UN PADRE Y UNA CRUZADA QUE NO TIENE LÍMITE

“Nuestra lucha es para que todos tomen conciencia”

“Beto” Hourcade, Néstor Herrera, Lorena Alzamendi y Julio Gardino.
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“Beto” Hourcade, Néstor Herrera, Lorena Alzamendi y Julio Gardino.

“Cuando aparece un donante de médula ósea, no hay que gritar de alegría. Es el principio de la lucha. Lamentablemente en este paísde 40 millones de habitantes, hay nada más que 100.000 potenciales donantes registrados. Eso sucede porque no hay conciencia, y no hay conciencia porque no hay difusión”, expresó en la nota con este diario Néstor Herrera. Tras mencionar que esa tendencia parece haberse revertido, sostuvo que “el mundo se está dando cuenta de lo fácil que es donar médula”.

“Hay gente que confunde la médula espinal con la médula ósea. En 2012, cuando enfermó mi hija, había nada más que 12.000 registrados. El cuerpo de Laura se había deteriorado bastante. La transfundieron y, pasados siete días, la médula empezó a trabajar. Funcionó, pero las consecuencias del proceso fue que se estropearon los riñones, los pulmones y ella terminó muriendo de un derrame pulmonar, pero no porque la médula no hubiera funcionado”, agregó.

“Con la fundación ‘Almas Gemelas’ salí de Madariaga y llegué a Usuahia; recorrí provincia por provincia; crucé el Estrecho de Magallanes y estuve en Chile difundiendo. Para mí la mejor manera de salir a difundir esto es en moto. Algunos de los que están pasando por acá (la vereda de la plaza San Martín) caminan por el mundo sin saber que pueden salvar la vida a una persona”, indicó, para agregar: “Con el sistema vigente, los que se anotaron hace seis o siete son para los pacientes actuales. Nunca entendí por qué los médicos no hablaron de esto diez años atrás. Laura no podía creer que en la Facultad la materia trasplante fuese optativa”.

En General Madariaga, una ciudad de 26.000 habitantes, explicó Herrera, el tema de la donación de médula está muy arraigado. “No solamente porque quien falleció era una hija de Madariaga sino porque nuestra asociación trabaja mucho y logramos que el 24 de septiembre, día del cumpleaños de mi hija, sea decretado por la Municipalidad como Día del Donante Municipal de Médula Ósea. Leo mucho y hablo desde mi experiencia, pero siempre con un profesional al lado para que explique cómo se produce la sangre, qué es la médula y qué es lo que te enferma”, detalló.

El entrevistado dio cuenta de un futuro que, para su hija, quedó trunco.“Laura estaba por recibirse de médica. Le faltaban los finales de cuatro materias. Como era guardavidas en Miramar, un día fue a hacerse análisis previo al reinicio de sus estudios, el 15 de marzo de 2012. La llamaron para pedirle que fuera porque tenía ‘un problemita’ en la sangre. Ella me dijo: ‘papi, tengo leucemia o sida porque hay una infección en mi sangre’. Fue a ver a un hematólogo en La Plata, le hicieron una punción lumbar y se comprobó que tenía leucemia. Eso nos cambió la vida; no sólo a ella sino a todos porque sabemos que es una enfermedad de larga duración aunque se cure. Me fui a vivir a La Plata. Le hicieron una segunda punción porque había que saber qué tipo de leucemia tenía; resultó ser leucemia linfoblástica aguda. Hizo quimio y no quedó otra alternativa que el trasplante. El médico informó que los glóbulos blancos iban aumentando, pero la nena me decía: ‘papá, me voy a morir; te pido que ‘Alma Gemela’ siga en la lucha’. Dejaron de funcionar los riñones, el pulmón no andaba bien y ahí quedó en coma inducido. Estuvo una semana dormida porque se hizo un hematoma pulmonar y falleció de eso, pero la médula había empezado a funcionar”, aseguró.

En cuanto a la campaña que encabeza, definió que “yo tuve que empezar a acomodar la cabeza”. “Había renunciado al trabajo para poder irme a vivir con mi hija. Me plantee: ¿Me mato o sigo en la lucha? En mi casa le dije a mi madre, que gracias a Dios la tengo con 89 años, y a mis hijas de 32 y 12 años, que yo me iba a encerrar una semana en mi departamento y que no quería que me moleste nadie. Presenté un proyecto en la Municipalidad de Madariaga sobre concientización del manejo en motociclismo. Me lo aprobaron, un abogado me sugirió que creara una asociación civil sin fines de lucro y acá estoy. El trabajo lo perdí porque era proveedor contratado y, con el cambio de gobierno, quedé afuera. Me jubilé y, con 65 años, tengo un ‘sueldo’. Estoy en la lucha, como mi amigo (por Julio Gardino), y veo que esto toma cada vez más fuerza. Gente como ustedes son los que pueden darnos visibilidad. Esa, es una mano gigante”, amplió.

“Me entero por ustedes de este caso (por Lorena Alzamendi) y para nosotros es muy importante. Cada 40.000 personas, hay una que puede ser tu alma gemela. Tenemos que lograr que, en el mundo, cada 40.000 personas haya 20 o 30 donantes”, finalizó Herrera.

SABEN DE LO QUE HABLAN

“Me emociona escucharlo. Estamos en los mismos zapatos. Él con su lucha, yo con la mía. Lo voy a acompañar hasta dónde sea; es otro ‘loquito’ como yo”. (Julio Gardino)

“Para mí fue un gusto escucharlos y conocerlos. Tenemos que seguir adelante y no bajar los brazos. Todos pueden donar; no solamente médula ósea sino para otras cosas que se necesitan. La muerte del chico de Noruega significó un bajón anímico para mí, pero sé que hay que seguir luchando”. (Lorena Alzamendi)

“Como sujeto relacionado a la salud, uno sabe lo importante que es generar conciencia. Cuando uno perdió una hija, como es mi caso, sabe de lo que estamos hablando. Valoro lo que hacen ellos (por Herrera y Gardino); también el gesto de Lorena. Desde el área de Salud apoyamos estas iniciativas para que la gente comprenda que, donando médula, salva vidas”. (José Alberto “Beto” Hourcade)

 

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