CONCENTRACIÓN, DISCURSOS Y MARCHA POR CALLES CÉNTRICAS -

Organizaciones sindicales, sociales, feministas y políticas renovaron el grito por “Ni Una Menos”

Los manifestantes pidieron por la absolución y libertad de Cristina Santillán, la mujer que en las próximas semanas será juzgada por la muerte de su pareja. Los demandantes aseveraron que la mujer fue víctima de violencia de género durante aproximadamente 40 años. 

Antes y después de los discursos de los representantes de distintas entidades, centenares de manifestantes marcharon por las calles céntricas de la ciudad. FOTOS NACHO CORREA Hubo dramatizaciones que permitieron recrear los abortos clandestinos. Hubo un numeroso despliegue de carteles, banderas y pancartas son mensajes pidiendo por el cese de la violencia, la discriminación y para que dejen de producirse femicidios.
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Antes y después de los discursos de los representantes de distintas entidades, centenares de manifestantes marcharon por las calles céntricas de la ciudad. FOTOS NACHO CORREA

Organizaciones sociales, feministas, sindicales, políticas y barriales participaron ayer a la tarde de un acto en el centro de la ciudad enmarcado en el paro internacional de mujeres dispuesto al conmemorarse el Día Internacional de la Mujer. Básicamente los manifestantes reclamaron, al pronunciar distintos discursos, por el cese de los femicidios y otras acciones que cercenan el desarrollo en total plenitud de las mujeres.

Hubo un generalizado pedido por la absolución e inmediata libertad de Cristina Santillán, la enfermera que está detenida acusada de matar a su pareja. Los demandantes aseveraron que Santillán no es más que una víctima de la violencia de género, ya que habría sufrido todo tipo de hostigamiento por parte de su esposo durante aproximadamente 40 años. En el mismo sentido hubo críticas a la justicia local por el parate que habría tenido la investigación que se le sigue al sindicalista Omar Rojas por su presunta responsabilidad penal en un hecho de abuso en perjuicio de una mujer con retardo madurativo.

Entre otras agrupaciones, participaron del acto Chancho Feminista, Mala Junta (Patria Grande), Plenario de Trabajadoras en el Partido Obrero, ATE, SUTEBA, Frente para la Victoria y Peronismo 26 de Julio.

“Nosotras paramos”

Erica Torena, concejal socialista, leyó un documento al que adhirieron.

“Nosotras paramos. Paramos para denunciar que los capitales afectan nuestras economías informales, primarias e intermitentes. Los Estados criminalizan nuestros movimientos migratorios. Cobramos menos que los varones y la brecha salarial llega en promedio al 27 por ciento. No se reconoce que las tareas domésticas y de cuidado son trabajos que no se remuneran y suman, al menos, tres horas más a nuestras jornadas laborales. Estas violencias económicas aumentan nuestra vulnerabilidad frente a la violencia machista cuyo extremo más aberrante son los femicidios. Paramos para reclamar el derecho al aborto libre y para que no se obligue a una niña a la maternidad. Paramos para hacer visible que mientras las tareas de cuidado no sean una responsabilidad de toda la sociedad nos vemos obligadas a reproducir nuestro rol clasista y colonial entre mujeres”, expresó.

Más adelante señaló: “No estamos todas. Paramos porque no están las víctimas de femicidio. Voces que se apagan violentamente al ritmo escalofriante de una por día sólo en Argentina. Nos faltan las lesbianas y travestis asesinados por crímenes de odio. Nos faltan las presas políticas, las perseguidas, las asesinadas en nuestro territorio latinoamericano por defender la tierra y sus recursos. Nos faltan las mujeres encarceladas por delitos menores, que criminalizan formas de supervivencia y entre los crímenes las corporaciones y el narcotráfico quedan impunes porque benefician al capital. Nos faltan las muertas por abortos inseguros; nos faltan las desaparecidas. Frente a los hogares que se convierten en infiernos, nos organizamos para defendernos y cuidarnos entre nosotras. Frente al crimen machista y su pedagogía de la verdad; frente al intento de los medios de comunicación de victimizarnos y aterrorizarnos hacemos del esfuerzo individual un sueño colectivo y de la rabia, lucha colectiva”.

