MEMORIA ACTIVA

“Para nosotros, decir Sportivo Piazza es decir Oscar Rodríguez”

Oscar Rodríguez: para muchos, lo mismo que decir Sportivo Piazza. Rodríguez y Capandeguy: “Queremos que cuando salga, tenga la fuerza necesaria y con todos los aspectos bien pulidos, fundamentalmente por respeto a Oscar”. Plaza San Piazza, Roma.  Capandeguy en el Vaticano, con la camiseta industrial como estandarte.
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Rodríguez y Capandeguy: “Queremos que cuando salga, tenga la fuerza necesaria y con todos los aspectos bien pulidos, fundamentalmente por respeto a Oscar”.

Gonzalo Rodríguez y Jonatan Capandeguy promueven un homenaje (sin fecha confirmada aún) a Oscar Rodríguez, un histórico hombre de Sportivo Piazza, fundamentalmente en su rol de formador de jugadores. Pero su legado excede por tanto esa mera labor instructiva, que ambos jóvenes (ex jugadores piazzistas e integrantes del Espacio Cultural Pedro “Paisano” Frías) reconocen que su pasión por la entidad villera puede que no sería tal si este hombre no hubiera compartido buena parte de sus vidas.

 

Si acaso fueran requeridas las coordenadas de este, por ahora, proyecto, las primeras palabras a las cuales resulta accesible echar mano son: agradecimiento, pasión, Piazza, orgullo, sentido de pertenencia, consecuencia, emoción, y, claro, homenaje. Muchas más pueden sumarse al listado con la misma facilidad, pues la persona que genuinamente genera esta necesidad de reconocimiento supo dar forma a una “obra” profunda, genuina e inspiradora.

Empecemos a colocar los nombres propios en su lugar. Oscar Rodríguez será homenajeado. Un formador de niños y jóvenes futbolistas que, quizá, no haya terminado de comprender que a la par de sus dotes en ese sentido, calaban profundamente en sus chicos sus virtudes como persona. Por eso, no son pocos los que colocan a un lado del signo = a este villero de ley (fallecido el 21 de febrero de 2013) y al otro al Club Sportivo Piazza.

Dos de esas personas que igualan el club del cual son hinchas y el legado de Oscar (a secas) son Gonzalo Rodríguez y Jonatan Capadeguy, integrantes del Espacio Cultural Pedro “Paisano” Frías y militantes de la Agrupación 26 de Julio. Ambos han decidido promover un homenaje a Oscar Rodríguez que todavía no posee demasiada forma ni fecha de concreción. En la charla con EL TIEMPO, reconocerán que no los mueve la urgencia y que el único norte que los condicionará hasta el día que el reconocimiento suceda, será realizar “un homenaje a la altura de su memoria y con respeto total a su familia”.

Lo mejor será decantar rápidamente (a través de las expresiones de sus protagonistas) en el andamiaje de motivaciones, emociones y expectativas que envalentonan este homenaje. Sólo acotaremos, a modo de pseudo preámbulo, que se trata de una historia que comienza en la entronización de una virgen y que entronca con el flamear de una camiseta piazzista en el Vaticano.

“Más allá de que la idea surja de nosotros dos, creemos que el proyecto tiene que ser de las instituciones que participan: tanto de Sportivo Piazza y su dirigencia como del Espacio Cultural Pedro Paisano Frías y sus integrantes. Esa es la fuerza que tiene que tomar el proyecto, desde ahí se propone este homenaje”, comenzará diciendo Rodríguez.

 –Este futuro homenaje, curiosamente se inicia con la entronización de la Virgen de Luján en Plaza La Tosquera. ¿Pueden explicar la conexión?

–GR: Se da este tema ahora porque luego que hicimos la entronización de la virgen, Jona tuvo la oportunidad de viajar a Roma, al Vaticano, llevó lo que correspondía, el presente al Papa Francisco, pero también, en la maleta sumó un regalo que yo le había hecho en el último campeonato de Primera, cuando Piazza se consagra campeón.

