HABLÓ UNA PACIENTE DE EQUINOTERAPIA DE LA YEGUA FAENADA

“Para nosotros hacé de cuenta que era de la familia”

La referencia surgió de Blanca Ruiz, quien lamentó las circunstancias en las que se produjo la muerte del animal. “India era un animal muy dulce y muy suave para trabajar”, expresó la mujer, que sufre de una discapacidad y que hizo con los equinos un vínculo muy fuerte. Por su parte la dueña del cuadrúpedo reiteró su decisión de exigir justicia, pero desalentó cualquier tipo de represalias que alguien quiera tomar contra el único detenido. 

Blanca Ruiz y el recuerdo imborrable de su vínculo con India.FACEBOOK PAOLA ANDREA VELTRI
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Blanca Ruiz y el recuerdo imborrable de su vínculo con India.FACEBOOK PAOLA ANDREA VELTRI

Blanca Ruiz acusó el impacto por el salvaje asesinato de India. No sólo por la muerte en sí, sino por la forma en la que ésta se produjo. La mujer, que sufre una discapacidad por la que hacía sesiones de Equinoterapia con el animal faenado luego de ser robado, dialogó con EL TIEMPO para hacer una descripción de lo que el equino –con el que trabajó durante los últimos dos años- representaba en su vida.

“India era un animal muy dulce y muy suave para trabajar. Ella veía llegar la combi y se ponía contenta porque sabía que iba yo. Se acercaba, yo la abrazaba, la acariciaba y le daba de comer caramelos”, expresó Ruiz.

Agregó que “antes de comer caramelos me besaba, yo le tocaba la oreja y ella sabía que yo le estaba dando cariño. Me encantan los caballos. Paola me bajaba de la camioneta y yo trataba de hacer equilibrio para sostenerme con una mano y, con la otra, acariciar a India. Aparte le hablaba y ella me entendía. Le hemos dado masitas, le hemos dado pasto…”.

La paciente afirmó que, con Violeta –hija de India y quien se pudo poner a salvo de las manos asesinas- pasa lo mismo. “Ayer (por el martes) estuve trabajando con ella y se ve que se siente triste. Nosotros también nos sentimos tristes. Para nosotros hacé de cuenta que India era de la familia. Después de trabajar con ellas nos sentimos con más fuerza e intentamos hacer más cosas y eso ayuda”, expresó.

Respondió afirmativamente cuando se le preguntó si eran tiempos de redoblar el cariño sobre Violeta. “Yo le dije ayer que la iba a cuidar”, finalizó Ruiz, quien se mostró muy acongojada por lo ocurrido.

Un vacío imposible de llenar

Paola Andrea Veltri, dueña de las dos yeguas que fueron robadas en los primeros minutos del miércoles de la semana pasada, a su turno dijo que el martes dos de los pacientes volvieron a tener contacto con Violeta, pero que el vacío que dejó India será imposible de llenar.

“Esto me lo resolvió Blanca. Ella quería ir a ver a Violeta. Primero quisieron ir a la cabaña donde estaban; los llevé…era un vacío enorme. Ni bien abrimos el portón de la camioneta, Violeta empezó su trabajo como siempre, con los ojos por la mitad, muy triste pero ellos (los pacientes) entienden. Enseguida puso todo su cuerpo dentro de la camioneta y Blanca la abrazó. Fue muy emocionante. Blanca y Fernando, otro de los chicos, bajaron de la camioneta y empezamos a trabajar”, expresó.

Indicó que “fue lo mejor que ellos decidieran ir porque yo estoy muy dolida y no sabía cómo manejarme en ese momento, hasta que vi que Violeta iba a seguir trabajando de manera normal a pesar de la falta de India, que se notaba. Nos quedamos más tranquilos porque no se va a cortar el vínculo, no se va a cortar el trabajo. Violeta necesita de los chicos y los chicos también la necesitan. Violeta no concibe vivir de otra manera, siempre con gente, con cariño y haciendo lo que aprendió”.

La detención del sospechoso

Más adelante, Veltri admitió que “fue muy fuerte saber que ya estaba detenido” Julián Alfredo González, de 22 años. “Le pido a quien corresponda que aplique todo lo que le corresponda, que sea todo lo más severa posible. En estos días fui amenazada por este hombre. Me decía ‘como maté a tu caballo voy a matarte a vos, no me va a quedar otra que matarte’; que borrara las publicaciones que yo había puesto de él; que no le dejaba ‘otra alternativa’ que matarme. Para mi familia fue un alivio saber que está detenido; yo iba a tener custodia personal porque somos prácticamente vecinos”, manifestó.

Tras reconocer que “esto recién empieza; seguramente va a tener un abogado defensor que va a pedir que lo liberen”, la mujer afirmó: “Yo no voy a parar”.

“Una persona con hambre no se come a dos caballos, porque mató a India pero se llevó a dos y si se las iba a comer que muestre en qué freezer iba a guardar tanta carne. Este chico no actuó solo y eso supongo que irá más profundamente sobre esto. India no es el único caballo que falta. Está pasando algo con los caballos y tendrían que existir leyes más severas contra este tipo de hechos”, amplió.

AGRADECIMIENTO

Paola Veltri expresó su profundo agradecimiento a quienes le hicieron llegar expresiones de apoyo y comprensión. “Me han llamado de Uruguay, de Colombia, proteccionistas de cualquier lado, muchas publicaciones compartidas en el Facebook y toda la ayuda que me da la gente de Proyectos Galgos”, dijo, tras lo cual desalentó cualquier intento de hacer justicia por mano propia.

“A una le brota por los poros decir ‘esto no puede ser’, pero dentro del dolor yo pienso y digo que no podemos resolver con justicia por mano propia. Están las leyes y confío que Dios se encarga de todo”, resaltó.

SIN ARREPENTIMIENTO

Además Veltri afirmó que no imagina ni espera un arrepentimiento de parte del autor del acto criminal.

“Una persona que mira los ojos de India y le pudo hacer lo que le hizo, no es una persona. No tiene para arrepentirse nada. Es un monstruo. Él sabe que no voy a parar, que conmigo no va a poder y que, como dije, va a pagar cada gota de sangre de India. No me voy a olvidar nunca de lo que me arrebató. Él va a patinar y yo voy a estar ahí atrás para decirle, a quién sea, ‘patinó’. Le voy a juntar tantas causas que va a vivir preso; yo no le voy a perder pisada”, concluyó.

 

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