ESTA VEZ FAENARON DOS TERNEROS

Otra carneada en el campo de un productor chillarense

Vacunos carneados por abigeos. Una escena que se reitera en un campo que está entre los partidos de Azul y Benito Juárez. En ese establecimiento rural son habituales los episodios delictivos de estas características.
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Vacunos carneados por abigeos. Una escena que se reitera en un campo que está entre los partidos de Azul y Benito Juárez. En ese establecimiento rural son habituales los episodios delictivos de estas características.

“La Morena” es un establecimiento rural de más de 300 hectáreas que está situado entre los Partidos de Azul y Benito Juárez. Para Juan José Munárriz, el propietario del campo, los casos de abigeato que viene sufriendo se han convertido en un problema sin solución hasta el momento. “Ya me han carneado, más o menos, como doce animales”, dijo después de que el jueves pasado descubriera otro ilícito de estas características.

 Juan José Munárriz, un productor agropecuario de 55 años, confiesa que a esta altura, con cada carneada de animales llevada a cabo por abigeos y que se produce en su campo, lo que se siente es “una impotencia impresionante”.

Su establecimiento rural, de algo más de 300 hectáreas y situado en el medio de los partidos de Azul y de Benito Juárez, viene siendo desde hace tiempo un blanco fácil para los cuatreros.

Según lleva contabilizado el propio productor chillarense, “ya me han carneado, más o menos, como doce animales”.

El hecho más reciente lo descubrió el pasado jueves por la mañana. Ese día, un amigo suyo le avisó que en uno de los potreros del establecimiento rural -llamado “La Morena”- habían quedado tiradas, a modo de evidente reflejo de lo que fue esa nueva carneada, “las cabezas y las panzas” de dos terneros.

Los restos de uno de esos animales estaban en cercanías al alambre que oficia de límite entre uno de los potreros del campo y la Ruta 3. Los otros, a unos doscientos metros de donde los abigeos dejaron tirado al primero de los vacunos carneados.

El establecimiento rural está situado a la altura del kilómetro 374 de la Ruta Nacional número 3. Y tiene, por su ubicación, una particularidad muy especial que para el propio Munárriz se convierte en un verdadero problema cuando se produce un caso de abigeato.

“Unas 157 hectáreas del campo están en el Partido de Benito Juárez. Y la otra parte, en Azul”, explicó.

Eso hace, según dijo, que cada vez que denuncia un ilícito ocurrido en su campo se genere un inconveniente entre la Policía de Azul y la de Benito Juárez por el tema de la competencia.

“Ese es uno de los problemas que tenemos con la Policía. Este campo está situado justo entre los dos partidos. Y ahí surge el inconveniente de la competencia. La Policía de Azul es como que patea el caso para la de Juárez. Y la de Juárez hace lo mismo y como que lo patea para Azul”.

Pero el viernes pasado, cuando el productor chillarense dialogó con EL TIEMPO, parecía un poco más optimista en cuanto a esa situación.

“Con una muy buena predisposición de las dos Patrullas, tanto la de Azul como la Juárez, logramos que se pongan en contacto entre ambas dependencias y dijeron que van a hacer un trabajo en conjunto”.

En ese contexto, Munárriz excluyó a la Subcomisaría de Chillar, “que no se ha preocupado absolutamente para nada”, según dijo.

“Pero hubo muy buena predisposición de ambas patrullas. Y hasta vinieron al campo dos veces para empezar a investigar”, sostuvo al respecto.

Los terneros carneados tenían un valor total de alrededor de 14.000 pesos, más allá de que aún ambos “no estaban lo suficiente gordos”, explicó el productor agropecuario damnificado por este ilícito.

Pero eso no resultó un impedimento para que ambos animales fueran carneados en el campo y para que después los autores del hecho se llevaran los cortes más importantes de los dos vacunos, dejando en los lugares antes referidos las cabezas y las vísceras.

Según el productor damnificado, a los animales los arrastran hasta un camino de tierra en donde, en forma de triángulo, el campo de su propiedad termina.

“Ese es un camino donde hay muy poco tránsito”, afirmó sobre esa situación que favorece un accionar delictivo que es constante.

Por ese lugar es que los sacan y se los llevan, sin que hasta el momento, teniendo en cuenta todos los casos sucedidos, la Policía haya podido dar con los autores de estos hechos de abigeato.

“Esta problemática es constante. En mi campo creo que ya llevan unos doce animales carneados”, dijo Munárriz para después dar cuenta de otros casos similares registrados meses atrás, uno de ellos en noviembre y el otro en marzo del año pasado, cuando le faenaron una vaca.

“La impotencia que se siente es impresionante. Es muy seguido esto que sucede. Es permanente. Pasan tres meses, cuatro meses y carnean de nuevo. Y encima, carnean dos animales, no uno. Yo creo que eso no lo hacen por necesidad, sino por otra cosa”, indicó finalmente.

El dato

Juan José Munárriz no es el único afectado por este problemática. Según contó, en campos linderos también se han registrado episodios similares al ocurrido el pasado jueves en su establecimiento rural. “Hace muy pocos días le robaron animales a un vecino, de apellido Labriola. También le carnearon dos animales de la misma manera que ocurrió en mi campo, dejando las panzas y las cabezas. Y a Jorge Robbiani -otro productor rural que posee un campo en la misma zona donde está “La Morena”- le carnearon hace un mes”, indicó.

 

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