–JC: Como hincha de Piazza y por tratarse de un regalo que me había hecho él, pensé en llevar la camiseta, sin que Gonzalo sepa, a este viaje. A partir de eso, no podía faltar una foto en el Vaticano con la camiseta de Piazza, en la Plaza San Pedro. Yo viajé a fines de marzo y regresé a mitad de abril; hice un recorrido amplio donde lo principal pasó por estar en Italia, precisamente en Roma.

–¿Qué detonó esa foto una vez que vos se la das a conocer a Gonzalo y el resto de los compañeros del espacio cultural?

–JC: Fueron surgiendo ideas, que fueron muy buenas. Entendíamos que esa camiseta, que había estado en el Vaticano, debería ocupar un lugar importante donde todos los que nos sentimos identificados con el club, podíamos verla a la foto. Además, Francisco es el número 1, es muy querido por el pueblo, y haber podido llevar la camiseta y presentarla ahí…fue… muy emocionante.

–GR: En realidad queríamos dejar plasmado en un cuadro, la misma emoción que sintió Jona allá y el enviarme la foto a mí, que fue la misma emoción supongo. Que, de alguna manera, quedara plasmada en cuadro y que sea accesible para todos los hinchas del club.

–Ese cuadro fue entregado ya a la dirigencia de Piazza

–GR: Eso sucedió este lunes. Tomamos contacto con el presidente José Bidegain, a quien debemos reconocer la amabilidad. Entendemos que les gustó mucho el regalo; si bien económicamente no es mucho, simbólicamente es un regalo fuerte, muy emocionante.

En ese contexto fue que surgieron un montón de charlas, principalmente de cómo está el club (que no escapa a la realidad de todos los clubes), nos interiorizamos, más allá de que todos los domingos vamos a la cancha y sabemos lo que pasa, es bueno interiorizarse de primera mano. Y fue ahí que, aprovechando la ocasión, los hicimos partícipes a los dirigentes del proyecto que habíamos pensado, el homenaje.

“Justificar los fundamentos”   

–¿Cómo reacciona Piazza, su comisión, ante la propuesta de homenajearlo a Rodríguez?

–GR: En primer lugar, nosotros dimos los motivos del porqué. Justificar los fundamentos del porqué hace que tome relevancia el proyecto. Como nosotros pensamos que las personas hacen a las instituciones, creemos que Oscar representa gran parte de la historia de Piazza. Es Piazza para nosotros hablar de Oscar Rodríguez.

En ese momento se trasmitieron un montón de anécdotas que uno tiene adentro y afuera del vestuario con Oscar Rodríguez, y las que más nos quedaron a nosotros son las que están fuera del vestuario.

–¿Ustedes dos fueron jugadores de Piazza?

–GR: Sí, jugamos bastante tiempo. Con Jona siempre hablamos que a nosotros nos tocó una época en la que Piazza no tenía tantos recursos y teníamos compañeros que a veces no tenían para comer o no poseían la mejor indumentaria para jugar al fútbol, y Oscar Rodríguez respondía en esas cosas. Tal vez lo hayan hecho otros también, pero en nuestra memoria está presente él.

–JC: La respuesta de los dirigentes fue muy positiva. Jorge Aranza nos decía que a ellos también les pasa de querer homenajear a mucha gente y el mismo trajín del día a día institucional, hace que no pueda poner la fuerza necesaria de abocarse en ello. Pero nos dijeron que estaban en disposición para colaborar y participar a medida que el proyecto vaya tomando fuerza.

“La ciudad debería rendirle un homenaje”   

La intensión de tributar todo aquel denodado y apasionado trabajo de Oscar en Piazza no es nueva para Capandeguy y Rodríguez, anida en ambos desde mucho tiempo atrás. El momento es ahora: “El homenaje a Oscar lo teníamos presente desde siempre con Jona. Los dos, de alguna manera, nos conocemos ahí y más allá de que el club le rindió su homenaje poniéndole el nombre a la escuelita de fútbol, que bien merecido está, entendíamos que la ciudad debería rendirle un homenaje a quien más que un profe de fútbol, ha sido un formador de jóvenes”.

 

–Excede su valoración el hecho de que haya sido alguien que le indicó a un pibe cómo patear o cómo correr una cancha.

–GR: Exactamente. Se trata de cómo Oscar abordaba al joven desde todos los aspectos, más allá del futbolístico.

