LA VÍCTIMA DE ESTE NUEVO ENGAÑO TIENE 83 AÑOS

Otro “cuento del tío” en Azul: a una mujer le sustrajeron ayer 30.000 pesos y 3.200 dólares

 

El hecho tuvo características muy similares a uno ocurrido en esta ciudad durante el mes pasado. Mientras que la anciana hablaba por teléfono con un sujeto que se hizo pasar por su nieto, un joven se hizo presente en su casa en dos oportunidades para apoderarse de sus ahorros. Parte de ese dinero la mujer lo necesitaba para una operación de cadera a la que tiene que someterse en los próximos días, según contó a EL TIEMPO una sobrina de la octogenaria.

 

01 cuento

Una mujer de 83 años se convirtió ayer en víctima de un nuevo “cuento del tío” en esta ciudad. El autor del hecho le dijo a la octogenaria que venía en nombre de un nieto de ella y logró sustraerle 30.000 pesos y 3.200 dólares, según contó a EL TIEMPO una sobrina de la mujer.

La familiar de la damnificada por este ilícito que posteriormente fue denunciado en sede policial pidió reservar los datos filiatorios de su tía: una pensionada que vive en una casa ubicada en la calle Amado Diab, en cercanías al Hospital Municipal “Dr. Ángel Pintos”.

Repitiendo una modalidad ya conocida, donde los autores de estos “cuentos del tío” les piden a las víctimas que entreguen el dinero para cambiarlo en el banco por billetes nuevos, el autor de este hurto se hizo pasar por un amigo del nieto de la octogenaria.

 

Primero los pesos y después los dólares

 

“Esto fue alrededor de las tres de la tarde. A esa hora mi tía recibió una llamada telefónica y el que la llamó le dijo que era su nieto”, comenzó diciendo en diálogo con este diario la sobrina de la mujer engañada al referirse a las circunstancias en que el hecho se produjo.

La mujer tiene sus familiares directos radicados en otra ciudad. Y en esa comunicación telefónica que recibió, su sobrina contó que le llamó la atención el tono de voz que tenía ese sujeto que se hacía pasar por su nieto.

Eso hizo que le preguntara qué le pasaba, a lo que del otro lado del teléfono el delincuente le respondió que “le dolía la garganta” y que a causa de eso su tono de voz era diferente.

En esa comunicación, el sujeto le ordenó a la octogenaria que cambiara toda la plata en el banco, ya que estaba por producirse un anuncio económico que obligaba a eso.

Pero también le advirtió que no había mucho tiempo, por lo que acordó con la mujer que iba a mandar a un amigo suyo a buscar el dinero para que después fuera al banco a hacer esa falsa operación.

“Además, cuando hablaba con mi tía haciéndose pasar por su nieto él le decía que en ese momento había querido hablar con su madre -es decir, la hija de la octogenaria- pero que no la podía encontrar y que por eso la había llamado él”, recordó la sobrina de la mujer engañada.

En el caso ocurrido ayer, durante todo el tiempo en que duró este “cuento del tío” la anciana engañada no dejó de hablar por teléfono con ese sujeto que se hacía pasar por su nieto.

De esa manera, una vez que la mujer accedió a entregar el dinero, inmediatamente se hizo presente en su casa el sujeto que se apoderó de los pesos y que instantes más tarde, al regresar en una segunda ocasión, haría lo propio con los dólares.

“Mi tía le entregó 30.000 pesos que tenía y se los dio en un sobre. Esa plata la necesitaba porque el lunes que viene ya tiene turno para operarse de la cadera”, contó también en diálogo con EL TIEMPO la sobrina de la mujer estafada.

Inmediatamente a que la octogenaria le hiciera entrega de los pesos, como seguía en comunicación telefónica con ese sujeto que decía ser su nieto éste le preguntó si también le había dado los dólares, a lo que la anciana respondió que no.

“Esperá que le digo que se vuelva”, contó la sobrina de la víctima de este “cuento del tío” que el delincuente que estaba hablando por teléfono con ella le dijo.

De esa manera, instantes más tarde, nuevamente ese mismo sujeto que ya se había apoderado de los 30.000 pesos en efectivo regresó a la casa de la anciana. En esa segunda oportunidad, para llevarse los 3.200 dólares.

Ni bien atendió de nuevo al delincuente, la anciana le manifestó que como tiene que operarse de la cadera no podía subir hasta la parte superior del placard de su habitación en donde estaban los dólares, por lo que el sujeto ingresó a la casa, pasó al dormitorio, “se subió arriba de la cama y así le robó también esa plata, que estaba en una caja”, señaló la sobrina de la víctima.

“Después, se fue caminando. Tendría menos de treinta años. Y según dijo mi tía, estaba vestido con un jean celeste y tenía puesta una campera o pulóver de color beige. Mide más o menos un metro setenta, es flaco y tiene el pelo de color claro”.

Todos esos datos descriptivos del ladrón les fueron brindados a la Policía ni bien fue alertada de lo sucedido.

En el marco del sumario penal que ahora se está instruyendo por este nuevo “cuento del tío” que se registra en Azul, ayer personal de la Seccional Primera local concurrió a la casa de la octogenaria para tomarle la denuncia, dado que la mujer no puede desplazarse a causa de esa lesión en la cadera por la que el lunes próximo tiene que operarse.

 

El dato

La modalidad delictiva registraba nuevamente ayer en Azul y conocida en la jerga policial como “cuento del tío” se ha convertido en uno de los tipos de ilícitos que con más asiduidad se están cometiendo en esta ciudad y en otras de la zona. En ese contexto, las sospechas de que un mismo sujeto es el autor de todos estos hechos es una de las hipótesis sostenida por los investigadores, aunque hasta el momento ese individuo no ha podido ser localizado.


OTRA ANCIANA QUE FUE ENGAÑADA

El pasado 25 de febrero, en horas de la tarde, una jubilada que tiene 89 años se había convertido también en esta ciudad en víctima de un “cuento del tío”, en el marco de un hecho de características muy similares al sucedido ayer.

La mujer estaba sola en su casa, ubicada en la calle Pringles entre Burgos y De Paula, cuando un sujeto fue a verla y le dijo que era contador y venía de parte de uno de sus hijos -al que mencionó por su apodo- para que le entregara todos los ahorros, ya que tenía la orden de depositarlos en el banco para que el dinero “no se devaluara”, según había señalado a EL TIEMPO un vocero policial.

En aquella oportunidad, y al igual que ayer, el autor del hecho se hizo presente en dos ocasiones en la casa de la mujer.

Primero fue para decirle que lo había mandado el hijo de la víctima, de quien señaló que lo estaba esperando en el banco para que le llevara el dinero e hiciera el depósito.

Pero antes de regresar por segunda vez para apoderarse de la plata, la jubilada recibió un llamado telefónico.

Con el fin de reforzar el engaño, en esa comunicación un sujeto se hizo pasar por uno de los hijos de la octogenaria y le dio expresas indicaciones para que le entregara el dinero a ese hombre que había ido instantes antes a su casa y que -haciéndose pasar por un contador- iba a regresar a buscar la plata.

Finalmente, durante lo que fue aquel “cuento del tío”, a la jubilada de 89 años le sustrajeron 3.000 dólares y 80.000 pesos, dinero que la mujer le entregó en una caja al autor de este hurto.

 

 

 

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