FALLO DE UN JUICIO ORAL

Pena de cinco años y medio de prisión para un azuleño que fue condenado por vender drogas

Al encausado lo habían aprehendido en Las Flores el 30 de mayo de 2015. Acompañado por una joven, había viajado en un remís a la vecina ciudad para vender drogas. En su poder, los policías que lo arrestaron ese día incautaron picadura de marihuana y un bagullo de esa misma sustancia estupefaciente. Para ese entonces, el imputado registraba una orden de captura por los antecedentes penales que tiene, los mismos que hicieron que en este juicio se mantuviera su condición de “reincidente”. Por esos antecedentes delictivos, ya ha estado preso en otras ocasiones. Junto con esa pena de prisión y teniendo en cuenta el tipo de delito tratado en este debate, también le fue impuesto el pago de una multa por un valor de tres mil pesos.

 

Cuando Carlos Cano fue arrestado, en su poder se hallaron más de 45 gramos de marihuana que, según quedó probado en este juicio, llevaba para vender en Las Flores.
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El azuleño condenado en este juicio había llegado en un remís a Las Flores, la ciudad donde personal policial lo aprehendió el sábado 30 de mayo de 2015.
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Cuando Carlos Cano fue arrestado, en su poder se hallaron más de 45 gramos de marihuana que, según quedó probado en este juicio, llevaba para vender en Las Flores. NOTICIAS LAS FLORES/ARCHIVO

Una pena de cinco años y seis meses de prisión y otra consistente en el pago de una multa de tres mil pesos le impusieron en un juicio, a modo de condena, a un azuleño implicado en una causa penal relacionada con una infracción a la Ley de Estupefacientes, hecho por el que había sido aprehendido en mayo de 2015 en la vecina ciudad de Las Flores.

Fuentes judiciales informaron ayer a EL TIEMPO que el debate relacionado con este caso se había desarrollado en el Tribunal Oral en lo Tribunal número 1 de Azul.

El fallo de primera instancia con veredicto condenatorio para el encausado se había anunciado el miércoles de la semana que pasó.

El hombre condenado fue identificado por voceros de ese tribunal como Carlos José María Cano, de 47 años.

En el debate desarrollado en la sala ubicada en el primer piso de Tribunales intervino de manera unipersonal el juez Gustavo Borghi, quien halló a Cano autor penalmente responsable del delito de tenencia ilegal de estupefacientes con fines de comercialización en dosis fraccionadas directamente al consumidor, según se mencionó en la resolución.

En un remís a Las Flores

El hecho materia de este proceso judicial había ocurrido en Las Flores el sábado 30 de mayo de 2015.

De acuerdo con lo que quedó probado en el debate, teniendo en cuenta para eso las versiones de testigos que comparecieron en el proceso y de otras pruebas incorporadas al juicio, Cano había sido aprehendido por personal policial poco después de la hora 13.30 del día ya referido.

En una estación de servicios situada en el cruce de la Ruta Nacional número 3 con la Avenida Eva Perón de la vecina ciudad, los efectivos de seguridad hallaron en un automóvil remís en el que el encausado había llegado hasta Las Flores junto con una joven un paquete envuelto en papel de diario que en su interior contenía más de 40 gramos de picadura de marihuana.

Cano, mencionó en el fallo el juez que intervino en este debate, tenía “ilegítimamente” el paquete con la droga “bajo su guarda y disposición con fines de comercialización, oculto debajo del asiento delantero derecho que ocupaba (del ya mencionado remís)”.

Según las pericias posteriormente realizadas al contenido de ese envoltorio, la marihuana incautada pesaba específicamente 44.22 gramos.

A su vez, aquel día en que fue aprehendido, Cano tenía oculto entre sus ropas “un envoltorio de celofán conteniendo el mismo tipo de sustancia estupefaciente compactada, con un peso de 1,92 gramos”.

A eso se sumó el secuestro en poder del encausado de dos teléfonos celulares y de una balanza digital que estaba dentro de un bolso que el azuleño también llevaba.

Testimonios

El remisero que ese día llevó a Cano y a la joven desde Azul a Las Flores fue uno de los testigos que declaró en este debate, al igual que policías que participaron en la aprehensión del hombre que la semana pasada fue condenado en primera instancia en este juicio, proceso donde contó con la asistencia del defensor Particular Pedro De Luca.

