“Ojalá que Excursionistas sea el partido bisagra”

NICOLÁS MURCIA


Antes de comenzar la nota, Mauricio Peralta contará que vio un par de veces el video del empate entre Piazza y Gimnasia de Tandil. También reconocerá que prefirió no llegar al final, como si se tratara de esas películas en las que uno sabe que un personaje querido no llega a los créditos.
Mientras el plantel emigra del predio de ARC, luego de una última mini charla del DT con convocatoria de 18 jugadores incluida, el entrenador olavarriense propone los fogones protegidos del sol por la tupida arboleda como circunstancial escenario del diálogo con EL TIEMPO. Por tratarse de un tipo al que cuesta verlo estacionado, sentarlo a una mesa ya era un ‘logro destacado’ de la visita al último entrenamiento villero. Finalmente, la nota terminó siendo una de las más jugosas charlas (considerando las más recientes) con el director técnico de Piazza.
–Desde la posición de “testigo” del entrenamiento se percibe una sensación general: esta vez se tiene que dar. Hay una expectativa renovada a partir del rendimiento ante Gimnasia.
–Coincido y creo que si bien van dos partidos, está en mente siempre que, en una primera etapa, es un torneo de seis fechas. Y obviamente, de acuerdo al rendimiento y los resultados, con posibilidad de dos más y dos más  así hasta llegar a doce. Dios quiera.
Si nosotros nos vamos sólo con el resultado, obviamente nos hubiera gustado tener algunos puntos más, no menos de cuatro. Pero la realidad indica que tenemos dos puntos, que estamos en una zona dura y que venimos, para mi modo de ver, en una escalera donde pudimos superar lo hecho en el primer partido en cuanto a propuesta, a la actitud…se acercó bastante a lo que uno pretende lo del domingo pasado. A veces uno es demasiado exigente, buscando los errores para tratar de que sean menos.
Lamentablemente estamos en un momento donde…el domingo fuimos el equipo que hizo el gasto, el que propuso, con la pelota y sin la pelota, territorialmente, y el que festejó fue el equipo rival.
Pero es verdad que esta semana las sensaciones fueron otras, desde el comienzo de semana se notó; los muchachos se dieron cuenta que habíamos cambiado la cara respecto a lo hecho ante Velense. Somos realistas, sabemos cuándo estamos bien y sabemos cuándo no estamos bien. Jugamos mejor que contra Velense, sabiendo que tenemos que mejorar la finalización.
–Ese pareciera el tema que más los preocupa, el de la definición de las jugadas. ¿Cuál es tu diagnóstico al respecto?
Si hablamos del partido de Gimnasia, creo que tuvimos un buen primer tiempo, con buenas aproximaciones al área rival. De hecho desbordamos 8 veces por los costados más dos córner a favor, fueron diez pelotas que volaron desde los costados. Sólo una pelota fue conectada. En eso basamos los trabajos de esta semana: llegar con más gente al área, escalonados, para contar con más posibilidades. Si cae la pelota al área rival y hay tres defensores y una sola camiseta amarilla y verde, las posibilidades son menores. Para tener más posibilidades necesitamos que la gente nuestra pise el área; es obligación de los interiores, de los extremos del otro lado sumarse al área con posibilidades de finalizar. Una de nuestras armas son las pasadas de los laterales, las triangulaciones por los costados, entonces necesitamos que haya gente en el área que recepcione lo bueno que hacemos por las bandas. Eso bueno, muchas veces no se nota tanto…
–Lo que se hace bien necesita del éxito de la jugada
Exactamente, todos. Si Palermo, de los tres o cuatro centros que le tiraba Guillermo no embocaba una, ni Palermo hubiera sido lo que fue en Boca ni tampoco lo hubiera sido Guillermo. Fueron lo que fueron por la cantidad de goles que marcó Palermo gracias a los centros de Guillermo.
Creemos que es así, trabajamos para mejorarlo. Los muchachos están convencidos que esta es la manera. Ojalá que Excursionistas sea el partido bisagra que nos lleve por el camino que todos queremos. Poder jugar de buena manera, ser intenso cuando no tenemos la pelota y tratar de concretar las chances que tengamos.
–Gimnasia fue un equipo mezquino, que cedió la iniciativa y que sólo reaccionó sobre el cierre. ¿Qué puede proponer Excursionistas que lleve a que Piazza deba trabajar más o distinto respecto al domingo anterior?
–A Excursionistas pude verlo en un amistoso frente a Estudiantes de Olavarría y también frente a Gimnasia, cuando debutaron en este Federal. Es un equipo con buen pie y que propone algo más; de hecho frente a Gimnasia, en los primeros minutos el partido estaba inclinado hacia el arco de Gimnasia y las mejores chances eran de Excursionistas.
Lo que tiene “Excursio” es que por los puntos en la tabla, está en un momento en que no puede especular demasiado; después de éste van a quedar tres partidos y el margen de error se achica. Tendría que ser una propuesta ambiciosa, juegan de local y necesitan los puntos.
–¿El no logro de triunfos empieza a incomodar? ¿Notás en el ambiente piazzista un reclamo que no estaba desde que asumiste en 2017?
–Uno convive con eso, sabiendo que es fútbol. Yo jugaba de 9 y tuve la fortuna de jugar 15 años a nivel profesional. El 9 es sinónimo de gol y me ha tocado estar en equipos donde empezaba con pie derecho y convertía enseguida y en otros equipos donde pasaban los primeros cinco partidos y no conseguía convertir. Los rumores bajaban de propios y extraños instantáneamente. Encima no era muy virtuoso con la pelota (se ríe), mi defensa era hacer goles. Quiero decir que yo he convivido con eso siempre.
Quizá yo no venía de un ambiente tan futbolero, yo venía de Estudiantes de Olavarría; Piazza es más fútbol, es más pasión.
Como a todos nos interesa ganar y es obvio que las caras no son las mismas cuando ganamos que cuando no lo hacemos. Y está bueno que sea así: eso nos mantiene alerta, atentos, levantarnos cada día con el mejor ánimo para dar lo mejor. Yo no lo tomo como una presión ni nada por el estilo, al contrario. Me gusta porque me hace recordar momentos cuando me ha tocado jugar en equipos que eran de este tipo, donde interesaba y mucho ganar…no es que sólo sirve ganar, pero es el resultado que más conforma.
Si armamos una fila, me pongo a la cabeza y lejos de los que más quieren ganar. No deja de ser fútbol, no deja de ser momentos y sabemos que estamos en un momento en que, si me remito al último partido, estamos dando mucho y recibiendo poco en cuanto a goles, en cuanto a puntos, en cuanto a recompensas. Los momentos cambian y buscamos desde el primer día ser nosotros los dueños de nuestro destino, de poder cambiar nuestro momento desde adentro. El que tiene la posibilidad de jugar tiene que pelarse el lomo.
 

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