También sostuvo la edil: “Frente a la crueldad, más feminismo. En Azul pedimos libertad y absolución para Cristina Santillán, víctima de violencia de género durante 40 años y justicia para la víctima del abuso sexual del sindicalista Omar Rojas”.

“Somos firmes en este reclamo”

Desde la Asamblea de Mujeres en Lucha de Azul, en tanto, en la voz de la dirigente Luz Ramallo, se afirmó: “Venimos trabajando duro por la libertad y absolución de Cristina Santillán, quien hace dos años que está presa, privada de la libertad después de haber sufrido durante 40 años la violencia de género. Somos firmes en este reclamo”.

Seguidamente, la referente de la izquierda afirmó: “Hoy, 8 de marzo, las mujeres salimos a la calle, alzamos la voz; marchamos y luchamos por nuestros derechos. Cristina Santillán es una víctima más de la violencia machista, natural del régimen social que garantiza y custodia el Estado. Sufrió violencia de género durante sus 40 años de matrimonio y por desprenderse de las agresiones, hoy se encuentra presa; presa por ser mujer y por su condición de clase. La justicia disoció el caso de la violencia de género, aspecto que la fiscalía borró de la causa con su dedo acusador para ensañarse contra la mujer, primera víctima de esta historia, sin investigar la responsabilidad criminal del Estado que dejó morir al agresor cuando obligó a la familia a sacarlo del hospital y se desinteresó por completo de su suerte. El Estado es responsable de este sistema desigual”.

En abril, agregó Ramallo, “Cristina va a ser juzgada por un jurado”. “Marchamos y alzamos la voz para pedir por su libertad y absolución. Basta de violencia hacia las mujeres; basta de femicidios; basta de muertes por abortos clandestinos; basta de transmicidios. Justicia por Sofía Santillán; basta de encubrir a abusadores sexuales; justicia para la víctima del sindicalista Omar Rojas y arriba las mujeres por la libertad de Cristina Santillán. Ni una menos”.

“Un kit de limpieza y un dispenser de placer”

El discurso que dio una joven integrante de Chancho Feminista se llevó buena parte de los aplausos.

“Nuestros cuerpos son campos de batalla donde la medicina, la iglesia y la opinión pública deciden sobre nosotros. En muchas ocasiones dicen que podemos hacer lo que queremos, que somos libres, pero esta libertad en una ilusión, una construcción sobre un Estado machista y retrógrado que pone todos los dispositivos de su organización a nuestro alcance; hasta los más mínimos detalles. En casa, nos volvemos un kit de limpieza y un dispenser de placer. La alianza del Estado con la iglesia sólo nos trajo división, enfrentamiento, separando hombres y mujeres; putas y mujeres del hogar. Por eso consideramos la necesidad de un Estado laico, separado de la iglesia. Queremos un rosario fuera de nuestros úteros; queremos aborto libre”, reclamó la vocera.

Más adelante afirmó que “es necesario contar con movimientos mixtos; les pedimos a nuestros compañeros, organizaciones, colectivos del ámbito laboral y los del Gobierno y familiar, que desarrollen empatía, que acompañen en cada instancia de lucha y se comprometan a trabajar por políticas de género internas y de trabajo social. No venimos en contra de nadie, venimos a emanciparnos, a liberarnos, y ustedes compañeros ¿para cuándo? Estamos a favor de todas las minorías no representadas. Venimos a apropiarnos de la injuria, construir a partir de ello una posición de crítica a la naturalidad del insulto, la burla, el golpe, el piropo. ¿Quién es el sujeto de este feminismo? La marica, el puto, la puta, la tonta, la rapada, la negra de mierda, la gorda puta e indecente que se pavonea en short; la empleada doméstica sin jubilación; la flaca que no se depila y parece varón. ¿No sabés lo que soy? ¿No soy natural? ¿Querés saber cómo soy?”.

