ENFOQUE
Por Walter Martello*
Las inundaciones ocurridas el 2 abril en La Plata, y los anegamientos que se registraron en Azul en mayo y agosto del año pasado, tienen varios puntos en común. Principalmente, la negligencia y la impericia del poder político bonaerense, que no ha sabido -o no ha querido- poner en marcha las obras hidráulicas necesarias para hacer frente a este tipo de catástrofes climáticas.
Recordemos. Días después de la primera inundación del año pasado en Azul, el gobierno provincial intentó rechazar responsabilidades con inexplicables excusas, argumentando que una Comisión Bicameral de la Legislatura, cuya función es controlar el Fondo Fiduciario para el Desarrollo del Plan de Infraestructura Provincial, no había convalidado "La Isidora". Se trata de una represa que hubiese permitido prevenir esa y nuevas catástrofes en esta localidad bonaerense.
En agosto del año pasado, luego de la segunda inundación de Azul, Scioli había "instruido" al ministro de Infraestructura Alejandro Arlía para que "acelerara contactos" con los Legisladores que debían aprobar el plan de obras. En aquel entonces, la Comisión Bicameral debía otorgar el aval para que los trabajos a realizar sean financiados mediante el PRO.FI.DE. Según la visión del Ejecutivo, tras la renovación legislativa de 2011, este espacio no había sido conformado. Y ese hecho impedía que se comience con la construcción.
Finalmente, en el mes agosto, dicha Comisión dictaminó favorablemente en relación a la represa, con lo cual el gobierno de Scioli ya no tuvo escollos para poder avanzar con los trabajos hidráulicos previstos. Sin embargo, un año después, la obra ni siquiera fue licitada. Estamos hablando de una represa con un presupuesto asignado de $140 millones y que, con los tiempos que se están manejando, no verá la luz antes de 2014.
"La Isidora" destapó la olla acerca de lo que significa la falta de inversión pública en la Provincia. La obra a realizar consiste en un terraplén de 4 kilómetros, que puede salvar a Azul de una nueva catástrofe, pero no puede empezar a levantarse porque el Ejecutivo provincial no habilitó el proceso administrativo. Esto frena el llamado a licitación, mientras que el plazo de ejecución previsto es de al menos 18 meses. Por todo ello, a los habitantes de Azul, para no inundarse nuevamente, sólo les queda esperar que no se registren lluvias de magnitud antes de mediados del año que viene.
Un proyecto de resolución aprobado por unanimidad en el Concejo Deliberante de Azul, en mayo de 2012, aseguró entre sus fundamentos que "La Isidora" era un "proyecto aprobado por la Dirección Provincial de Hidráulica y actualmente en comisión para la elaboración de Pliego Licitatorio y obras complementarias".
A un año, además, no sólo no se licitó dicha obra sino que en el Ministerio de Infraestructura, Presupuesto 2013, sólo se previó por parte la Construcción del Puente Miranda sobre Arroyo Azul por un monto de $1.748.055, de los cuales $330.000, se gastarían en el 2014.
Doce inundaciones se registraron en Azul desde 1980. Las más recientes fueron producto de lluvias acaecidas durante la semana del 12 al 20 del mes de mayo, como así también entre los días 17 y 19 de agosto.
Con los tiempos que maneja el gobierno sciolista, quizás recién el 4 de junio de este año empiece el proceso licitatorio de la "La Isidora". Esperamos que no sea demasiado tarde y que ahora sí se cumplan con los plazos previstos. De lo contrario, nuevamente estaríamos ante una situación de negligencia y de alarmante falta de gestión, convertidas en un auténtico fenómeno endémico.
*Presidente del Bloque de Diputados de la Coalición Cívica-ARI Provincia de Buenos Aires