FALLO DE UN JUICIO ABREVIADO

Pena de cuatro años y medio de prisión para un hombre que vendía drogas en su almacén

Al encausado lo habían aprehendido durante un allanamiento que en julio de 2015 se hizo en un comercio que poseía en Villa Piazza Sur. En ese lugar se incautaron drogas y otros elementos relacionados con la venta al menudeo de los estupefacientes, actividad delictiva que llevaba a cabo usando a la despensa como fachada. Al hombre lo condenaron también por la tenencia de un arma de fuego sin la debida autorización. Y a modo de otra pena, le impusieron el pago de una multa por un valor de 2.500 pesos.

 

Droga, dinero y armas; los elementos incautados en los allanamientos relacionados con esta causa penal. Al hombre que vendía estupefacientes desde un almacén que poseía en Villa Piazza Sur lo condenaron a cuatro años y medio de prisión en un juicio abreviado tramitado días atrás.ARCHIVO/EL TIEMPO
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Droga, dinero y armas; los elementos incautados en los allanamientos relacionados con esta causa penal. Al hombre que vendía estupefacientes desde un almacén que poseía en Villa Piazza Sur lo condenaron a cuatro años y medio de prisión en un juicio abreviado tramitado días atrás.ARCHIVO/EL TIEMPO

Cuatro años y seis meses de prisión y el pago de una multa de dos mil quinientos pesos fueron las penas que en un juicio abreviado le impusieron a un hombre que fue hallado autor de una infracción a la Ley de Estupefacientes. En el mismo proceso el encausado fue condenado también por la tenencia sin autorización de un arma de fuego, la cual habían incautado policías que allanaron un almacén que poseía y el domicilio donde vivía.

En esos procedimientos había sido hallada y secuestrada la droga que el hombre tenía para comercializar al menudeo desde ese local que, en julio de 2015, tenía en Villa Piazza Sur de esta ciudad.

El juicio abreviado -informaron ayer a EL TIEMPO voceros judiciales- se había tramitado días atrás en el Tribunal Oral en lo Criminal número 1.

Las sanciones ya referidas le fueron impuestas a un hombre identificado por voceros del TOC 1 como Leonardo Saúl Fogliani, de 37 años.

El juez Gustavo Borghi, actual presidente del Tribunal con sede en el primer piso del Palacio de Justicia local, halló al encausado autor penalmente responsable de los siguientes delitos: tenencia ilegal de estupefacientes con fines de comercialización, fraccionados en dosis destinadas directamente al consumidor, y tenencia de arma de fuego de uso civil sin la debida autorización legal -dos hechos-, en concurso real.

Fiscal del proceso fue Laura Margaretic, mientras que la defensora Oficial Adriana Hernández patrocinó al encausado.

En el acuerdo previo de las partes, que se tradujo luego en ese pedido que la representante del Ministerio Público Fiscal hizo para la realización de este juicio abreviado, las penas que ambas funcionarias judiciales habían convenido imponerle a Fogliani fueron las mismas que después el juez le dictó.

Lo que quedó demostrado

Los hechos que fueron materia de este juicio abreviado se remontan a lo ocurrido el 16 de julio de 2015.

Aquel día, en esta ciudad, poco antes de la hora 20 policías allanaron una despensa propiedad del encausado: un pequeño local situado en Comercio entre Juan B. Justo y Olavarría de Villa Piazza Sur.

Durante ese procedimiento, los efectivos de seguridad hallaron e incautaron “seis trozos compactos de cannabis sativa (marihuana), envueltos en papel de diario, con un peso de total de 102,6 gramos, y un tubo de plástico y un envoltorio de nylon conteniendo ambos clorhidrato de cocaína en forma pulvurenta, con un peso total de 1,8 gramos”, escribió el presidente del Tribunal 1 en el fallo.

“Asimismo -agregó el juez sobre el encausado- tenía en su poder, sin autorización de la autoridad administrativa, un arma de fuego del tipo revólver, marca “Tanque”, calibre .32, cargado y apto para disparar”.

Según lo que quedó demostrado, “Leonardo Saúl Fogliani tenía ilegítimamente bajo su guarda y disposición con fines de comercialización en dosis fraccionadas destinadas directamente al consumidor” la droga ya mencionada, que se encontraba “detrás del mostrador de atención al público, en el piso, debajo de unas estanterías, adentro de una caja y en una bolsa de nylon”.

Además de la despensa, aquel mismo día los policías de la Delegación Departamental de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas Azul que participaron en la investigación de este caso habían allanado la casa donde el encausado vivía en ese entonces.

En esa propiedad, situada en la prolongación Norte de la calle Catamarca, quedó probado que el almacenero “tenía ilegítimamente bajo su guarda y disposición, con fines de comercialización en dosis fraccionadas destinadas directamente al consumidor, en uno de los roperos existentes en la habitación matrimonial, la cantidad de tres trozos compactos de cannabis sativa (marihuana) y recortes de diarios en el interior de una bolsa de nylon, con un peso total de 47 gramos y también aquí en su poder, sin autorización de la autoridad administrativa, un arma de fuego del tipo escopeta, calibre 16, apta para disparar”.

Además, los procedimientos incluyeron el hallazgo de teléfonos celulares y de una importante suma de dinero en efectivo, elementos “demostrativos de la ultrafinalidad de comercialización en la forma antes mencionada”, según lo que escribió el juez Borghi en el fallo.

Sólo se valoraron circunstancias atenuantes a esa condena impuesta al almacenero. Al respecto, se mencionó en el fallo “la inexistencia de antecedentes condenatorios y el buen concepto informado” del encausado.

El dato

Un billete de cien dólares y alrededor de 43.000 pesos habían sido incautados durante los allanamientos que se hicieran en la despensa y en la casa del hombre condenado días atrás en este juicio abreviado. Ese dinero, como habitualmente sucede en estos casos, el juez Borghi ordenó que sea puesto “a disposición del Estado Provincial, para los planes de lucha contra la comercialización de estupefacientes y las adicciones”.

UNA DESPENSA ERA LA FACHADA PARA VENDER ESTUPEFACIENTES

La investigación relacionada con la causa penal por la que Leonardo Saúl Fogliani fue condenado en este juicio abreviado revela que esa despensa de su propiedad que fuera allanada en julio del año 2015 era el local que el encausado utilizaba “como fachada para la venta de estupefacientes”.

Al respecto, en el expediente judicial que se instruyó constan declaraciones de varios policías que trabajaron en el caso, quienes a través de tareas de vigilancia realizadas en cercanías a ese comercio, ubicado en Villa Piazza Sur,  pudieron observar la manera en que diferentes consumidores concurrían al almacén a comprar drogas.

“Si bien no se pueden observar pase de manos, es notorio que por el horario en el que se encuentra abierto este local del tipo despensa podría ser utilizado de pantalla para realizar la actividad ilícita”, revelaba uno de esos informes mencionados en el fallo que derivó días atrás en la condena para el encausado.

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