9 de octubre de 2013
PARTE II

Los hongos son omnipresentes en la mayoría de los ambientes, donde suelen colonizar una amplia gama de sustratos, desempeñando papeles complejos y diversos en los ecosistemas y en la sociedad humana.
Con el afán de continuar con la difusión de diferentes actividades y resultados que se desarrollan en el ámbito de la Facultad de Agronomía, continuamos con el proyecto de divulgación a partir de extractos de trabajos científicos elaborados por docentes investigadores y publicados en diversas fuentes, como actas de congreso, revistas especializadas, libros. Escriben: Virginia Moreno
y colaboradores

Una de las autoras de la nota, Dra. Virginia Moreno, en ocasión de brindar una charla sobre hongos del suelo en el marco de la Semana Nacional de la Ciencia y la Tecnología desarrollada el mes pasado en la facultad.
EL DATO:
Para mayor información, los interesados pueden comunicarse telefónicamente a la Facultad (02281 - 433291) o por email a extensión@faa.unicen.edu.ar.
En esta oportunidad se trata de la segunda parte del capítulo "Diversidad de hongos en suelos agrícolas" presente en el libro "Microbiología Agrícola. Un aporte de la investigación en la Argentina" editado por Ada S. Albanesi a través de Ediciones Magna. Los autores son Virginia Moreno, M. Bianchinotti, Luciana Silvestro, M. Vázquez, Cristina Merlos y Sebastián Stenglein. En función de la extensión del trabajo lo ofrecemos en 2 semanas consecutivas.
Tal lo manifestado en la anterior nota, los hongos son omnipresentes en la mayoría de los ambientes, donde suelen colonizar una amplia gama de sustratos, desempeñando papeles complejos y diversos en los ecosistemas y en la sociedad humana. Hasta el presente, se han descripto unas 100.000 especies en el Reino Fungi, pero su número se estima en unos 5 millones.
Herramientas moleculares para su determinación
En las últimas décadas, las técnicas moleculares han demostrado ser una herramienta muy útil para la identificación de las especies y el estudio de la biodiversidad microbiana produciendo resultados muy interesantes en la interpretación de los problemas de desarrollo, taxonomía y distribución de las especies. Diversos enfoques en base a la biología molecular de las comunidades microbianas se han desarrollado para superar algunas de las limitaciones asociadas con las técnicas tradicionales basadas en el cultivo. Entre estos, los sistemas de identificación basados en análisis de secuencias nucleotídicas, es uno de los más conocidos y masivamente aplicado.
Entre las técnicas que implican el uso de la PCR, la primera respuesta fue el desarrollo de reacciones específicas para detectar hongos patógenos. Para esto, los cebadores se seleccionaron de acuerdo con el objetivo propuesto. Blanco y colaboradores en 1990 describieron varios cebadores para la amplificación del ADNr de hongos a partir de una amplia gama de grupos taxonómicos. En los últimos años, la disponibilidad de secuencias del genoma de los hongos filamentosos ha permitido que el número de estudios de los hongos ambientales se haya incrementado. El análisis molecular de la comunidad de hongos en muestras ambientales parece simple, sin embargo, la principal dificultad es el diseño de cebadores de PCR adecuados con especificidad hacia ADN fúngico.
Los Hongos y su relación con las prácticas agrícolas
En nuestro país los sistemas de labranza más utilizados son la siembra directa y labranza reducida y en algunas regiones la labranza convencional. En general, se ha observado que los sistemas de labranza, tienen diferentes efectos sobre la comunidad de hongos del suelo, pero éstos generalmente están asociados también con algún otro factor relacionado al manejo del cultivo, como ser, secuencia de cultivos, riego y aplicación de agroquímicos. Es complejo detectar un único efecto que sea atribuible sólo al tipo de labranza. Existen estudios cuyo objetivo ha sido comparar la comunidad fúngica desde suelos sin disturbar o "recuperados" frente a suelos agrícolas.
Dos autores observaron mayores valores del índice de riqueza de especies en suelos naturales respecto a suelos agrícolas. En general, los estudios de diversidad de hongos, en sistemas agrícolas, tienen como objetivo el detectar el efecto de diferentes prácticas de manejo sobre las poblaciones de hongos fitopatógenos o aquellos de potencial efecto antagonista, los denominados biocontroladores, ya sea de insectos o de otros hongos.
Otros colegas observaron un aumento en la población de hongos entomopatógenos cuando se pasa de una producción con manejos convencionales a una con manejos orgánicos. También se observó la prevalencia de Beauveria bastiana en suelos cultivados respecto a los suelos protegidos, en los cuales se observaron mayor frecuencia de Paecilomyces fumosoroseus. Así como se ha estudiado el efecto sobre los entomopatógenos, también se ha profundizado el estudio sobre patógenos y saprótrofos.
