor y seguro mientras sus padres trabajan. Actualmente son 29 niños que van todos los días en el horario de 8 a 12 horas en el cual toman el desayuno cuando llegan y el almuerzo cuando se van.

En el lapso de estas dos actividades centrales maestras iniciales acompañan a los niños con actividades recreativas. Es un espacio de contención a niños y familias que necesitan de la ayuda de los otros para poder salir adelante.

Todo esto es posible llevarlo adelante gracias al trabajo incansable de un grupo de personas que voluntariamente todos los días aporta tiempo y dedicación. Este medio dialogó con María del Carmen Vazzano y Cristina Tomac quienes brindaron detalles del funcionamiento y de la situación actual del Centro.

En un primer momento Tomac destacó que en la ciudad “se lo conoce Guardería San José porque estamos trabajando con los chicos del barrio y que sus mamás trabajan entonces no tienen donde dejarlos”.

Este espacio se mantiene con distintos aportes “primero con el aporte de un grupo de amigos que nos da dinero y además desde la municipalidad de Azul, a través del Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia, nos llegan becas por cada niño”.

Este dinero que no es mucho es utilizado de manera inteligente para que pueda alcanzar para darles la comida a los niños pero también para mantener el edificio “pero la mayoría de los meses no nos alcanza”. Pero no puede dejar de decir “que hay mucha gente que nos ayuda y no sólo económicamente, sino que muchos van a dar su tiempo, trabajo y la energía para que todo pueda realizarse bien”.

 Estado de preocupación

 No obstante hay un alto grado de preocupación porque desde hace más dos años que no es regular el cumplimiento de la comuna en la entrega de becas que gira todos los meses el estado provincial. “Estamos muy preocupados y ocupados para poder recuperar lo que no ha llegado”, dice Tomac.

A esto Vazzano agrega que la guardería se encuentra enmarcada en un programa provincial llamado Unidades de Desarrollo Infantil “que hace muchos años nos envía, como a otras instituciones de Azul, mensualmente una suma de dinero determinada que tiene que ver con la cantidad de chicos que vienen”.

La distribución que se hace desde la comuna es totalmente irregular “y nosotros sabemos que el dinero desde la Provincia llega. Por eso en estos momentos estamos intentando dialogar con distintos funcionarios municipales y esperando que Alejandro Vieyra nos reciba para charlar con él”.

Con la espera de respuestas crece la impaciencia y los nervios. Durante el 2016 “recibimos una sola beca”, si no fuese por “un grupo solidario y maravilloso de personas que nos ayudan estaríamos a puertas cerradas”, explican. Por los niños principalmente, su familia y todos los azuleños que aportan desde su trabajo hasta dinero es “por quienes decidimos continuar”.

Hay momentos “en los que nos sentimos desolados, si no fuera por estos amigos no podríamos continuar”. Si bien afirman que el balance de gestión que esta comisión ha realizado a la fecha “nos da un resultado por demás satisfactorio, no es tal en cuanto al cumplimiento, por parte de la Comuna local de la entrega de la Unidad de Desarrollo Infantil que gira mes a mes la Provincia”

Sin embargo, “a la fecha las puertas de nuestra querida Institución están abiertas, y podemos atender a los 29 niños que este año asisten, es gracias a los amigos de la Institución y a la valiosa colaboración que brinda la comunidad Azuleña”.

El dinero ¿está o no está?

Los costos que se tienen para poder llevar adelante esta guardería son muy altos “porque hay que pagar los servicios, la comida, mantener el edificio y muchas otras cosas más. Necesitamos realmente ese dinero, sabemos que no es mucho pero para nosotros implica una suma más que necesaria”, dijo Tomac.

A esto Vazzano explica que esta situación no es nueva “porque implica un esfuerzo muy grande para nosotros y sin la presencia del Estado es más complicado aún”. Tuvieron que recurrir a los amigos solidarios “porque desde la municipalidad nos dicen que no hay dinero. Desde La Plata, el gobierno provincial, nos dicen lo contrario”.

Nada bueno sale de esta contradicción entre los diferentes niveles del Estado. En el medio los niños pueden seguir yendo a la guardería debido a un gran esfuerzo que realiza esta comisión y la comunidad.

“Lo que queremos es consensuar. Nosotros no tenemos ningún tipo de interés político, sólo necesitamos que el Estado esté presente y poder tener el importe que nos corresponde. Saber qué pasó con el dinero”, explicaron.

La organización que “tenemos es muy grande. Llevamos todo al día, rendimos cuenta de todo y eso nos ayuda mucho. El año pasado la Fundación Creamos en Azul nos dio una mano increíble”, pero hay una responsabilidad que va más allá y tiene que ser el Estado el que marque presencia.

“Sentimos que estamos molestando, mendigando frente a la comunidad en pos de nuestros peques”, manifestaron con preocupación. Pero al mismo tiempo dijeron que “si no fuera por la comunidad no estaríamos. Somos una institución de puertas abiertas para que vengan ver lo que hacemos y lo que necesitamos”.

Todos los que se quieran acercar a Laprida N° 743 casi 9 de Julio y para todos aquellos que tengan ganas de sumarse al proyecto.

DESARROLLO SOCIAL, EL PUNTO DÉBIL

El lunes pasado fue la apertura de Sesiones Ordinarias del Concejo Deliberante en donde el intendente municipal, Hernán Bertellys, brindó su discurso. En el mismo dio a conocer que hay un 30 por ciento de los argentinos que están en situación de pobreza o con serias dificultades y que, obviamente, Azul no está exento de esta problemática.

Por eso desde su gestión este año “vamos a redoblar los esfuerzos” e incrementará un 20 por ciento del presupuesto que tenía en el 2016 el área de Desarrollo Social. La guardería San José depende de esta área en que se le distribuyan las becas que llegan desde la Provincia y que en los dos últimos años de las 24 cuotas que tendría que haber recibido, sólo fueron cuatro.

Si bien la obra pública ha sido uno de los factores en los cuales el intendente se ha apoyado para su gestión y lo dejó bien en claro en ese mismo discurso, los niños de la guardería necesitan una mejor calidad de vida y la presencia del Estado en ese lugar llega a cuentagotas y de manera irregular.

Durante el 2016 sólo “recibimos lo correspondiente a agosto, pero recién lo pudimos cobrar en febrero de 2017 y la becas quedaron paradas en marzo de 2015”. Es decir que dos gestiones municipales mantienen la misma práctica de no dar en tiempo y forma, ni la totalidad. Si las becas llegan a las arcas municipales ¿Por qué no se las dan a quienes vienen destinadas?

 

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