CICLISMO- SANTIAGO DEL ESTERO

Una imagen familiar. Franco, Martín y Ezequiel Azimonti. La experiencia de ambos chicos en Santiago del Estero fue por demás satisfactoria.
El mayor de los hermanos azuleños que participaron en Santiago del Estero de este certamen de ruta, dejó la competencia cuando, a dos vueltas del final, una muy fuerte tormenta complicó las condiciones de competencia, lo que provocó que Ezequiel sufriera una dura caída. Quien brindó los detalles al respecto fue su padre, Martín Azimonti.
Terminó el periplo ciclístico de los hermanos Azimonti en Santiago del Estero, precisamente en el Campeonato Argentino de Ruta de Menores y Juveniles de ciclismo.
Mientras que Franco obtuvo el sábado el subcampeonato nacional en categoría Menores, ayer el protagonista fue su hermano Ezequiel, sobre una distancia de 100 km. en categoría Juveniles.
Lamentablemente, el clima jugó una muy mala pasada y Ezequiel terminó abandonando en la vuelta final, en plena tormenta de viento y lluvia.
Una vez más, quien brindó precisiones a este medio fue Martín Azimonti, el papá de los hermanos ciclistas. Al hablar con EL TIEMPO, golpeado por la suerte de su hijo mayor, contó que "Ezequiel iba re bien, entre los diez primeros, pero faltando dos vueltas se levantó una tormenta tremenda, con viento y lluvia, mucha tierra que hacía que no se vea nada. Una locura".
Ante este imponderable, la competencia siguió su desarrollo y Ezequiel tuvo un accidente: "A falta de dos vueltas, un grupo de chicos se chocó una rotonda y en ese grupo iba a Ezequiel. En ese momento estaba aproximadamente en el décimo puesto, estaba para definir".
Según la consideración de Martín, su hijo estaba a punto de ingresar en un tramo de la carrera -el definitivo- en el cual Ezequiel suele sacar mucho provecho merced a sus características deportivas. "Ezequiel es definidor y estaba esperando la vuelta final para arremeter. Yo creo que podría haber llegado quinto. Pero se dio una carrera muy anormal. De los cien chicos que largaron, se armaron distintos grupos de diez o veinte, y así corrieron", explicó.
No obstante lo significativo del posible logro deportivo, la carrera adquirió otro sentido cuando comenzó a poner en peligro la integridad de los competidores: "Se volvió una carrera peligrosa para los chicos que corrían, se caían los carteles, las valles, volaban botellas, y no se veía más de veinte metros de distancia. Una vez que Ezequiel se cayó, que yo no me había dado cuenta, pasó y lo vi todo negro por la tierra y también lastimado. Giró un poco más y lo saqué".
Ya en viaje de regreso a esta ciudad, Martín Azimonti resaltó, por último, el apoyo que desde la Comuna local se le brindó a sus hijos para asistir a esta competencia en suelo santiagueño. "Quiero agradecerle al Intendente, porque me puso el vehículo y de eso no estamos pagando nada. También al señor Saldaño (Federico), el director de Deportes Municipal. Y a otro que quiero agradecer es al chofer municipal (Marcelo Sottile), que se bancó un viaje muy grande. Y, por supuesto, a la gente que siempre nos ayuda", mencionó.