Para finalizar manifestó: “Sostenemos la idea radical de que cada cuerpo tiene infinitas capacidades de placer, subjetividades, tan complejos como inacabados; sostenemos este pedido de libertad de un presidente (por Mauricio Macri) que no nos piropee ni consienta el acoso sexual; que no nos quite aquello que tras años de lucha se consiguió; respeto, ese que no se impone sino que se enseña”.

Otras voces

Desde el Plenario de Trabajadoras del Partido Obrero también se refirieron a la importancia del reclamo que quedó de manifiesto públicamente ayer.

“Hoy, en más de treinta países se llevó a cabo el paro internacional de mujeres. Una jornada donde hombres y mujeres de la clase obrera reclamamos por la violencia institucional y social y por todas las reinvindicaciones de nosotras, las mujeres. El 8 de marzo tiene un origen socialista y revolucionario a pesar de que la historia social se empeña en borrar ese aspecto. El 8 de marzo de 1917, obreras textiles de la ciudad de Petrogrado salieron a las calles y declararon una huelga que marcó el camino a la revolución rusa. El Día de la Mujer, a diferencia de lo que nos enseñan en las escuelas, no se conmemora por la muerte de las obreras en un incendio en una fábrica. Se conmemora porque las obreras salimos a la calle a luchar. Desde el Plenario de Trabajadoras del Partido Obrero convocamos a marchar pero también convocamos a parar por 24 horas en todo el país, a pesar de que la mayoría de los sindicatos convocó a un paro de dos horas, una medida que sin dudas en indolora para el sistema”, indicó una referente del espacio, que agregó: “Los femicidios, la trata, las muertes por abortos clandestinos, los abusos, la discriminación, la violencia, la precarización laboral; todo esto crece en un escenario caracterizado por un feroz ajuste a los trabajadores pero que golpea especialmente a nosotras las mujeres. El Estado es responsable de la cultura machista, de la violencia institucional y de las consecuencias sobre nuestros cuerpos. El Gobierno nacional y los gobiernos locales también aplican su brutal ajuste a los presupuestos destinados a ocuparse de las políticas de género y junto con la justicia, que ampara a abusadores y violentos, permanecen inmóviles ante esta situación. Azul no está exenta de esto”.

A su turno Vanina Zurita, por ATE, entre otras cuestiones advirtió: “Cuando hablamos de cuestión de género también tiene que ver la cuestión de clase. Cristina Santillán, una compañera municipal y una compañera enfermera, está presa por ser pobre y por ser mujer. ¿Cuántos están esperando una sentencia en un juicio cómodamente en su casa? Obviamente son hombres y con otro poder adquisitivo. El Estado es responsable de lo que le pasa a las mujeres por no invertir en políticas públicas; los que se fueron y los que están. No podemos dejar de mencionar, más que en este último tiempo se intentó bajar el presupuesto dedicado a la prevención de políticas de género y las mujeres supimos dar la lucha para que se tuviera que retroceder. Es necesario que las compañeras y los compañeros entendamos que tiene que haber unidad de la clase trabajadora para enfrentar todas las políticas de este Estado. Hemos tenido una presidente mujer y sin embargo las mujeres no hemos avanzado en muchas de las reinvindicaciones que hoy estamos reclamando. Recién este año y no gracias a este gobierno sino a la lucha de mujeres, las trabajadoras del Estado tenemos una licencia por violencia de género. Antes las mujeres teníamos que hacer peripecias cuando sufríamos violencia en nuestros hogares o sufríamos licencias en nuestros trabajos teníamos que disfrazar las licencias”.

 

 

 

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