Ese chofer contó en el debate que el día en que este episodio se produjo pasó a buscar a Cano por su casa de esta ciudad después de que el propio encausado lo había llamado. Y que después lo trasladó con rumbo a Las Flores junto con esa joven que en ese entonces acompañaba al hombre implicado en esta infracción a la Ley 23.737.

Una vez que llegaron en el auto hasta la estación de servicios antes mencionada en Las Flores, Cano descendió del rodado, al tiempo que el chofer y la joven que acompañaba al azuleño se quedaron en el interior del vehículo.

En esas circunstancias apareció un automóvil particular con cuatro policías de civil, quienes llevaron a cabo el procedimiento que derivara en la aprehensión del ahora condenado en esta primera instancia y en el hallazgo de la droga ya referida.

En principio, tanto Cano como la joven que estaba con él y el remisero fueron demorados por los policías en Las Flores, aunque posteriormente sólo el encausado quedó aprehendido y acusado de esa tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, delito por el que la semana pasada fue condenado en este juicio que se llevó a cabo en el Tribunal 1 local.

Policías que también declararon en el debate señalaron que habían obtenido el dato de “un consumidor” que vive en Las Flores con relación a que ese día Cano iba a llegar a la vecina ciudad trayendo la droga que después le sería incautada.

En aquel entonces, cuando al azuleño le preguntaron por su nombre había brindado a los policías una identificación falsa.

“Cano no sólo tenía en su poder el estupefaciente señalado, fraccionado en pequeña cantidad, sino que también tenía consigo una balanza con escala digital y el teléfono celular en el cual se constaron el envío y recepción de mensajes característicos de la intermediación comercial en la venta ilegal de estupefacientes”, señaló el juez en el fallo para dar por demostrada tanto la existencia del ilícito como la autoría del encausado en el mismo.

El dato

Además de la condena para Cano por esta infracción a la Ley de Estupefacientes, el juez que intervino en el debate lo declaró “reincidente”,  debido a que ya había “cumplido pena privativa de la libertad sin que desde su finalización hubiera transcurrido un término igual a aquel por la que le fuera impuesta”, se mencionó en lo dispuesto.

REGISTRA MÁS CONDENAS Y  TAMBIÉN ESTUVO PRÓFUGO

Las condenas que Carlos José María Cano registra fueron valoradas por el juez que intervino en este debate como una circunstancia agravante a las penas que le impuso por esta Infracción a la Ley de Estupefacientes.

En ese contexto, en el fallo se mencionó que en octubre de 2013 había sido condenado a una pena única de nueve años de prisión, ocasión en la cual ya lo declararon “reincidente”, una situación que se mantuvo tras anunciado el fallo de este juicio de primera instancia durante el transcurso de la semana pasada en los Tribunales de Azul.

Esa pena única era la sumatoria de una condena de “cinco años y cinco meses de prisión” como autor de un intento de homicidio ocurrido en Mar del Plata, la cual le fuera impuesta el 16 de enero de 2010, y de otra consistente en una pena de “cuatro años y seis meses de prisión” dictada en el marco de dos causas tramitadas a través del Tribunal Oral en lo Criminal Federal, también con sede en esa ciudad balnearia. En ese caso, por los delitos de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización y tenencia simple de estupefacientes.

En el marco de una de las causas penales tramitadas a través del TOC Federal, Cano estuvo detenido desde el 26 de septiembre de 2006, cuando fue arrestado en Mendoza después de una orden de captura que pesaba sobre él, hasta el 7 de agosto de 2009.

Ese día no regresó de una salida transitoria del penal donde estaba alojado, por lo que fue declarado en rebeldía.

Después, en el marco de otra de las causas penales por las que lo habían  condenado, estuvo preso desde el 16 de enero de 2010 hasta el 2 de noviembre de 2014, “fecha en la que evade el régimen abierto que usufructuaba”, se indicó en la resolución.

Posteriormente, Cano fue vuelto a detener en Las Flores el 30 de mayo de 2015, en el marco de esa causa penal por la que la semana pasada fue condenado. Y en esa ocasión estaba vigente otra orden de captura para el azuleño, que actualmente está preso nuevamente en una unidad carcelaria perteneciente al SPB.

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