 

–Este proyecto no tiene aún una forma acabada ni tampoco una fecha de concreción asegurada. ¿No quieren apurarse?

–GR: Es así. En cuanto al tiempo, más allá de que nos gustaría que sea cuanto antes, queremos que cuando salga, tenga la fuerza necesaria y con todos los aspectos bien pulidos, fundamentalmente por respeto a Oscar. No tenemos urgencia.

–JC: Que sea un homenaje a la altura de su memoria y con respeto total a su familia. Aunque no nos vamos a dejar estar.

 

–Pese a lo precocidad que todavía mantiene el homenaje, ¿pudieron testear el ánimo de jugadores y gente vinculada a Piazza que desee sumarse?

–GR: A medida que el proyecto se vaya haciendo conocido se van a ir sumando un montón de jóvenes más grandes que recuerdan a Oscar y jugadores actuales: algunos de los que juegan en Primera han pasado por las manos de Oscar. Ellos pueden atestiguar todo lo que nosotros vamos diciendo.

 

“OSCAR RODRÍGUEZ HIZO QUE NOS ENAMORÁRAMOS DEL CLUB”     

–¿Cómo se recuerdan ustedes vinculados con Oscar Rodríguez?

–JC: Era un técnico que te enseñaba, que te explicaba cómo jugar

–GR: ¡El que te cagaba a pedos! (risas)

–JC: El que en los vestuarios te decía “¡Dejen de mariconear con el pelito!” o que te recomendaba “En el área, puntín. Asegúrenla.”. Esas dos cosas puntuales son las que más recuerdo yo como algún tipo de anécdota.

–GR: Tengo los mejores recuerdos de Oscar, desde lo futbolístico y desde lo personal. Me ha dejado un montón de cosas que hace que ahora uno tenga la necesidad y el orgullo de rendir un homenaje. Entendemos que ha sido la persona que, más allá de lo familiar, hizo que nos enamoráramos del club del cual hoy somos hinchas. Para nosotros, decir Sportivo Piazza es decir Oscar Rodríguez.

 

–¿Representaba esa idea que hay de Piazza visto desde afuera, la idiosincrasia para jugar al fútbol?

–GR: No sé si tan así. Entiendo que Oscar Rodríguez era quien más trasmitía el sentimiento del villero, de Piazza. Creo que el quería que nosotros juguemos bien, entonces capaz que se perdía una hora para que practiquemos córners o saque laterales. Pero, dentro del vestuario, era también “¡Hoy ganamos!”, “¡Hoy metemos!”, y trasmitía eso. De alguna manera por eso hoy nosotros, después de tantos año y habiendo dejado de jugar en Piazza, seguimos vinculados al club: somos socios, somos hinchas, vamos a la cancha.

“RONDABA LA EMOCIÓN”    

–¿Mantuvieron algún contacto con la familia de Oscar?

–JC: Tuvimos también el aval de la familia. A ellos les toca muy de cerca, los nietos de Oscar jugaban al fútbol en Piazza, el hijo de Oscar colaboraba mucho en el club. Fuimos a hablar con la familia.

–GR: Yo fui a hablar con Raúl, el hijo de Oscar, que muy amablemente me atendió en su casa. Lo que intentamos fue decirle, primero, que con el más sincero respeto que se merece la memoria de Oscar, queremos rendirle un homenaje, un homenaje de la ciudad. Por eso entendíamos que este proyecto debe pasar por el Concejo Deliberante, que es donde, de alguna manera, están representados todos los ciudadanos a través de las fuerzas políticas que hay ahí.

Raúl nos dijo que le metamos para adelante, si bien el prefiere mantenerse al margen de todo este desarrollo.

 

–¿Es una cuestión emocional lo que le sucede?

–GR: Sí, es ese el motivo. Cuando hablamos con él, yo sentí que arriba de la mesa rondaba la emoción, costaba hablar; se te corta la voz, los ojos se llenan de lágrimas…él es el hijo y siente que más que el padre, se le murió su mejor amigo.

Esta charla fue muy significativa para nosotros, ya que si no hubiésemos tenido el aval de la familia, bajo ninguna circunstancia hubiéramos dado continuidad a la preparación de este homenaje.

 

 

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