Pataletas, berrinches, rabietas!!

Por Mariana Azcona

Lic. en Psicología egresada de la UBA. Especializada en Clínica Familiar Sistémica.
MP. 35387 – marianaazcona45@gmail.com

En algún momento a partir de los dos años y hasta los cuatro es esperable que los niños/as empiecen con las pataletas o los berrinches.

Es una etapa saludable de su desarrollo aunque bastante difícil e incómoda.

Saludable porque nos indica que están desarrollando su autonomía, es una forma de diferenciarse de sus mapadres y desarrollar su personalidad.

Por otro lado es la etapa previa al lenguaje, difícilmente pueden expresar lo que sienten y lo que quieren entonces lo hacen a través del cuerpo (mordiendo, pegando, tirando objetos, gritando, etc.)

Esta aclaración es válida para entender que no es un problema particular de nuestro hijo y que todos los niños atraviesan este momento en mayor o menor medida. Aún así, hay varias pautas para seguir que disminuyen la intensidad y la cantidad de episodios, que sobretodo ayudan para que esta etapa no se prolongue en el tiempo, dificultando el desarrollo del niño y la armonía de la familia.

Anticipación; contarle a los niños lo que va a suceder en el corto plazo ayuda a evitar pataletas, ellos no están al tanto de nuestros planes y de nuestra agenda, tampoco son conscientes de los días de la semana o el momento del día, entonces es importante contarles que va a pasar ese día. “Hoy tengo que trabajar un rato a la tarde en la compu, cuando termine podemos jugar a algo juntos”. Después de la escuela tengo que hacer un trámite en el banco, es un lugar aburrido pero es importante que lo haga”. “mañana es lunes, vas a ir al jardín y después te va a cuidar la abuela”

Rutina; como no manejan aún los días y los horarios, es importante que mantengamos una rutina para que sepan que después del baño viene la hora de la cena y luego se va a dormir.

Elegir los “no”: cuando abusamos del “no”, pierde valor y sentido. Démosle uso cuando sea necesario. Es más efectivo dar las pautas en positivo. “podes mirar los dibus después de bañarte y ordenar tu cuarto”. “afuera está lloviendo y hace frio, podes aprovechar a pintar y hacer torres”.

Pautas claras y breves: frente al berrinche, evitamos enojarnos y dar  largas explicaciones, validamos sus emociones y damos la pauta clara pero breve, luego,  cambiamos de tema. “que bronca tener que irnos justo ahora. Tenemos que volver a casa  porque es tarde y mañana nos levantamos temprano”. “entiendo que estas enojado porque querés ver la tele, pero no se pega”

Si estamos en una reunión social o en un lugar público, busquemos salir al aire libre y o irnos a un lugar tranquilo hasta que el niño se calme, usemos nuestro cuerpo para contenerlo y dejemos el momento de reflexión para después.

Espero que estos consejos ayuden a transitar esta etapa difícil pero necesaria para el desarrollo de los niños y de las niñas. Recordemos que cada niño y cada familia es diferente, estas pautas son solo aproximaciones a las múltiples estrategias que cada familia desarrolla en esta etapa.

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