FALLO DE UN JUICIO ORAL

Once años de prisión por un intento de homicidio

 

La pena unificada se la impusieron a un joven que en agosto de 2014 le disparó con una escopeta a un hombre en Olavarría. El encausado estuvo prófugo hasta octubre de ese año, cuando lo detuvieron en Azul. Se trata del mismo sujeto que ya había estado preso cumpliendo parte de una condena por un cuantioso robo que una organización delictiva cometió en la casa de un productor ganadero de esta ciudad. Ese antecedente penal que registraba hizo que ahora los jueces de un Tribunal local lo declararan “reincidente”.

 

 

La víctima de este intento de homicidio había reconocido al sujeto que le disparó y ahora fue condenado por ese hecho.

ARCHIVO/EL POPULAR MEDIOS
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La víctima de este intento de homicidio había reconocido al sujeto que le disparó y ahora fue condenado por ese hecho. ARCHIVO/EL POPULAR MEDIOS

 

Un joven fue condenado en un juicio oral a una pena de siete años y seis meses de prisión, al ser hallado autor de un intento de homicidio ocurrido en Olavarría en agosto de 2014. Por el caso el encausado había estado prófugo, hasta que en octubre de ese mismo año fue detenido en Azul.

Además, los antecedentes penales computables que registra, entre ellos un importante robo en la casa de un productor ganadero de esta ciudad cometido por una banda (ver cuadro aparte en esta página), hicieron que en el mismo debate le fuera impuesta una pena única de once años de prisión que se tradujo en que fuera declarado “reincidente”.

Escenario de este proceso había sido el Tribunal Oral en lo Criminal número 1 de Azul, integrado por los jueces Joaquín Duba, Martín Céspedes y Gustavo Borghi.

El pasado lunes se anunció el fallo con veredicto condenatorio para el imputado, a quien voceros judiciales identificaron como Marcelo Gastón Mallorca, de 28 años y oriundo de Olavarría.

Por el hecho materia de este debate fue hallado autor del delito homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa, según se indicó en el fallo donde el primero en votar a las cuestiones que se plantearon y se resolvieron por unanimidad fue el juez Borghi.

La declaración de reincidencia para Mallorca estuvo vinculada a un robo ocurrido en Azul en mayo de 2009, ilícito registrado en la casa de un productor ganadero.

Por ese hecho Mallorca había sido juzgado y condenado en diciembre de 2010, también en un Tribunal local, a una pena de cuatro años de prisión, sanción que sólo cumplió de manera parcial, después de que lo detuvieran el 3 de julio de ese mismo año y que saliera en libertad condicional el 25 de marzo de 2013.

Esa pena de cuatro años de prisión, es decir, el antecedente penal computable tenido en cuenta ahora para que fuera declarado reincidente, vencía el 9 de octubre de 2015, según lo indicado en el fallo.

Pero al ser beneficiado con la libertad condicional, el joven había salido de la cárcel tiempo antes a cumplir con la totalidad de la sanción, una medida que ahora le fue revocada al ser condenado como el autor del intento de homicidio ocurrido en Olavarría y que se convirtiera en materia de un juicio cuyo fallo se anunció el pasado lunes.

 

Disparos de escopeta

 

En el marco de ese contexto, quedó probado entonces que Mallorca intentó matar a un hombre en la vecina ciudad.

Los jueces del TOC 1 que intervinieron en el debate dieron por demostrado que el hecho se produjo el 23 de agosto de 2014.

Aquel día, alrededor de la hora 14, el encausado se hizo presente en la vereda de una vivienda situada en la Calle 16 del Barrio Nicolás Avellaneda de Olavarría para cometer el ilícito.

La víctima de este intento de homicidio fue identificada como Alejandro Oscar Suárez. Y según los jueces fue Mallorca la persona que, “con el unívoco fin de causar la muerte del mismo, utilizando un arma de fuego -a la fecha no habida- similar a una escopeta que portaba en una de sus manos, efectuó al menos dos disparos”.

Uno de esos disparos afectó la zona del tórax y del abdomen de Suárez, interesando así órganos vitales de su cuerpo por los que tuvo que ser llevado al hospital y permaneció internado.

La propia víctima de este intento de homicidio, durante la instrucción de la causa penal llevada adelante en una fiscalía con sede en Olavarría, había identificado a Mallorca como el autor de los disparos, refiriendo además que el agresor portaba una escopeta aquel día en que quiso matarla.

También señaló al joven condenado como el autor de los disparos con la escopeta uno de los hijos de Suárez, por lo que su testimonio y el de su papá se convirtieron en elementos de prueba de fundamental importancia para dar por acreditada la responsabilidad del encausado en este intento de homicidio.

Otro dato que los jueces del TOC 1 tuvieron en cuenta al momento de condenar a Mallorca por este hecho fue que inmediatamente se dio a la fuga y logró permanecer en carácter de prófugo algunos días, hasta que en octubre de ese mismo año 2014 fue detenido en Azul.

De esa manera, como una prueba más para condenarlo, el juez Borghi tuvo en cuenta en el fallo “la extraña inmediatez entre la comisión del hecho y la desaparición de Marcelo Mallorca de su domicilio por un tiempo prolongado, con el claro motivo de poner distancia con la investigación que él conocía se encaminaría a su búsqueda y vinculación, circunstancia que patentiza aún más su participación en el hecho”.

En los primeros días de octubre del año 2014, el joven condenado el pasado lunes fue detenido en Azul.

Cuando efectivos de la DDI lo capturaron en esta ciudad, en su poder se incautaron una pistola y una tiza de cocaína.

Había sido arrestado en momentos que circulaba en un automóvil Ford Ka que policías interceptaron en Lamadrid y Ruta 3, según lo informado en aquel entonces por voceros de seguridad ligados a lo que fue su captura.

 

El dato

 

“La extensión del peligro causado por el procesado al portar y disparar en la vía pública con un arma de alta potencialidad, la circunstancia de poseer una sentencia condenatoria anterior de cuatro años de prisión de efectivo cumplimiento -lo cual demuestra un desprecio y desatención de lo que dicha sanción implica- y, finalmente, la extensión del daño causado a la víctima al ocasionarle graves heridas e incapacitarlo para sus actividades habituales” fueron consideradas por los jueces circunstancias agravantes a la pena que le fuera impuesta al joven juzgado en este debate.

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