4 de junio de 2013
Hay que hacer silencio interior... momentos de oración, hay que darse tiempo para pensar en El y en sus enseñanzas. El encuentro es de persona a persona, expresó monseñor Miguel Esteban Hesayne, Obispo Emérito de Viedma.
Qué hacer para encontrarse con Jesús Resucitado en esta vida terrenal. Tema que es de vida o muerte para todo hombre o mujer que vienen a este mundo. Es el tema que define el ser y misión del cristiano. Es el objetivo central del ser de la Iglesia: su misión es anunciar a Jesucristo Resucitado a la humanidad entera.
Como Jesús es el mismo ayer, hoy y siempre, según la expresión de la carta a los Hebreos, se lo va encontrando en un proceso de diálogo para un conocimiento mutuo como dos personas que quieren, de verdad, encontrarse a nivel personal. De lo contrario, es un estar, físicamente, uno junto al otro. Como acontece en los medios de transportes colmados de personas pero ausentes unas con otras. Porque sin una intercomunicación dialogal no hay encuentro personal.
Si no hay al menos un breve diálogo nadie dice que hubo un encuentro comunicativo. Y para que haya verdadero diálogo es preciso que haya momentos de silencio para escucharse y escuchar. De lo contrario, tan sólo es posible un simple monólogo.
Para encontrarse con Jesús Resucitado en esta vida terrenal se requiere que haya un encuentro comunicativo dialogal entre Jesús y los que vivimos en este mundo.
Lucas manifiesta que Jesús Resucitado aprovechó los 40 días en los que se les aparecía en forma visible para terminar de reafirmarlos en su Fe y enseñarles que es lo que debían hacer para anunciarlo.
Comenzaron a reunirse con frecuencia en casas de familia para comentar entre ellos y enseñar a los que no lo conocían que es lo que había pasado con Jesús de Nazaret y sus enseñanzas. Eran frecuentes las reuniones cuyo contenido consistía en comentar "hechos y dichos" y su implicancia en la vida personal, familiar y social de quienes asistían.
El rito actual no ofrece el tiempo y la disposición para una escucha comunicativa y dialogal personal y comunitaria con el Señor Resucitado y entre los mismos miembros de la comunidad.
Para que la lectura bíblica sirva de mediación e ir logrando un encuentro con el mismísimo Señor Jesús Resucitado, se requiere el tiempo que se brinda entre personas humanas para escucharse, dialogar, intimar, relacionarse de tú a tú y no simplemente un saludo protocolar o un acto de presencia física en alguna reunión.
Es preciso darse tiempo y espacio como para el alimento o la higiene del cuerpo. No para cumplir con una práctica religiosa sino para cobrar una mentalidad de discípulo de Jesús Resucitado que se manifieste en las opciones más íntimas como en las más públicas. Es vivir transparentando el Evangelio del Señor en el diario vivir. Expresó monseñor Miguel Esteban Hesayne.
No sólo en lo religioso y en el diálogo con Jesús, sino en todos los actos de la vida humana es imprescindible el diálogo, hacer silencio para saber escuchar, respetar el pensamiento del otro, el intercambio de palabras o no el monólogo. Es un conocimiento mutuo como dos personas que quieren, de verdad, encontrarse a nivel personal. De lo contrario es estar, físicamente, uno junto al otro. Porque sin una intercomunicación dialogal no hay encuentro personal. Por eso es la importancia del diálogo.
El torneo de Primera División, organizado por la Liga de Fútbol de Azul, afrontará mañana una jornada decisiva con la disputa de la duodécima fecha. La programación se adelantó por el Día de la Madre y tendrá varios encuentros importantes, tanto en la pelea por el liderazgo como en la lucha por ingresar a los cuartos de final.
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
14 de octubre de 2026
14 de octubre de 2026
14 de octubre de 2026