FEDERICO ROMERO   

“Nunca me imaginé lo que me está pasando ahora”  

Hoy parte rumbo a Miami como integrante de la selección argentina de pesas que competirá en el Campeonato Panamericano Mayor de la disciplina. El azuleño es el mejor pesista nacional de la categoría más de 105 kilos y lo celebra. Pero, a la vez, y así se lo manifestó a EL TIEMPO, enfoca su fuerza en librar de prejuicios la mirada que parte de la sociedad tiene de la halterofilia. “Me encantaría que Azul tuviera una escuela de pesas”, dice.

Fuerza, técnica y amor. Federico Romero integra la selección nacional mayor de pesas que competirá en Miami, a partir del viernes, en el Panamericano de la especialidad.
GENTILEZA FEDERICO ROMERO
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Fuerza, técnica y amor. Federico Romero integra la selección nacional mayor de pesas que competirá en Miami, a partir del viernes, en el Panamericano de la especialidad. GENTILEZA FEDERICO ROMERO

Cuando la primera década de este siglo estaba por finalizar y él, cada sábado, se calzaba la remera albinegra para integrar el mediocampo de Alumni en Octava o, tal vez ya, en Séptima, no había cabida en su posibilidad imaginativa de auto concebirse, en un futuro no del todo lejano, como el mejor pesista argentino de determinada categoría. Ese futuro lejano finalmente devino (abriéndose camino entre dolores incurables) en presente deportivo feliz, y aquel “Nenuco” buen jugador de fútbol le fue cediendo lugar y espíritu a este Federico Romero, de 24 años, que integrará la selección nacional de pesas que tomará parte en el Campeonato Panamericano Mayor de la especialidad, a desarrollarse en Miami entre pasado mañana y el 28 de julio.

Romero vive en Capital Federal desde 2011, adonde llegó para estudiar el Profesorado de Educación Física. Trabar una muy buena relación con un docente, Claudio Henschke, resultó imprescindible para que el joven pudiera construir, barra en manos, un cause para sus aspiraciones halterofilias.

La delegación argentina partía hoy hacia el norte del continente nutrida por 16 competidores (8 hombres y 8 mujeres) y cuatro entrenadores. En pesas como en otras disciplinas, Argentina buscará este año y el siguiente un lugar en los Juegos Panamericanos de Lima, Perú, de 2019. Las federaciones pugnan por acumular puntos con todos los atletas, y ese resulta el máximo desafío para el azuleño (cuyas marca más reciente es de 283 kilos) y sus compañeras y compañeros en Miami.

EL TIEMPO contactó a Federico Romero, por teléfono, mientras pugnaba por entrenar en el porteño Parque Sarmiento: de aquellos días de volante y de viaje a la ciudad capital, hasta el delineamiento de una forma de vida que arrancó años atrás, luego de tomar un muy fuerte envión.

“Abstinencia de competencia”   

–¿Qué motivos tuvo el pesista para haberse impuesto al futbolista?

–Jugué toda mi vida al fútbol y era un apasionado del fútbol. Cuando vine a Capital a estudiar, en 2011, me encontré que no pasa lo mismo que en las ciudades del interior, que no hay tantos equipos para jugar. Y yo no tenía el nivel para jugar en AFA.

El único momento de fútbol que yo tuve acá fue en la facultad, en el instituto donde estudié, el Romero Brest. Jugué el primer año. A mí me gustaba mucho entrenar y ahí se lo tomaban más tranquilo, se entrenaba solamente los jueves. Terminé teniendo como una abstinencia de competencia (se ríe).

A medida que me fui capacitando con respecto a la preparación física, que es lo que me gustaba, lo que me gusta y es a lo que me dedico, me fui dando cuenta que las pesas son muy importante para la preparación física de todos los deportes. Y lo que empecé a hacer es buscar un lugar donde lo pudiera aprender.

–¿Buscaste una preparación autodidacta?

–A fines del 3° año de carrera, en 2013,  conocí al entrenador de pesas Claudio Henschke, que hoy en día es mi entrenador; un gran pesista con un currículum como deportista muy grande, además de lanzador de martillo. Es más, vivían juntos con Julio Piñero. Gracias a Claudio empecé a conocer las pesas y acá en Parque Sarmiento (ahora estoy acá, vine a entrenar) empecé a desarrollarme como pesista. Me fui metiendo mucho, siempre fui un pibe que tuve naturalmente mucha fuerza, y fui logrando un nivel importante. Tuve mi primer Torneo Nacional en 2015, en Mar del Plata. Salí tercero en la categoría 94 kilos.