Se han observado diferentes perfiles moleculares para la comunidad fúngica, siendo significativa la diferencia entre siembra directa (maíz-soja) y labranza reducida (monocultivo de soja), no así entre los dos sistemas de labranza con monocultivo de soja. No se observaron diferencias a nivel de comunidad entre sistemas de labranzas desarrollados en bajos y lomas para el cultivo de trigo. Sin embargo, sí se detectaron diferencias en estructura de la comunidad, respecto al periodo fisiológico del cultivo.
Investigadores observaron que la población de hongos de suelo provenientes de cultivo de maíz, fue mayor en suelos bajo siembra directa con y sin pastoreo, respecto a los suelos bajo labranza convencional. Otros sugirieron que la incorporación de rastrojos en el suelo puede producir aumento de própagulos de Fusarium spp., debido a su condición de celulolítico y posibilidad de sobrevivir como clamidospora. Se ha comprobado que la incorporación de rastrojos aumenta el desarrollo de los hongos. Hongos tales como Cochiolobus sativus y Pyrenophora tritici-repentis, han sido aislados desde rastrojos de trigo ambos con implicancias sanitarias para el cultivo.
Profesionales dedicados al tema observaron una mayor frecuencia de Aspergillus spp. en suelos bajo siembra directa y con pastoreo, respecto a suelos bajo labranza convencional. El entendimiento de los efectos de las diferentes labranzas sobre los hongos del suelo o colonizadores de los rastrojos contribuye a la interpretación de la dinámica y estructura de la comunidad fúngica del suelo. En general, se ha dicho que la siembra directa aumenta la diversidad de especies fúngicas, con poblaciones de alta densidad en los primeros 5 cm del suelo, lo que se relaciona con la disponibilidad de nutrientes y la actividad de la micobiota celulolítica. Así, como aumenta el número de propágulos de saprofitos, también lo hace el número de propágulos de fitopatógenos.
Una manera de subsanar este hecho es profundizar los estudios de diversidad de la comunidad fúngica del suelo en los diferentes sistemas de labranza, bajo diferentes
secuencias de cultivos a los efectos de minimizar este aumento de inóculo potencialmente patógeno. Un sistema de producción sustentable tiene en la rotación de cultivos una de las herramientas más importantes y válidas para potenciar el funcionamiento de los agroecosistemas. La rotación de cultivos genera tanto efectos inmediatos como a largo plazo, entre ellos, lo más relevante está asociado a la dinámica de la materia orgánica del suelo. Se ha observado que la comunidad de hongos saprótrofos correlacionó positivamente con diferentes actividades enzimáticas lo que sugiere su relación con el ciclo del Carbono.
Colegas detectaron diferencias en biomasa fúngica de suelos provenientes de diferentes pasturas, no así a nivel de estructura de la comunidad. Otros observaron que la especie vegetal tiene un efecto significativo sobre la estructura de la comunidad fúngica y que la comunidad fúngica de pasturas en regiones semiáridas, tanto de suelo rizosférico, como del no rizosférico, estuvo mayormente representada por miembros del Orden Pleosporales (Ascomycota).
Sobre rastrojos de trigo se han aislado como géneros dominantes Fusarium, Mucor, Penicillium y Trichoderma. Es por ello que tanto la secuencia de cultivos y la duración de los rastrojos en el suelo deben ser tenidos en cuenta para controlar la sanidad, ya que los residuos vegetales son fuente de inóculo para cultivos sucesivos. Tanto F. solani como F. graminearum han sido detectados sobre rastrojos de trigo, soja y maíz. Se ha corroborado, a partir de numerosos trabajos que la diversidad de Fusarium spp. en suelos agrícolas está estrechamente ligada a la secuencia de cultivos utilizados en la rotación.
Es conocido que la agricultura moderna se apoya fuertemente en el uso de fertilizantes y agroquímicos con el fin de obtener mejoras económicas, aumentando la productividad para una población mundial en aumento. Sobre este aspecto, tratará la tercera y última nota de esta secuencia sobre hongos del suelo, así como la situación actual en la Argentina.
El torneo de Primera División, organizado por la Liga de Fútbol de Azul, afrontará mañana una jornada decisiva con la disputa de la duodécima fecha. La programación se adelantó por el Día de la Madre y tendrá varios encuentros importantes, tanto en la pelea por el liderazgo como en la lucha por ingresar a los cuartos de final.
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