FALLO DE UN JUICIO ABREVIADO

Pena de cuatro años y dos meses de prisión para un joven que vendía drogas en su casa

Al encausado lo habían aprehendido en febrero del año pasado, cuando policías allanaron su vivienda, ubicada en la calle Cabo González de esta ciudad, e incautaron cocaína, marihuana y elementos relacionados con la comercialización al menudeo de esas sustancias estupefacientes. En el mismo proceso, lo condenaron también por el delito de “resistencia a la autoridad”.

La droga y otros elementos que la Policía había incautado en febrero del año pasado, cuando fue allanada la casa donde el joven condenado en este juicio abreviado vivía.
DROGAS ILÍCITAS AZUL/PBA/ARCHIVO
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La droga y otros elementos que la Policía había incautado en febrero del año pasado, cuando fue allanada la casa donde el joven condenado en este juicio abreviado vivía. DROGAS ILÍCITAS AZUL/PBA/ARCHIVO

Un juicio abreviado tramitado en un Tribunal local finalizó con la condena para un azuleño a una pena de cuatro años y dos meses de prisión y a otra consistente en el pago de una multa de dos mil pesos, al ser hallado autor de una infracción a la Ley de Estupefacientes. En el mismo proceso, el encausado fue condenado también por el delito de resistencia a la autoridad, después de que junto a otros jóvenes protagonizara una serie de incidentes contra el personal policial en la puerta de un club de esta ciudad, en septiembre de 2014.

El joven que fue condenado en este juicio abreviado tiene 27 años y voceros del Tribunal Oral en lo Criminal número 2 lo identificaron como Daniel Iván Regner.

La jueza Alejandra Raverta, que actualmente preside el TOC 2, intervino en ese proceso donde al azuleño le fueron impuestas las penas antes referidas.

Teniendo en cuenta que fueron dos las causas penales tratadas en ese mismo juicio, Regner fue hallado autor penalmente responsable de los delitos de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización en dosis fraccionadas al consumidor y resistencia a la autoridad, en concurso real.

Un allanamiento

La causa principal relacionada con lo que fue este proceso se remonta a lo sucedido el 25 de febrero del año pasado.

Ese día, policías realizaron “una diligencia de allanamiento y registro de la

totalidad de las dependencias existentes” en una casa ubicada en la calle Cabo González de esta ciudad.

En ese lugar residía el joven condenado, quien -escribió la jueza Raverta en el fallo- “tenía ilegítimamente bajo su guarda y disposición con fines de

comercialización en dosis fraccionadas, en la cocina-comedor, oculto en un cochecito de bebé, seis envoltorios de nylon, dos de color negro y los

restantes color azul, conteniendo picadura de marihuana, con un peso total

de 26 gramos”.

Además, durante el procedimiento los policías hallaron e incautaron, “en un mueble tipo modular, dos envoltorios -uno de color negro- conteniendo en su interior clorhidrato de cocaína con un peso de 1 gramo y el restante, blanco,  conteniendo picadura de marihuana con un peso de 4 gramos”.

En cuanto a lo que había sido ese allanamiento, en el fallo se detalló también que se encontró marihuana, en una cantidad que no fue pesada, en el interior de “un recipiente de vidrio circular color azul”. Y dentro del congelador de una heladera, los policías hallaron e incautaron “un envoltorio de nylon blanco conteniendo en su interior tres trozos compactos de marihuana y otra bolsa de nylon blanca conteniendo en su interior veintitrés envoltorios con picadura de la misma sustancia compactada con un peso total de 445 gramos”.

Aquel día en que el joven fue aprehendido el allanamiento continuó en el patio trasero de la casa donde vivía, en donde se descubrió que “tenía ilegítimamente una planta de marihuana de un metro ochenta y cinco centímetros, sobre una chapa hojas de marihuana en proceso de secado y otras dentro de un recipiente de Telgopor, con un peso de 92 gramos”.

También fueron secuestrados en poder del encausado dinero en efectivo y una balanza de precisión, las cuales sirvieron -a criterio de la jueza que intervino en este juicio abreviado- para demostrar “la ultrafinalidad de comercialización de estupefacientes en dosis fraccionadas con que era ilegítimamente poseída la droga secuestrada”.

Diferentes testimonios que fueron incorporados a la Instrucción Penal Preparatoria relacionada con esta Infracción a la Ley 23.737 indicaban que la Policía había tomado conocimiento de que el joven vendía estupefacientes en su casa a través de la versión de un vecino.

En ese contexto, una vez iniciada la investigación policías realizaron tareas de vigilancia en la zona, las cuales sirvieron para demostrar que el movimiento de personas que se registraba en la casa del encausado que después sería allanada era compatible “con la venta de estupefacientes al menudeo”.

Al respecto, varios de los policías que participaron en esas tareas de vigilancia fueron coincidentes en indicar que se observaban “pase de manos” entre quienes iban a comprar la droga y el joven que se las vendía.

El dato

Un dictamen pericial relacionado en el marco de la instrucción de la causa penal relacionada con esta infracción a la Ley de Estupefacientes indicaba que la marihuana incautada durante el allanamiento en la casa del encausado, que en total pesaba algo más de 494 gramos, servía para preparar 988 cigarrillos “tipo porro”.

LA CAUSA ACUMULADA

En el mismo proceso, Daniel Iván Regner fue juzgado y condenado por un caso de resistencia a la autoridad que protagonizara el 28 de septiembre de 2014.

Según se mencionó en el fallo, cuando habían transcurrido unos minutos de la hora tres de aquel día cinco personas -entre las cuales estaba el joven- protagonizaron disturbios en las afueras del club Cemento Armado, en 25 de Mayo entre Guido Spano y Guamini de esta ciudad.

Cuando personal policial se hizo presente en el lugar, “ante el requerimiento de que frenen su accionar, (los jóvenes) comenzaron a arrojar a los efectivos todo tipo de elementos contundentes, como trozos de hormigón y ladrillos, pero sin lograr lesionarlos, resistiéndose al legítimo accionar de los mismos”, circunstancia durante la cual Regner había sido aprehendido.

 

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