–Una vez dedicado a y apasionado por las pesas, ¿lograste el amparo de alguna institución porteña?

–A las pesas las fueron corriendo de la mayoría de los clubes por ser muy amateur. Hoy en día hay en muchas instituciones, como por ejemplo academias de iniciación deportiva. Yo represento al Parque Sarmiento, de Saavedra, que me queda muy cerca.

Pesas: “Es una forma de vivir”   

–¿Cómo es tu vida deportiva diaria?

–Entreno 6 veces por semana. No recibo una beca ni nada, sino que trabajo para mantenerme. Puedo entrenar una vez por día, a contraturno de mis laburos. Últimamente estoy trabajando menos para poder entrenar un poco más. Tomé más seriedad y vi la posibilidad que existe; porque hasta que no te tocan posibilidades así, no creés que pueda pasar. Yo no me imaginaba algo así tan pronto; mi sueño era ir a un Sudamericano alguna vez, y surgió esta posibilidad, que te motiva a entrenar mucho más.

Entreno lunes, miércoles y viernes de mañana, y martes y jueves de tarde; y los sábados entreno después de laburar en rugby. Para mí esto es una forma de vivir.

–Decías que en Mar del Plata subiste al podio. ¿Ese Nacional, de alguna manera, te otorgó una noción de tu nivel?

–La verdad es que nunca me imaginé lo que me está pasando ahora, la clasificación para representar al país. Es más, yo tengo un nivel de inicial con respecto a otros competidores de otros países. La Argentina en sí, si se la compara con otros países, está muy bajo nuestro nivel.  Pero de lo que sí soy conciente es que, en todo el país, soy el mejor pesista dentro de una categoría. Esa categoría se determina por peso corporal. En particular compito en la categoría de hasta 105 kilos, pero ahora, a Miami voy a participar en la categoría de más de 105 kilos.

–¿En qué ámbito de competencia lograste clasificar al Panamericano?

–Peleé el lugar con un chico que es de Corrientes y se llama Edgar Borges. En pesas hay torneos multiáreas, es decir, hay un Nacional donde compiten todas las federaciones provinciales. Cuando se compite en un área, por ejemplo, Buenos Aires, a la vez hay competencia en Corrientes, Santa Fe, todos lados. El 17 de junio yo competí en Buenos Aires y ese chico en Corrientes, y le gané por 5 kilos. En pesas hay dos movimientos, arranque y envión, se suman los dos y el que suma más es el que gana. Así pude conseguir el lugar para el Panamericano.

“QUE LOS PREJUICIOS SE BORREN”   

Federico pondera, sobre el cierre de la charla, que la posibilidad de la publicación en el diario sobre su dedicación a las pesas lo gratifica tanto como la oportunidad de desmitificar la red de prejuicios construida en torno a las pesas.

“Lo importante de esta nota y demás es divulgar este deporte, ya que las pesas es un deporte que tiene muchísimos prejuicios. ¿Quién no ha escuchado “si hacés fuerza te quedás chiquito”? Eso lo escuchan todos en todos lados.

El tema de tomar cosas, también. Somos muy naturales y, además, tenemos doping. Hace tres semanas me hicieron el control a mí en el CeNARD. Como todos los deportes olímpicos, tenemos controles de antidopaje.

Lo importante es que los prejuicios se borren porque son mitos. Y si leés libros, teorías de entrenamientos y trabajos de la fuerza, pesas genera un montón de condiciones que para los deportes sirven. Los países de Europa del Este son generadores y muy investigadores del trabajo de la fuerza. Por eso ellos son muy buenos en esto; países como Rusia, Bulgaria, tienen un potencial enorme, mucha cantidad de gente y mucha política deportiva.

Hay muchos médicos que siguen pensando esas cosas y es una…cómo decirlo…es una mentira enorme. Que lo piense un médico es muy peligroso y significa que hay mucha gente que todavía no se actualizó en el sentido del entrenamiento y de su desarrollo.

Me encantaría que Azul tuviera una escuela de pesas, me parece un gran deporte. El 26 de agosto, que tengo libre en el trabajo, voy a ir a dar una charla a Tandil respecto a las pesas. Ojalá pueda acercarse gente de Azul para que empiecen a sacarse el miedo de enseñar. Hoy en día, en un montón de lugares del país se está desarrollando el deporte con gente que quizá en su infancia y en su juventud nunca lo pudo practicar. Pero eso no quita que no lo puedas hacer”.

 

 

 

 

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